Alfa y Omega > Nº 650 > Desde la fe > Cine
Cine: Harry Potter y el misterio del príncipe
Preguntas sin respuestas
El esperado estreno de Harry Potter y el misterio del príncipe, retrasado en varias ocasiones, trae consigo nuevas sorpresas, muchas aventuras, magia..., pero también algunos elementos inquietantes: un mensaje tan ambiguo como que los malos saben a qué señor sirven; los buenos, en cambio, sólo luchan por sobrevivir


Cartel de la película, también conocida
como Harry Potter y el príncipe mestizo
Una vez más, estamos ante un Potter más adolescente que infantil. Un joven que, en el mundo real, vive pendiente de las últimas noticias del mundo de la magia, mientras intenta normalizar su vida, quedar con chicas... Hogwarts, la escuela, parece un lugar seguro, aunque Harry teme que su gran rival, Draco Malfoy (Tom Felton), se haya pasado al lado de los mortífagos. La llegada de la adolescencia hace que, entre los alumnos, las relaciones estén marcadas por la búsqueda de la correspondencia amorosa. Mientras, en las aulas, Harry vuelve a matricularse en la clase de Pociones mágicas. Y hay un nuevo profesor, Horace Slug-horn (Jim Broadbent), que dio clase al malvado Voldemort.
Esta sexta entrega sigue siendo espectacular en los efectos visuales, y cuenta con una narrativa coherente y un equilibrio razonable entre la acción y el drama. Hay momentos quizá muy complejos para los más jóvenes, pero al no ser tan oscura ni tan violenta como La orden del Fénix, amplía los espectadores de la saga. Continúan subyacentes las lecturas sobre el valor de la amistad, el poder del amor y la elección personal, pero Harry Potter y el misterio del príncipe revela aspectos que nos pueden ayudar a seguir reflexionando sobre las aventuras del joven mago.
Uno de los elementos centrales de la historia es la aparición del nuevo profesor de Pociones mágicas. Gracias a él, se puede ver claro que Voldemort optó por una magia diferente, la magia oscura. En un mundo dominado por la magia, se muestra que las opciones de la libertad son muchas, y se enfatiza la apuesta de Harry por el bien.
Los abanderados del mal, que cuentan con numerosos poderes, han consolidado un grupo, tienen claro su plan y ante quién responden. Es indiscutible la presencia del señor tenebroso, del que hablan constantemente y cuyas manifestaciones, en forma de espectacular nube, son constantes. En momentos claves del film, los malos dejan claro que responden ante él. En cambio, aunque se consolida el grupo de Harry y sus amistades, lo único que queda claro es que luchan contra Voldemort. No existe un -digamos- señor no tenebroso, o bondadoso, que guíe a éstos en sus acciones. La opción por el bien parece, más que otra cosa, una defensa frente a la gran amenaza que se cierne sobre ellos. La negación de este señor es uno de los mayores peligros de estas aventuras. La opción de Harry por el bien no tiene un claro origen en una presencia o relación con ese supuesto señor no tenebroso. Más bien, parece que se trata de una lucha por sobrevivir; pero, para ello, ¿a qué es capaz de llegar? ¿Es en realidad tan diferente de los malos? ¿También él sería capaz de matar?
Muchas son las preguntas que quedan para la reflexión. Habrá que esperar a las respuestas que pueda ofrecer la escritora J.K. Rowling a los lectores de la saga.
Teresa Ekobo
© 2006. Alfa y Omega, Semanario católico de información. Fundación San Agustín, Arzobispado de Madrid