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Monseñor Juan Antonio Martínez Camino inaugura los Desayunos Informativos CEU
Con la madre, con la vida
El obispo auxiliar de Madrid y Secretario General de la Conferencia Episcopal Española, monseñor Juan Antonio Martínez Camino, ha sufrido duros ataques en los últimos días, tras una charla sobre el derecho a la vida, con la que inauguró la primera sesión de los Desayunos Informativos CEU

Cuando se trata del portavoz de la Conferencia Episcopal Española, al parecer no rigen las más elementales normas de cortesía institucional. Tampoco la honradez intelectual, que obliga a atenerse a lo que dice el otro, sin atribuirle palabras que no ha pronunciado ni hacer interpretaciones malintencionadas. Desde el Gobierno, se ha acusado a monseñor Martínez Camino de pretender que se legisle «desde los púlpitos»; de querer «obligar a todos a vivir según las creencias de algunos»; de criticar el aborto sólo cuando gobierna la izquierda… Algún diputado socialista le ha reprochado que no se preocupa por los pobres, y, desde CiU, un diputado que se declara católico alertaba sobre el regreso de la Inquisición. Don Iñigo Urkullu, Presidente del PNV, ha retado a monseñor Martínez Camino a excomulgarle, y, en Los Desayunos de TVE, ha apelado a su «conciencia de profundo cristiano» para defender su apoyo a la nueva norma, que estarán obligados a secundar los diputados de su grupo, ya que la dirección del PNV no consentirá el voto en conciencia. En el PP, doña Celia Villalobos ha dicho que ella, como no católica, no se siente aludida por las palabras del obispo. Y don Jorge Fernández, sin cuestionar el fondo, manifestó que él «lo hubiera dicho de otra manera».
La excusa para la polémica fue la respuesta del obispo auxiliar de Madrid a una pregunta sobre la responsabilidad ante la nueva ley del aborto de los diputados católicos, en la que aclaró la confusión sobre las distintas consecuencias que prevé el Código de Derecho Canónico en cada caso. Acto seguido, añadió que siempre es posible la reconciliación, y «aunque tus pecados hayan sido rojos como la púrpura, quedarán blancos como la nieve». Aclaró además, en referencia a las mujeres, víctimas también «en la inmensa mayoría de los casos», que «la Iglesia, como madre, comprende sus dificultades y nunca las dejará solas con sus problemas y con sus culpas. La Iglesia está con ellas y para que rehagan su vida las quiere acoger plenamente en su seno. Muchas de ellas ya lo han hecho y están plenamente reconciliadas con su conciencia y con Dios, y las que no, se les anima a hacerlo».
El núcleo de la intervención de monseñor Martínez Camino se sintetiza en esta afirmación: «El principio de que todos tienen derecho a la vida no admite excepciones». Ese todos se refiere a cualquier ser humano, presente ya desde el momento mismo de la concepción, como reconoce el Tribunal Constitucional en la Sentencia 53/1985, o el Tribunal Supremo, en otra Sentencia diez años posterior, que explica por qué debe tenerse por persona al concebido a todos los efectos que le sean favorables. «Y no hay nada más beneficioso para él que conservar su integridad», apostilló monseñor Martínez Camino.
A continuación, recordó una Declaración de la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española, en la que los obispos se muestran comprensivos con las circunstancias adversas en las que «se puede encontrar la mujer que espera un hijo», pero explicó que la solución pasa por ayudar a la madre, nunca por eliminar a su hijo. Por lo demás, rechazó que este principio se identifique con una moral privada. «No matarás. ¿Es eso una moral privada. Éste es un principio de racionalidad ética de todos los tiempos. No es un tema que el Estado deba dejar a las éticas privadas».
La actualidad política, sin embargo, parece señalar en otra dirección: apuntalar el aborto como supuesto derecho incuestionable. En el Parlamento Vasco, fue rechazada, el pasado jueves, una Proposición no de Ley del PP que reclamaba al Gobierno vasco una Ley de Protección a la Maternidad, para ayudar a las mujeres embarazadas con problemas, en línea con la iniciativa legislativa popular que RedMadre está presentando en todos los Parlamentos autonómicos. El Partido Socialista, el Partido Nacionalista Vasco, UPyD y la izquierda independentista utilizaron argumentos similares para rechazarla: Es una ley antiabortista.
No parece que vaya a tener mucha mejor suerte la proposición de ley en el Congreso de los Diputados anunciada por el PP, que, entre otras cosas, agilizaría la adopción, ampliaría la baja de maternidad y establecería ayudas especiales para menores embarazadas. La ministra de Igualdad ha expresado ya su rechazo.
Ricardo Benjumea
Hablan los obispos:
Cardenal Rouco, arzobispo de Madrid: «El derecho a la vida no se puede tratar como un asunto de libre disposición política, porque no lo es».
Monseñor Braulio Rodríguez, arzobispo de Toledo: «El político que se dice católico tendrá unos deberes que cumplir. Si para ellos es más importante la disciplina del partido…»
Monseñor Juan Ignacio Munilla, obispo de Palencia: «Los que aprueben la ley están en situación objetiva de complicidad de asesinato (en el Diario Palentino)… Tampoco estará de más recordar que existe una complicidad por omisión, es decir, por dejación de las responsabilidades políticas. Me refiero al caso de aquellos que, aunque no voten a favor de una ley del aborto, no cumplen con su obligación moral de derogarla cuando posteriormente alcanzan el poder (en una Carta pastoral)».