Alfa y Omega > Nº 662 > Desde la fe
...mientras el Ministerio pretende desactivar las voces que no le son favorables ante el Pacto
Objetivo: aislar a los críticos para blindar la LOE
El Ministerio de Educación ha iniciado una ronda de reuniones con los agentes educativos más críticos con su gestión, para comenzar las negociaciones en torno al Pacto escolar. Unas reuniones que, en principio, iban a ser realizadas con discreción, y después fueron colgadas en la web de Educación. Lo que más preocupa, sin embargo, es que el objetivo de estas reuniones parece ser cosmético: lo que el Gobierno pretende con el Pacto es blindar la fracasada LOE y desactivar la oposición de ciertas entidades

El documento lleva el membrete oficial del Ministerio de Educación. Y en portada, Bases para un pacto social y político por la Educación. Entre los doce puntos de este borrador, sobre el que el Ministerio está basando sus pasos hacia el tan traído y llevado Pacto educativo -un documento oficial no hecho público al que ha tenido acceso Alfa y Omega-, entre esos doce puntos, decimos, no hay ni una sola palabra sobre Educación para la ciudadanía, ni una sola referencia a la escuela concertada o privada, ni una sola mención a la familia, ni un comentario sobre los padres -salvo una genérica alusión a las Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos-, ni una sola propuesta para acabar con el fracaso escolar.
Sin embargo, tras el obligado Preámbulo, el Ministerio encabezado por Ángel Gabilondo deja más que claro cuál es el objetivo del Gobierno: el primer punto del borrador aborda la Estabilidad normativa. «La sociedad no demanda más leyes educativas -dice el documento-, sino que nos pongamos de acuerdo en la mejor aplicación, y en su caso mejora, de las ya existentes». Dicho de otro modo, cómo blindar la polémica LOE, después de que en este curso ya se han desarrollado en todo el territorio nacional todos los aspectos normativos de la ley, incluída la implantación de Educación para la ciudadanía. Esto ha llevado a ciertos agentes educativos a pensar que, hasta ahora, el Ministerio ha hecho oídos sordos, deliberadamente, ante las voces que durante los últimos años han reclamado un Pacto escolar. Porque eso, claro, hubiera supuesto la posibilidad de modificar la Ley educativa promovida por el Gobierno de Zapatero desde su primera legislatura.
Reuniones sin conclusiones
Lo que sí ha hecho el Gabinete de Ángel Gabilondo ha sido levantar el teléfono y convocar a las asociaciones que, hoy por hoy, se han mostrado abiertamente más críticas con la política educativa del Gobierno. Así, en las últimas semanas, la Secretaria de Estado para la Educación, doña Eva Almunia, se ha reunido con entidades como el Foro de la Familia, Concapa o CECE, con el fin de abordar cuestiones relativas a Educación para la ciudadanía. Los padres objetores, por cierto, siguen a la espera de ser recibidos...
Según ha podido saber Alfa y Omega, la Secretaria de Estado se limitó a escuchar a los asistentes, sin explicar cuáles serán los pasos que seguirá el Ministerio, ni si el Gobierno está dispuesto a ceder ahora en esta asignatura, una vez que ya se ha implantado en toda España. Fuentes cercanas a este intercambio de pareceres han asegurado a este semanario que «a estas asociaciones les preocupa la falta de contenido de las reuniones. Porque Eva Almunia no escuchó nada que ya no supiera, y no expuso ni una sola propuesta. Ni siquiera facilitó el borrador que maneja el Gobierno para el Pacto educativo, y eso que delante tuvo a asociaciones de padres y a la patronal de los centros concertados. Dijeron que sólo querían hablar de EpC, justo cuando ya la han impuesto en todas las Comunidades Autónomas y después de rechazar sistemáticamente todas las propuestas de diálogo que se han trasladado al Gobierno anteriormente. Y aunque estas asociaciones aprovecharon para hablar de otras cuestiones de gran importancia en el sistema educativo, como el fracaso escolar o la implicación de las familias, Eva Almunia no abandonó su actitud de cierta displicencia, aunque con tono de compadreo».
Hacerse la foto y dividir
«Aunque estas entidades esperan que lo que expusieron sirva para algo -aseguran las mismas fuentes-, tienen la sospecha de que lo que se persigue es conseguir una foto que justifique que el Ministerio escucha a todo el mundo, aunque luego no haga caso a nadie. Ésa fue la estrategia que siguió el Gobierno en 2005, cuando reunieron a las organizaciones críticas con la LOE: se hicieron la foto, consiguieron que se resquebrajase la unidad de la FERE con el resto de plataformas y se aprovecharon de eso para seguir con su imposición de la Ley». De hecho, aunque las reuniones iban a ser tratadas con discreción, el Ministerio colgó en su web no sólo una nota de Prensa, sino las fotografías de Almunia con los representantes del Foro, Concapa y CECE. Y advierten: «Ojalá que Gabilondo esté dispuesto a abandonar los prejuicios ideológicos de la ley, y convenza a Zapatero, porque si no, como se salga de las cuestiones técnicas, no se llegará a ningún pacto».
José Antonio Méndez
© 2006. Alfa y Omega, Semanario católico de información. Fundación San Agustín, Arzobispado de Madrid