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El Vaticano la aprueba como Asociación Internacional de Laicos
La Milicia de Santa María: camino y escuela de santidad
El Consejo Pontificio para los Laicos aprobó, el 8 de diciembre de 2008, a la Milicia de Santa María (rama femenina) como Asociación Internacional Privada de Fieles Laicos.
Durante la lectura del Decreto de reconocimiento en Roma, el pasado 7 de abril, se definió a la Milicia de Santa María como «un auténtico camino y escuela de santidad y apostolado entre las jóvenes». Medio centenar de jóvenes, encabezadas por su Presidenta, acudieron a Roma para recoger dicho Decreto de reconocimiento en representación de todas las demás miembros
Un grupo de Militantes de Santa María, en Roma
El acto se celebró en el Aula Magna del Palacio Apostólico de San Calixto, sede del Consejo Pontificio para los Laicos en Roma. Presidieron la ceremonia el Presidente del mismo, el cardenal Stanislaw Rylko, el Secretario, monseñor Joseph Clemens, el Subsecretario don Guzmán Carriquiry, el cardenal Rouco Varela, arzobispo de Madrid, la Presidenta de la Milicia de Santa María, Beatriz Esteban, y la Directora de las Cruzadas de Santa María, doña Lydia Jiménez.
Los rasgos distintivos de la Milicia de Santa María, según reconoció su Presidenta, Beatriz Esteban, son el clima de familia al estilo de los primeros cristianos, el amor a la Virgen, la adhesión y comunión con el Papa y el magisterio de la Iglesia, la universalidad, la formación diferenciada por sexos y la atención a las necesidades de cada persona en la búsqueda de su proyecto personal de vida. «Todo esto vivido con un espíritu de exigencia y superación, como nos enseñó nuestro fundador, el padre Morales: Con el convencimiento de que las palabras convencen, pero los ejemplos arrastran».
«Pensé que la ceremonia sería un acto puramente jurídico y nada más -declaró para este semanario Rocío Ruíz, una de las militantes más jóvenes-. Pero ha resultado ser un momento de familia con los representantes de la Iglesia. En todas las intervenciones de miembros del Consejo Pontificio, se ha repetido la palabra santidad, y eso es lo que es la Milicia, un camino para la santidad. Es lo que se espera de ella y de nosotras, que seamos santas y que ofrezcamos a otros los medios para serlo».
«En este momento tan trascendente -declaró Beatriz Esteban para Alfa y Omega-, me hago esta pregunta: ¿Qué querrá Dios de cada una de nosotras, de mí misma? La Iglesia nos está llamando a dejarnos la piel por nuestros coetáneos los jóvenes». Concretamente, el cardenal Stanislaw Rylko pidió a las militantes sus «oraciones, y que ofrezcáis muchas horas de estudio por este gran proyecto de la pastoral juvenil de la Iglesia, que es la Jornada Mundial de la Juventud». Y la Presidenta explicó: «Sabemos que es uno de los mejores momentos para que los jóvenes se encuentren con Cristo».
Para Rebeca Martín Palancar, estudiante de Biología en Madrid, «ser militante es simplemente ser una bautizada coherente con su fe, algo que se dice muy fácil, pero que hoy es cada vez más difícil vivir». La Presidenta nacional de México, Marcela Torres, explicó: «Para una militante es tan importante la oración, como la acción en el estudio y apostolado. Es ser contemplativas en la acción». Según la Presidenta nacional de Perú, Consuelo Huidobro, «los jóvenes necesitamos testigos. Hasta que no te encuentras con una persona que es como tú, pero que es tan feliz que arrastra, no despiertas. Y las militantes somos esto, vivimos una espiritualidad fuerte que nos hace respirar, y vemos que el Evangelio no está atrasado. A mí me han exigido y gracias a eso he visto que este camino es posible».
Según sus nuevos Estatutos, la Milicia ha elegido una Presidenta de carácter internacional, María José Brit. «La palabra que resuena en mis oídos en estos días es: fidelidad. Fidelidad al carisma que nos dejó el padre Morales, porque no somos un grupo de amigas buenas», explicó al finalizar el acto, para Alfa y Omega, María José Brit, quien añadió: «Fidelidad y disponibilidad a lo que la Iglesia nos pida es lo que nos caracteriza como militantes».
Lydia Jiménez, Directora del Instituto secular Cruzadas de Santa María, se dirigió a las militantes, al finalizar el acto, con esta reflexión: «Contemplo cómo una multitud de jóvenes del mundo viven inmersos en situaciones dramáticas, y las militantes de Santa María son esa mano amiga que se tiende valientemente ofreciendo -en muchas ocasiones sin que se les pida o reconozca- una esperanza».
La Milicia de Santa María (rama femenina) es una Asociación internacional de fieles que participa de la espiritualidad y misión del Instituto secular Cruzadas de Santa María, fundados ambos, a mediados del siglo XX en España, por el padre jesuita Tomás Morales Pérez, en proceso de canonización. La Milicia, con un fuerte carácter apostólico y misionero, se ha extendido por Europa, en Alemania, Italia e Irlanda; por África, en Camerún; y por América, en Perú, México, Chile y Colombia.
Carmen María Imbert Paredes