Alfa y Omega > Nº 662 > Desde la fe
Los padres objetores constituyen España educa en libertad, un frente educativo común...
Los españoles que quieren educar en libertad
Empezaron a título individual, alzando su voz ora en un colegio, ora en un instituto, ora en un APA... Después fueron surgiendo como champiñones (la expresión es suya) en plataformas más o menos pequeñas y por toda la geografía nacional. Hoy son miles de familias, aglutinadas en una sola Federación, España educa en libertad, que representan a los más de 54.000 objetores a Educación para la ciudadanía y reclaman al ministro Gabilondo ser reconocidos como los únicos interlocutores válidos ante el Ministerio como voz de la objeción. «Sólo nos mueven nuestros hijos, no tenemos ninguna otra atadura. Así que no nos vamos a frenar, y cuando un padre se mueve...», dicen
«Que la unión hace la fuerza es una verdad
como un templo», dicen los padres
«Si me dicen hace dos años que iba a estar hoy aquí, con 54.000 objeciones a la espalda y presentando una Federación nacional, no me lo creo ni loco. ¡Pero si empecé yo solo en el colegio de mi hijo y leyendo cosas por Internet! Eso de que la unión hace la fuerza es una verdad como un templo, sobre todo cuando los unidos somos padres a los que sólo nos preocupan nuestros hijos». La experiencia que, con inconfundible acento andaluz, narra don José Ignacio Martínez, es un buen resumen de lo que sienten miles de padres -con acentos de toda España- desde hace una semana. Porque, como resultado de uno de los movimientos ciudadanos más relevantes de las últimas décadas -el de la objeción de conciencia frente a la asignatura Educación para la ciudadanía-, acaba de nacer la Federación España educa en libertad. Una entidad que aglutina a las 76 plataformas de padres objetores repartidas por toda España, y que, a pesar de su bisoñez, comienza su andadura con el ímpetu de quien sabe que lucha por una causa justa: «Somos la voz de los objetores. No reconocemos a otro interlocutor que nos represente ante el Ministerio. Compartimos ciertos puntos con otras asociaciones, pero las más de 54.000 objeciones a EpC sólo podemos esgrimirlas nosotros. Así que si el ministro Gabilondo quiere buscar una solución, tiene que contar con nosotros», dice Inmaculada López, secretaria de la Federación.
No contra nadie
Son padres libres que luchan por la libertad. Que luchan por sus hijos. Ajenos a todo compromiso ideológico e independientes de cualquier sigla política. Sin peajes. Incluso diríase que desencantados y escépticos, cuando no abiertamente críticos, para con los diferentes partidos del arco parlamentario: quienes les han prometido respetar sus derechos, después los cercenan en el ámbito en que gobiernan, sea estatal o autonómico. «El movimiento objetor no ha surgido para dar la lata al Gobierno, ni al PP, sino por pura responsabilidad -explica doña Inmaculada López-. Somos personas que estamos atentos a la educación de nuestros hijos, y al leer los libros de EpC vimos que tenía una pinta muy rara. Después de informarnos, de leer los manuales, de saber lo que pasaba en los institutos, de escuchar lo que nuestros hijos nos contaban que les decían..., ¡cómo nos íbamos a quedar parados! ¿Qué clase de padres se creen que somos, como para quedarnos quietos mientras intentan lavarles el cerebro con un proyecto adoctrinador tan flagrante como el que intentan introducir con EpC? ¡Pero si sólo pedimos que se respeten nuestros derechos! ¿De qué se extrañan?», recalca Inmaculada López.
Doña Marisa Pérez Toribio, Presidenta de la Federación, asegura que «terminarán por darnos la razón, porque la tenemos. El ministro sabe cómo solucionar el problema: o cambiar el currículo, o hacer EpC optativa». Y le recoge el guante a Gabilondo: «Ha dicho que quiere hablar. Pues que nos reciba, como hemos pedido no sé cuántas veces. No es lógico que sólo nos lancemos mensajes a través de los medios. Además, tras las últimas Sentencias, el Supremo tiene otros argumentos contra EpC, y la vía judicial puede dar sorpresas». No ha terminado de hablar cuando José Ignacio Martínez, portavoz de España educa en libertad, dice algo que muestra por qué estas familias están haciendo historia: «Nuestros hijos son lo más importante. Y si alguien quiere robarles su libertad, nos van a tener enfrente. Mira, ya han destituido a dos ministras y a varios consejeros autonómicos, mientras nosotros aquí seguimos, cada vez más fuertes. Somos el ejemplo de que cuando un padre se mueve, no hay quien le pare».
José Antonio Méndez
Un álbum de familia
Para recoger la histórica lucha del movimiento objetor, Profesionales por la Ética ha editado Ni un paso atrás (ed. Criteria), un libro que recopila la batalla de los padres contra el adoctrinamiento, desde sus inicios hasta hoy, con un anexo digno de enmarcar: la cronología completa de la lucha frente a EpC. Pocas veces una dedicatoria dice tanto del contenido del libro: «A nuestros hijos, por los que emprendimos esta lucha. A los padres y madres objetores que, con su coraje y pasión, están escribiendo este capítulo de la historia de España. A cuantos nos acompañan en este camino hacia la Verdad, el Bien común y la Libertad».