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Con la gentileza de

Guía de San Egidio para personas sin hogar
Dónde comer, dormir, lavarse
La guía de San Egidio para las personas sin hogar lleva veinte años distribuyéndose en Roma, y otros cuantos, en Barcelona. Este año, por fin, llega a Madrid. En 2010 aumentó considerablemente el número de personas que viven en la calle y que demandan ayuda. Era el momento de ayudarles a ellos y de humanizarnos nosotros
Un joven duerme a la intemperie en un banco
del centro de la ciudad de Madrid
La eterna duda de saber cómo ayudar a esa persona que se acerca en el Metro, en la calle o en el restaurante, ya se puede resolver. Para los que viven en Madrid, es tan fácil como entrar en la página web www.santegidiomadrid.org y descargar la guía Donde comer, dormir y lavarse, que ha publicado la Comunidad de San Egidio, con ayuda de la Fundación SM. En la Guía se detallan, de manera práctica y muy visual -para todos aquellos que no conozcan bien el idioma español- los lugares de Madrid donde encontrar acogida y donde ofrecer ayuda.
No es la única ciudad en la que San Egidio ofrece este servicio: en España, podemos encontrar también la Guía en Barcelona, que lleva publicándose desde 2003, y puede consultarse on line en la página web www.santegidio.org. Junto a la Guía de Barcelona, se pueden descargar las que se han editado en otros lugares del mundo, tales como Buenos Aires o Roma, donde nació en 1990. La idea surgió tras el fallecimiento de Modesta, una mujer que vivía en la estación de Termini. Un día se puso enferma y la ambulancia no la quiso atender porque tenía piojos. La Guía también está disponible actualmente en Milán, Génova y Nápoles.
En la Guía se pueden encontrar todos los comedores sociales -eclesiales y no eclesiales- que hay en la ciudad. Igualmente, se explica al usuario de la Guía dónde puede dormir, los centros de atención urgente, o dónde puede acudir para lavarse y recoger ropa. Muy importante también son los lugares adonde puede acudir a curarse, además de centros de orientación y la asistencia a menores, mujeres e inmigrantes. Los datos van acompañados de un plano de la ciudad con los lugares localizados.
Humanizar la ciudad
Portada de la guía publicada en la capital
Otro de los objetivos de la guía es ayudar a humanizar la ciudad. Así lo expresa doña Tíscar Espigares, responsable de la Comunidad de San Egidio en Madrid. «Mucha gente se va con la pregunta de qué podría haber hecho, tras encontrarse con un pobre. Ahora ya saben qué pueden hacer: darles información útil». La aportación de cada uno ayuda a que una ciudad sea más humana, algo cada vez más necesario. Lo decía el Santo Padre el pasado domingo, durante el rezo del Ángelus, conmocionado ante el trágico suceso ocurrido en Roma, en el que cuatro niños de etnia gitana murieron en una barraca que se incendió. Benedicto XVI se preguntó «si una sociedad más solidaria y fraterna, más coherente con el amor, no habría podido evitar este trágico suceso». Y como éste, tantos otros que ocurren cada día en nuestras ciudades.
En la primera página de la Guía de Madrid, se puede leer la siguiente inscripción: Dedicado a nuestros amigos Felisa (1923-1993), Salvador (1948-2003) y Ada (1997-2004). Ellos son sólo tres ejemplos de tantas personas que han pasado por la vida de la Comunidad de San Egidio de Madrid, con los que forjaron una amistad personal.
«Toda persona que sea cristiana debería, primero, rezar, y después, tener una amistad personal con un pobre, dos pilares básicos e inseparables», afirma doña Tíscar; amistad como la que forjaron con Felisa, una anciana sola en el mundo a la que acompañaron hasta el día de su muerte. O con Salvador, el primer miembro del programa de metadona de Madrid, con el que pasaron juntos Navidades y vacaciones. O Ada, una joven que acudió desde pequeña a la Escuela de la Paz de San Egidio en Pan Bendito, asesinada a los 16 años, junto a su novio y a su hija Nerea, de 6 meses, tras una reyerta en la barriada en la que vivían.
Misa para hacer memoria
Modesta, la mujer de la estación de Termini, también inspiró otra iniciativa, la más importante. Cada año, en Madrid, se celebra la Santa Misa en recuerdo de todas aquellas personas que mueren en la calle. «Nombramos, uno por uno, a todos aquellos que han fallecido a causa del frío, de las agresiones, de enfermedad», cuenta doña Tíscar. Después, cenan todos juntos. «Lo que hacemos, nace de la oración, por eso rezamos por ellos. Y para que sepan que el amor es más fuerte que la muerte», asegura. Aquellos que quieran acudir, están invitados el 27 de febrero, a las 19 horas, en la antigua parroquia de San Roberto Belarmino.
Cristina Sánchez