Alfa y Omega > Nº 664 > Desde la fe
A pesar de la crisis económica
Crece la caridad de la Iglesia
La crisis económica no está afectando a la sensibilidad de las familias españolas ante todos aquellos que lo están pasando mal. Al contrario, las donaciones particulares a instituciones caritativas vinculadas con la Iglesia, lejos de disminuir, aumentan cada año, lo que indica la confianza en la Iglesia a la hora de paliar el impacto de la recesión

Los datos de la última Memoria Anual de Cáritas Española, presentados la semana pasada, señalan una tendencia que se está repitiendo en los últimos años de recesión económica: lejos de disminuir, las aportaciones particulares a organizaciones caritativas de la Iglesia aumentan cada vez más. Así, mientras en el año 2007 los fondos privados de la institución llegaron a 121 millones de euros, en el año 2008 -los meses más duros de la crisis económica- estas aportaciones privadas aumentaron hasta los 134 millones. Comparativamente, los fondos públicos -a pesar de que desde Cáritas se insiste en que la responsabilidad principal ante la crisis es de las Administraciones públicas- no reflejaron un incremento tan grande (de 80 a 83 millones de euros). Otro ejemplo: los donativos particulares a Cáritas durante el año 2007 llegaron a 59 millones, mientras que en el año 2008 se incrementaron hasta los 77 millones; durante el mismo período, las aportaciones de empresas y entidades privadas descendieron en 3 millones de euros.
De este modo, la procedencia de los recursos manejados por Cáritas mantiene un año más la tendencia de las últimas décadas, ya que, en 2008, de cada 100 euros, casi 62 proceden de aportaciones privadas, y otros 38 de subvenciones públicas. En total, casi 217 millones de euros, de los que se han beneficiado 9.102.406 personas dentro y fuera de España. Estos datos han permitido a Cáritas un incremento del 8% en los recursos invertidos.
Un gran esfuerzo
Los datos de Manos Unidas también reflejan una tendencia parecida: la de la confianza de los españoles en la Iglesia para paliar los efectos de la crisis permanente en la que vive gran parte del mundo. Aunque los ingresos de Manos Unidas han descendido en 2008 con respecto a 2007, sin embargo el peso de las aportaciones privadas ha sido mayor. Si, en 2007, el peso de los ingresos de los socios y donantes era del 32% del volumen total de ingresos, en el año siguiente este porcentaje ascendió a más del 35%. Y también ascendió sensiblemente el porcentaje de lo aportado por parroquias y entidades religiosas, llegando hasta el 25% del total. En términos relativos, los ingresos de Manos Unidas provienen, en la actualidad, en un 77'7% de fuentes privadas, y un 22'3% del sector público.
Los últimos datos de esta asociación católica de ayuda al desarrollo datan de septiembre de 2009. En ellos se ve que, en comparación con el año 2008, las aportaciones particulares periódicas han tenido un aumento del 3,4%. Marisa Elosúa, responsable de Socios de Manos Unidas, reconoce que el número de donativos ha aumentado, pero las aportaciones medias son más pequeñas: «Hemos tenido algunas bajas por el aumento del paro en todo el país, pero, sin embargo, muchos otros socios están haciendo un esfuerzo adicional: Aumento mi cuota para compensar las bajas de otros. Cada uno está haciendo un esfuerzo en la medida de sus posibilidades».
En la última Declaración de la Renta, correspondiente al IRPF de 2007, el número de asignaciones a favor de la Iglesia católica se incrementó, en términos absolutos, en 474.832. Así, el número total de asignaciones a favor de la Iglesia católica se elevó a casi 7 millones. El importe total que los contribuyentes repercutieron a la Iglesia por este concepto fue de 241,3 millones de euros, lo que significa un incremento de 67,5 millones (un 38,8 %) respecto a los 173,8 millones del ejercicio anterior. Y a nivel diocesano, la tendencia es la misma. Según datos del Arzobispado de Madrid, las aportaciones de los fieles aumentaron, en el año 2008, en un 4,4% con respecto al año anterior, pasando de 44,4 millones de euros a 46.
Y es que, a la hora de ayudar a aquellos que lo están pasando peor a causa de la crisis, los españoles están haciendo un esfuerzo económico suplementario. Y, para ello, siguen confiando en la Iglesia católica.
Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo
Una parte de mi sueldo...
En una Jornada organizada recientemente por la Universidad Rey Juan Carlos y por la Fundación Eduardo Barreiros, se dio a conocer que, en una época de crisis como la actual, las donaciones de particulares se están manteniendo, frente al considerable descenso de las subvenciones públicas y de las aportaciones de las empresas. Se afirmó, por ejemplo, que, durante el año 2008, más de 4 millones de españoles dedicaron parte de su sueldo a una causa benéfica. Muchos prefieren recortar gastos, antes que cancelar su cuota de suscripción periódica para ayudar a los demás, a través de alguna organización.
© 2006. Alfa y Omega, Semanario católico de información. Fundación San Agustín, Arzobispado de Madrid