Alfa y Omega > Nº 643 > España
El padre Bernardo Hoyos será beatificado en Valladolid, en abril de 2010
El apóstol del Corazón de Jesús, a los altares
Fue el principal impulsor de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús en España. El mismo Cristo se sirvió de él para hacer llegar un mensaje que puede leerse en numerosos lugares del país: «Reinaré en España». Después de que la Santa Sede haya reconocido la curación de una enferma por su intercesión, el jesuita Bernardo Hoyos será beatificado en abril de 2010


Anuncio de la beatificación del padre Hoyos
Quizá alguien pueda pensar que la consagración de España al Sagrado Corazón de Jesús -que tendrá lugar el 21 de junio-, la llegada a Madrid de las reliquias de santa Margarita María de Alacoque -quien inició la devoción al Corazón de Cristo-, y el anuncio de la beatificación del padre Bernardo Francisco de Hoyos -primer impulsor de este culto en España-, responden a una especie de trama para dar preponderancia a esta devoción cristiana en el suelo patrio. Para lamento de los conspiradores, la coincidencia de los tres actos responde, únicamente, a un plan urdido... por la Providencia. Así, en los diez meses que van de junio de 2009 a abril de 2010, nuestro país renovará su consagración al Corazón de Jesús en el madrileño Cerro de los Ángeles, y Valladolid acogerá la beatificación del jesuita Bernardo Hoyos, que recibió la promesa del Sagrado Corazón: Reinaré en España.
Un apóstol joven y enfermo

Monumento al Corazón de Jesús,
del Cerro de los Ángeles
A pesar de que la beatificación se acaba de hacer pública, Bernardo Hoyos nació en 1711, y con sólo 14 años fue admitido en el noviciado de los jesuitas. Su vida -y su muerte- estuvo marcada por la enfermedad y por un amor profundo. ¿La enfermedad? El tifus, que acabó con su vida con sólo 24 años, pocos meses después de haber sido ordenado sacerdote. ¿El amor? A Cristo, y concretamente, a su Sagrado Corazón. A los 19 años vivió lo que los teólogos denominan desposorio espiritual, y a los 21, el Resucitado lo introdujo -así, como lo leen- en los misterios del Corazón de Jesús.
Así lo dejó escrito entonces: «Empecé a leer el origen del culto del Corazón de nuestro amor Jesús, y sentí en mi espíritu un extraordinario movimiento fuerte, suave y nada arrebatado ni impetuoso, con el que me fui delante del Señor sacramentado a ofrecerme a su Corazón, para cooperar cuanto pudiese (...) a la extensión de su culto (...) Después de comulgar, sentí a mi lado al santo arcángel Miguel, que me dijo cómo extender el culto del Corazón de Jesús por toda España, y más universalmente por toda la Iglesia, aunque llegará el día en que ha de tener gravísimas dificultades, pero que se vencerán (...) Dióseme a entender que no se me daban a gustar las riquezas de este Corazón para mí sólo, sino para que, por mí, las gustasen otros. Pedí a la Santísima Trinidad la consecución de nuestros deseos, y pidiendo esta fiesta en especial para España (...), me dijo Jesús: Reinaré en España, y con más veneración que en otras muchas partes». En junio de 2009 y en abril de 2010, quienes hayan olvidado estas palabras de Cristo tendrán un buen motivo para recordarlas.
José Antonio Méndez
Las palabras de su consagración
En 1733, el joven Bernardo se consagró al Corazón de Jesús. La fórmula comenzaba como sigue: «¡Oh Corazón de mi amantísimo Jesús! ¡Corazón dignísimo de toda mi adoración y amor! Yo, inflamado en el deseo de compensar y borrar tantas y tan graves injurias cometidas contra Vos, y para huir, cuanto está de mi parte, el vicio de ingrato, os entrego y consagro del todo mi corazón con todos sus afectos, y a mí mismo con todo cuanto soy enteramente. Protesto que es mi deseo puro y sincero olvidarme del todo desde esta hora y momento de mí mismo y de todas mis cosas, para que, quitados todos los impedimentos, pueda entrar en vuestro Corazón, que con singular misericordia me habéis abierto, y habitar en él vivo y muerto con vuestros fieles siervos».
Los preparativos siguen su curso
Entre tanto, los preparativos para la consagración de España al Sagrado Corazón, que tendrá lugar el 21 de junio, en el Cerro de los Ángeles, en Madrid, siguen su marcha. La Hermana María Rosa de la Cierva, Secretaria de la Provincia Eclesiástica de Madrid, aseguró que «estamos trabajando con los movimientos y con las Vicarías para que se movilicen las tres diócesis. Los Vicarios de cada zona pedirán que las parroquias lleven (y llenen) sus propios autobuses». La participación se espera masiva: «El Delegado de Familias de Getafe -afirma- está convencido de que se va a desbordar el lugar; se están preparando carteles para repartir por las parroquias, y las carmelitas del Cerro de los Ángeles están realizando estampas con las palabras de Alfonso XIII en la consagración de 1919, para repartirlas a todo el mundo». Además, la Eucaristía de consagración será transmitida por La 2 de Televisión Española, a las 10:30 horas.
© 2006. Alfa y Omega, Semanario católico de información. Fundación San Agustín, Arzobispado de Madrid