San Ignacio de Loyola y Gregorio Fernández - Alfa y Omega

San Ignacio de Loyola y Gregorio Fernández

Redacción
Foto: Fernando Blanco

«Esos pasos de Semana Santa barrocos que pueden parecer teatrales, exagerados, son solo una puerta hacia una espiritualidad más profunda». Adentrarse en ella es la motivación que llevó al jesuita Daniel Cuesta a investigar las fuentes de inspiración de los pasos de la Semana Santa de Valladolid. El resultado es Passionis Imago, un libro que ha presentado hace unos días como preparación a la Semana Santa en esta ciudad y en su Segovia natal.

Aunque antes de los pasos actuales había cristos articulados e imágenes de papel encolado, es en el siglo XVII cuando escultores de la talla de Gregorio Fernández o Francisco Díaz de Tudanca dan forma a la Semana Santa castellana que conocemos, con esculturas más grandes y de mayor categoría artística. En este proceso creativo —afirma Cuesta—, los jesuitas jugaron un papel importante, aunque indirecto, gracias a los ejercicios espirituales.

Esta práctica incluye la contemplación de escenas evangélicas, intentando aplicar todos los sentidos para introducirse en ellas y sacar fruto espiritual. Varios jesuitas buscaron vías para ayudar a los novicios y estudiantes a hacerse estas imágenes mentales. Es el caso de Jerónimo Nadal, autor de una recopilación de grabados, o de los libros de meditaciones de Luis de la Palma o de Tomás de Villacastín.

«Los artistas eran gente piadosa que iba a Misa, escuchaba sermones y charlas cuaresmales, y también leían libros de meditaciones como estos, que conservamos hoy», explica el jesuita. Por otro lado, como consecuencia del Concilio de Trento (1545-1563), «había un deseo muy grande de que las obras fueran ortodoxas. Para ello, los artistas buscaban inspirarse en modelos aprobados por la Iglesia», como los grabados del padre Nadal. En su investigación, Cuesta ha comparado seis pasos vallisoletanos con diversos grabados y lecturas piadosas para señalar las coincidencias y poner las imágenes en su contexto. «¿Los pasos son obra de los escultores? Sí, pero toda la sociedad de la época influyó en ellos».