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Respuestas a la campaña de la Conferencia Episcopal para la Jornada por la Vida
¡Gracias por haberme creado!
Siempre hay una razón para vivir, ¿cuál es la tuya? Lo pregunta la Conferencia Episcopal Española en la página web que ha creado, en el marco de su campaña para la Jornada de la Vida. Cientos de personas ya han respondido a la pregunta: los seres queridos y saberse Hijo de Dios y acompañados por Él, en los momentos buenos y malos, son el denominador común de gran parte de las respuestas. Reproducimos aquí una selección de las más significativas

«Sufro neuropatía crónica. Dolor veinticuatro horas al día. Pocas horas de sueño, a veces ninguna. De mis clases de Filosofía en Bachillerato, a la vida retirada de quien parece inútil. Pero cuando miro a los ojos a mi mujer y a mis dos hijos, de uno y de dos años, encuentro la profundidad de la persona humana, descubro que no me pertenezco y que el amor se basa en querer el bien de la persona amada. Doy gracias a Dios por el insondable misterio del sufrimiento» (Álvaro Menéndez).
- «Vivo en El Salvador, un país con mucha criminalidad y corrupción, 16 homicidios diarios, he perdido familia y amigos en esta violencia sin sentido... Pero aún así todas las mañanas me levanto y vivo, y río, y siento, y lucho, y disfruto a mi familia, el mejor regalo de Dios» (Werner).
- «Tengo unos vecinos que, hace una semana, han adoptado su cuarto hijo... Si no me confundo, el tercero de adopción especial, es decir con graves problemas físicos o psíquicos... Eso sí que es una buena razón para vivir... y para reír... gracias por ser tan generosos e iluminarme con vuestra generosidad» (José).
- «La razón de mi vida es mi vocación, saberme elegida por Dios para echarle una mano es mi motor y mi felicidad. Por supuesto, esto va acompañado de la gente que me rodea y las mil aventuras diarias, porque la vida, con sus luces y sombras, ¡es apasionante!» (Joven de 25 años).
Mis pacientes de Paliativos
- «Soy enfermera de Cuidados Intensivos y veo partir a muchos pacientes hacia la casa del Padre. Ellos cada día se dan más motivos para la vida... vida plena hasta el último aliento, por disfrutar de la vida cada día, del sol, de la lluvia, de poder llorar sin motivos, por aquella mirada, por ese encogerse el corazón, por reír a carcajadas, por oír como me llaman Mamá mis hijos... la vida es el regalo más hermoso que nos ha hecho Dios» (Alicia Pastor).
- «Yo le doy gracias a mi madre por tenerme y educarme como un hijo más. Tengo parálisis cerebral con un 98 por ciento y estoy trabajando, casada y tengo un hijo de 7 años. Sí a la vida» (Rocío de los Reyes).
Madres, hijos, abuelas...
- «¿Cuál es la tuya?, pregunta [el vídeo de la Conferencia Episcopal] al final. La tengo en brazos, he pensado. Ella, su hermano mayor, el que está en la barriga de mamá, y el que llegará en unos 5 años cuando, por fin, nos lo den en adopción. Pero hay más: mi marido, mis padres, mis sobrinas, la belleza de un atardecer, mi ciudad favorita, las sonrisas de los niños... Siempre hay una razón para vivir y, por supuesto, siempre hay una razón para dejar vivir a los demás. Sean como sean» (Marta).
- «Un beso de mi abuela, de 100 años que ya no dice nada, o simplemente su esfuerzo por abrir los ojos cuando la visitas... Mi sobrino de apenas dos meses en el seno de mi cuñada... La sonrisa de mis padres cuando les visito... Las risas de mis alumnos que, a veces, interrumpen mis clases... o poder darles un consejo ante las preocupaciones o tropiezos... Un café con mis amigos... Hacer nuevos amigos... Poder trabajar para dejar un mundo más amable a las siguientes generaciones... Hay tantas y tantas razones para vivir» (María).
Entre millones, existo yo
- «Por mi bella sobrina María Gabriela, quien sólo estuvo unos pocos minutos en este mundo, pero que llenó nuestro hogar de alegrías, durante los 9 meses de gestación...» (Ramiro).
- «Tengo a mi papá en cama, somos 13 hermanos y todos cuidamos de él. A mí me toca cada sexto fin de semana y para mí ese fin de semana es super importante y me desconecto de todo para cuidarlo como si fuera mi bebé. Ésa es una de mis razones para vivir, aparte de que tengo tres hijos y dos nietos bellos y saludables gracias a Dios» (Desde Puerto Rico).
- «Mi razón para vivir es porque Dios me ha creado sacándome de la nada por puro amor y me ha destinado a vivir eternamente con Él en el Cielo. Entre millones de seres que podrían existir y no existen, yo existo. Me hiciste Señor para Ti y mi corazón está sediento de Ti como tierra reseca, agostada, sin agua. ¡Mil gracias, Dios mío por haberme creado!» (Félix).