Alfa y Omega > Nº 681 > España
Los profesionales se movilizan contra la nueva ley del aborto
La batalla continúa
La respuesta de la sociedad española ante la ley del aborto ha sido contundente: marchas, concentraciones y manifestaciones masivas, manifiestos... Destaca, sin embargo, la movilización de diversos colectivos profesionales, que no se resignan a dar la guerra por perdida


Intervención quirúrgica intrauterina, que salvó
la vida de un niño de 21 semanas
Médicos, ginecólogos y otros profesionales de la sanidad denuncian que la nueva ley restringe su libertad de conciencia, reconocida en la Constitución. Aun así, muchos han anunciado que van a objetar «pase lo que pase», aunque ello les suponga perjuicios profesionales.
La Asociación Nacional para la Defensa del Derecho de Objeción de Conciencia (ANDOC) ha calificado de aberrante la aprobación de la ley del aborto y augura tiempos difíciles para la libertad de conciencia. Además, ANDOC advierte de que la objeción se contempla en la ley de forma «equívoca y limitativa», puesto que «otorga el derecho a la objeción exclusivamente a los profesionales sanitarios directamente implicados» en el aborto. Pero hay más: según advierte Profesionales por la Ética, la Ley no sólo convierte «el aborto es una prestación sanitaria que los médicos y el personal sanitario están obligados a atender», sino que obliga a las Facultades de Medicina a incluir esta práctica en los planes de estudio.
Tras la aprobación de la ley, algunos ven claro que no hay más remedio que aumentar el compromiso. El grupo de expertos Ginecólogos por el Derecho a Vivir ha llamado «a todos los profesionales sanitarios» a adoptar «una resistencia activa y pasiva». Para su portavoz, don Luis Chiva, la ley «desprotege al ser humano y, definitivamente, incrementará el número de abortos, especialmente entre las adolescentes». Por este motivo, anima «a todos los profesionales sanitarios que tengan la convicción de que el embrión y el feto humano son individuos de nuestra especie, para que muestren cada uno en la medida de sus posibilidades una resistencia activa y pasiva que impida que se nos haga cómplices de esta ley homicida. No nos vamos a quedar quietos y lucharemos para que se respete nuestra libertad de conciencia y para que, finalmente, esta ley se derogue».
Los ginecólogos «hemos dedicado nuestra vida profesional a ayudar a las mujeres embarazadas», y no están dispuestos a satisfacer «la pretensión antimédica» del aborto, «un acto de crueldad contra la mujer, contra el niño y contra el médico», añade el doctor Esteban Rodríguez, también de Ginecólogos por el Derecho a Vivir.
Este grupo de expertos, que cuenta con unos 200 especialistas, pedirá también que se apliquen «las recomendaciones de las sociedades científicas internacionales en materia de seguimiento y atención a las mujeres tras el aborto», muchas de las cuales padecen el llamado síndrome post aborto.
Ilegitimidad jurídica
Desde la perspectiva legal, el Centro Jurídico Tomás Moro ha elaborado el informe Refutación a la Ley orgánica de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo, en el que reitera su «apoyo a la maternidad y a la infancia», y vaticina que «la batalla por la vida triunfará en los Tribunales». En las más de 100 páginas del documento, su equipo de juristas pone en evidencia la ilegitimidad jurídica de la norma, y resalta que «el derecho a la vida es un derecho natural, irrenunciable e ilegislable», por lo que proclama que «ningún legislador que trate de reducirlo, podrá argumentar según criterios de verdad, humanidad y justicia». Dice el documento: «Como juristas nos vemos en la obligación de tratar de frenar la aplicación de la nueva normativa con los instrumentos que tenemos a nuestra mano, a saber: la Constitución y las leyes. Con estos instrumentos nos bastamos y nos sobramos para demostrar lo ilegítimo de la nueva legislación, conscientes, no obstante, de que cualquier ley del aborto por sí ya es injusta».
El Centro Jurídico Tomás Moro se ha puesto a disposición de todos los grupos, asociaciones, entidades y partidos que quieran defender la vida, y les prestará apoyo para fundamentar los pertinentes recursos legales.
Intelectuales por la vida
Toda esta batalla está avalada por muchos de los intelectuales de mayor prestigio en España. Más de un millar respaldaron hace un año la denominada Declaración de Madrid, un manifiesto que aporta razones científicas para defender el derecho a la vida.
Científicos, biólogos, juristas, psiquiatras, pediatras, ginecólogos, filósofos, doctores, catedráticos y profesores universitarios..., entre los que figuran más de 200 miembros de las Reales Academias, hacen hincapié en que «un aborto no es sólo la interrupción voluntaria del embarazo, sino un acto simple y cruel de la interrupción de una vida humana». Además, «el aborto es una tragedia para la sociedad. Una sociedad indiferente a la matanza de 120.000 bebés al año es una sociedad fracasada y enferma».
Iván de Vargas
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