Alfa y Omega > Nº 656 > Cartas
El 5% de los europeos son musulmanes

Durante cuatro días, 50 jesuitas y laicos europeos, relacionados con sus obras en el campo de las ciencias sociales, se han reunido en Granada para estudiar la realidad y consecuencias de la integración local y nacional de las comunidades musulmanas en Europa. El Congreso Eurojess 2009 se inserta en el marco de iniciativas abiertas por los jesuitas europeos con el fin de afrontar los desafíos generados por el aumento de musulmanes en el Viejo Continente, que ya llegan al cinco por ciento de la población. Aunque la integración es un tema diferenciado, según el país de origen, existen claves comunes, como la frágil estructura económica y formativa, que da lugar a una mayor tasa de paro que entre la población nativa; la dificultad de adaptación a una realidad muy distinta de sus países de origen; la dificultad idiomática para estar presentes en los procesos de toma de decisión que les afecta; y las tensiones internas en las mismas comunidades por los diferentes criterios entre identidad y pertenencia. La población musulmana en Europa va a seguir creciendo por nuevas llegadas, y por su mayor crecimiento demográfico. Cabe pensar que las tensiones y los problemas de convivencia van a ir en aumento. Una jornada del Congreso se dedicó a debatir e ilustrar el impacto de las democracias seculares europeas sobre las comunidades musulmanes. Los tres grandes retos que tenemos los europeos son: un proceso bidireccional de integración; ofrecer un profundo conocimiento y comprensión de los valores europeos; y un diálogo abierto con las corrientes dentro del Islam.
Max Ebstein
Internet
Nuestra Señora de Aguas Santas Coronada
Tengo el gusto de comunicar la publicación de la revista que cada año edita la Hermandad de Nuestra Señora de Aguas Santas Coronada, de Villaverde del Río, en Sevilla. Me siento muy complacido por haber colaborado en esta revista con un modesto artículo, en el que cito a varios autores que no pueden ser olvidados. Como otros años, lo remito a Alfa y Omega, una revista extraordinaria que todos los jueves leo detenidamente. Su lectura me concede mucha alegría y satisfacción. El diario ABC, junto a la revista Alfa y Omega, son para mí como un oasis que me alienta y anima en esta vida tan opaca que nos ha tocado vivir.
Clemente Rodríguez Morillo
Villaverde del Río (Sevilla)
Lo importante es ser familia
Se oyen voces que piden que a los niños se les pueda dejar a dormir, un día a la semana, en el centro escolar. Y ya es, de hecho, una realidad que muchos niños desayunan en sus respectivos centros escolares. ¡Cuánto esfuerzo por ayudar a los padres en el cuidado de sus hijos! Sigo pensando que lo que los padres necesitan no son estas ayudas, sino un salario que les permita poder mantener las necesidades de sus hijos, y pasar tiempo con ellos, sin tener que trabajar los dos. Unos horarios flexibles que les permitan poder atender debidamente a sus hijos mientras son pequeños. Sin embargo, en lugar de favorecer esto y trabajar para ello, se invierte dinero y más dinero en que los niños estén alejados de sus padres, de sus hermanos y, en fin, en que la familia no pueda ser precisamente lo que es: una familia. Eso es precisamente lo que los hijos necesitan. Y dejen de separarnos a unos de otros.
Mercedes Sánchez
Jaén
Abortar a los dieciséis
Tengo dieciocho años, voy a la Universidad y estoy en la que, dicen, es la mejor etapa de la vida. Es la edad de pasarlo en grande, de las fiestas, de los viajes, de las locuras. Sin embargo, parece que esta etapa inolvidable va a adelantarse, pues resulta que ya no va a ser necesario ser universitario para hacer la mayor de las locuras: abortar. Ahora vas a poder hacerlo con dieciséis años. Es de las pocas cosas que vas a poder hacer sin autorización de tus padres o tutores. Incluso al operar de apendicitis a un menor se exige la firma de su tutor. ¡Qué incongruencia! Y con el aborto, adiós a la etapa feliz de la vida, porque la depresión y el arrepentimiento no permiten ser feliz. Algunos dirán que se pierde la juventud teniendo un hijo a temprana edad, pero yo les digo que de ese tiempo perdido no se arrepentirán, porque un hijo no es una carga, ni a los treinta años, ni a los veinte ni a los dieciséis. Implica dificultades, pero no es una carga. Y muchas madres adolescentes lo saben, porque después de las dificultades viene la calma, y con ella, la felicidad.
Elena García Malo
Madrid
Envejecer con dignidad
La depresión es una enfermedad de nuestros días, que por desgracia afecta a muchas personas. Pero si hay un colectivo castigado por este mal son las mujeres a partir de los 40 años. Según parece, y algunas encuestas así lo dicen, las mujeres aceptan peor que los hombres eso de hacerse viejo, y no ven la vejez como algo consustancial a la vida. A través de casi todos los medios de comunicación no dejan de lanzarnos mensajes subliminales sobre la eterna juventud. Ya no te venden un producto, sino un estilo de vida, que en la mayoría de los casos no se puede llevar. «Compra esta crema -te dicen- y serás 20 años más joven, o no tendrás arrugas, o tendrás el cuerpo más bello». Y así hasta la saciedad. ¿Qué pasa después? Que todos los remedios que nos venden no surten efecto y viene la temida depresión. Lo normal es que a los 50 años se tengan arrugas, y aunque nos propongan mil trucos para no envejecer, la naturaleza siempre sigue su curso.
Antonio Bravo
Madrid
Las cartas dirigidas a esta sección deberán ir firmadas y con DNI, y tener una extensión máxima de 20 líneas.
Alfa y Omega se reserva el derecho de resumir su contenido
© 2006. Alfa y Omega, Semanario católico de información. Fundación San Agustín, Arzobispado de Madrid