Alfa y Omega > Nº 752 / 22-IX-2011 > Contraportada
La solución a la crisis económica, según el banquero del Papa
Hombres, no instrumentos
Ettore Gotti Tedeschi es conocido como el banquero del Papa, por ser Presidente del Instituto para las Obras de Religión, popularmente Banco vaticano. Tedeschi es uno de los economistas más respetados en Italia. Y sus artículos, publicados en L’Osservatore Romano, se han convertido en una brújula en medio de la crisis. En esta entrevista, explica cuál es el camino para salir de la crisis, y advierte de que no hay una respuesta fácil: es necesario cambiar a los hombres por dentro, no sólo sus intrumentos financieros


Protestas en Atenas, frente al Banco Central
Griego, por la gestión de la crisis
Ettore Gotti Tedeschi no esconde ni minimiza la gravedad de la crisis. Por eso, asegura que, si se quiere encontrar el remedio, hay que comprender las causas. El banquero del Papa explica que, desde que terminó los estudios universitarios, en 1971, «al final de una crisis económica -y he vivido varias-, se propone como solución la imposición de nuevas reglas y controles. La crisis, así, se hace más compleja: en la dificultad, se establecen más controles y se hace más rígido el sistema. Pero queda una pregunta a la que nunca se responde: ¿Quién controla a los controladores? No es el instrumento lo que permite avanzar; es el hombre».
Gotti Tedeschi, que con sus escritos en el diario del Papa se ha convertido en referencia para los economistas cristianos, aclara que «no existe la ética de los instrumentos, la ética del mercado, la ética del capitalismo… Existe el hombre, que tiene sentido ético en cada comportamiento».
En los hijos está la clave
Para explicar la crisis, el economista recuerda cómo empezó: «Las familias estadounidenses, por la crisis, han visto cómo se ha reducido en un 50% el valor de su casa, de sus ahorros, de su fondo de pensiones..., y, ante sí, tienen un futuro de deudas con alto riesgo de desempleo. Esto ha sucedido porque, en los últimos años, se ha hinchado en un 50% la economía estadounidense. ¿Por qué se ha querido hinchar el PIB de la economía más grande del mundo? La respuesta correcta no se encuentra fácilmente, pero el Papa la presenta en Caritas in veritate: porque hace 30 años, el sistema del mundo occidental (Estados Unidos, Canadá, Europa y Japón) dejó de tener hijos». Su análisis tiene fundamento: «Cuando se afirma que el origen de la crisis está en el uso equivocado de los instrumentos financieros, en la avaricia de los banqueros o en la falta de controles, se dicen mentiras. ¿Por qué se ha visto obligada la economía a ampliar el crédito sin control? Porque en los años 80 se atascó el crecimiento económico, el PIB de los países occidentales crecía demasiado poco y estaba ligado al crecimiento cero de la población. Si la población no crece, no puede crecer la economía, y hay que conformarse con la situación de falta de crecimiento económico. Pero el mundo occidental rico, avaricioso y egoísta, decidió no conformarse, y de este modo creó la crisis económica».
Una solución provocadora
Ettore Gotti es provocador, pero argumenta su solución: la de Benedicto XVI, «que propone un radical cambio cultural para el hombre. En Caritas in veritate, el Papa subraya que es necesario cambiar a los hombres, no los instrumentos. Hombres nuevos serán los que cambien los instrumentos viejos. El Papa destruye el pensamiento nihilista, que lleva al hombre a ser un animal inteligente que orienta su acción a satisfacer las necesidades materiales. Si el hombre sólo viviera de este tipo de satisfacciones, hoy debería exultar, pues las conquistas de la ciencia y la tecnología le han llevado a niveles nunca antes alcanzados. Si el hombre es sólo hijo del caos, o de la casualidad, ¿qué dignidad puede pretender? La de vivir el mayor tiempo posible, quizá sin enfermedades, pero nada más. Ante esto, el Papa puede salvar al hombre, en el sentido de que le vuelve a abrir los ojos sobre la real dignidad de ser hijo de Dios». Y añade: «Los instrumentos, en general, son neutros. Las grandes iniquidades que se han cometido en el mundo de las finanzas no se deben sólo a malas aplicaciones de las reglas. También los Gobiernos han apoyado la infracción de las normas. Es el hombre quien debe crecer, y pasar de una ética de la responsabilidad a una ética en la que crea verdaderamente en lo que hace. Por eso se habla de emergencia educativa, porque es necesario que el hombre se forme». El banquero del Papa considera que aquí está la solución a la crisis que, si tiene origen ético, tendrá una solución ética. E invita a leer Caritas in veritate, como brújula para salir de la crisis.
Jesús Colina. Roma
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