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Habla el Papa
Apóstol de Alemania

Hoy querría hablaros de san Pedro Kanis, Canisio, figura muy importante en el siglo XVI. Entró en la Compañía de Jesús en 1543 y fue enviado al apostolado a Alemania por san Ignacio. Nos encontramos en el tiempo de la Reforma luterana, en el momento en que la fe católica en los países de lengua germánica, ante la fascinación de la Reforma, parecía que se apagaba. Era un deber casi imposible el de Canisio. Sólo era posible con la fuerza de la oración, desde una amistad profunda con Jesucristo; amistad en Su Cuerpo, la Iglesia, que se alimenta en la Eucaristía. Murió en 1597. Beatificado por Pío IX en 1864, fue proclamado en 1897 segundo Apóstol de Alemania por León XIII, y canonizado por Pío XI y proclamado Doctor de la Iglesia en 1925.
San Pedro Canisio ejerció una influencia especial con sus escritos, pero los más difundidos fueron los tres Catecismos. El primero estaba destinado a los estudiantes de un nivel de comprensión elemental de teología; el segundo, a los niños del pueblo para una primera instrucción religiosa; el tercero, a jóvenes con una formación escolástica de escuela media o superior. La doctrina católica estaba expuesta a base de preguntas y respuestas, en términos bíblicos, con mucha claridad. En Alemania, todavía en la generación de mi padre, la gente llamaba al Catecismo, simplemente el Canisio.
La amistad con Jesús estaba claramente unida a la consciencia de ser un continuador de la misión de los apóstoles. San Pedro Canisio nos enseña que el ministerio apostólico produce frutos en el corazón, sólo si el predicador es testigo personal de Jesús y sabe ser instrumento a su disposición, unido a Él por la fe en su Evangelio y en su Iglesia, por una vida moralmente coherente y una oración incesante.
(9-II-2011)