Alfa y Omega > Nº 753 / 29-IX-2011 > Desde la fe > No es verdad
No es verdad
Ricardo, en El Mundo
A no ser que Rubalcaba se saque de la chistera, a última hora, alguno de esos recursos en los que ha demostrado ser especialista insuperable, todo parece indicar que el batacazo que se va a pegar en las próximas elecciones va a ser histórico. Desde luego, no seré yo quien descarte cualquier insospechada eventualidad. Hemos visto ya tantas cosas, que lo que se dice sorprendernos no nos íbamos a sorprender. Todo parece indicar también que el engañabobos de la ETA va a ser su baza preelectoral decisiva: ya saben ustedes eso del paso significativo, que acaba de decir el Presidente del Gobierno al disolver el Parlamento- «una vergüenza», para el Fiscal General del Estado-. Paso significativo, ¿hacia dónde? El mismo día, algunos periódicos -no todos, claro- informaban de que ETA acaba de robar 200 matrículas francesas en Pau. Casi seguro que ZP y Rubalcaba creen que los asesinos etarras las han robado porque quieren poner una tienda de matrículas robadas… El mismo día, los mandos policiales imputados del chivatazo a ETA son exonerados de responsabilidad penal porque, según las mentes pensantes de la Judicatura, un policía para ser culpable de colaboración con ETA necesita afinidad ideológica. ¿Qué? ¡Y yo que creía que dar un chivatazo a un terrorista es complicidad, sobre todo si no se tiene afinidad ideológica!
Mientras, no faltan jueces que le dan un balón de oxígeno a Rubalcaba, llevando al Pleno para que 14 jueces voten por unanimidad lo que han votado, también se le da luz verde al retorno privilegiado de jueces y fiscales políticos a sus carreras. Una enmienda de última hora, pactada por PSOE y PP, les permitirá regresar a sus cargos anteriores sin perder ni la antigüedad ni la categoría. ¿Se han fijado ustedes en que aquí todo se está haciendo a última hora? Medio centenar de Decretazos del Gobierno que felizmente se va a última hora. Colocación blindada de amiguetes en altos cargos a última hora, y a última hora nos enteramos también de que ZP se despide, a Dios gracias, tras siete años en la Moncloa que, no faltaba más, él califica de «muy satisfactorios». ¿Muy satisfactorios para quién? ¿Para los constructores de su chalet en tierras de Babia? A última hora, venimos a saber que el supervisor de nubes, el adalid supremo de la Alianza de civilizaciones, el líder máximo con el que nadie quiere saber nada a la hora del relevo, se ha garantizado dos sueldos vitalicios que suman 145.000 euros anuales, en 14 pagas de 12.000 euros al mes. No está mal, ¿verdad? Con semejante momio se puede dedicar de por vida a supervisar nubes, e incluso a dirigir Másters de Supervisores de nubes. Claro que no le van a la zaga sus señorías del Parlamento que acaba de ser disuelto, que se garantizan un finiquito mínimo de 8.200 euros y, además, durante un tiempo, van a poder cobrar unos 2.000 euros más al mes, mientras encuentran algún otro momio los que nunca han dado un palo al agua. ¿Pero no se les caerá la cara de vergüenza, con 5.000.000 de parados, millón y medio de familias enteras sin ingreso alguno mensual, y la mitad de los jóvenes españoles sin trabajo ni horizonte esperanzador a la vista? ¿Pero no se les caerá la cara de vergüenza?
Tampoco les van a la zaga esos cabecillas de la huelga de profesores, que cacarean la pérdida de calidad de la enseñanza pública y nos enteramos de que llevan a sus hijos a las más elitistas escuelas privadas; o esos sujetos de Cataluña que, ante la situación de quiebra económica debida a su mala gestión, amenazan con quitar la mitad de la paga de Navidad, mientras mantienen no sé cuántas embajadas paralelas en el extranjero; o se gastan no sé cuántos millones de euros en acabar con el idioma español, cueste lo que cueste. Por cierto, ¿han visto ustedes que los sindicatos de profesores hayan protestado, o hayan hecho huelga por ese ataque al idioma español? Yo no.
He leído estos días una frase de Besteiro, probablemente el dirigente socialista más sensato de su tiempo: «La Guardia Civil es una máquina admirable; no hay que disolverla, sino hacer que funcione a nuestro favor». ¿Comprenden ustedes? Eso el más sensato… Como ven, es una vieja historia, en esta triste España.
Gonzalo de Berceo