Alfa y Omega > Nº 753 / 29-IX-2011 > Desde la fe > Prensa
Prensa: Así vio la prensa el Viaje del Papa
Un éxito en el que pocos confiaban
Lo había advertido el cardenal Brandmüller en Avvenire: «Existe el Viaje real y el que cuentan los medios». Así era el ambiente, el jueves. Boxeo contra Benedicto, titulaba la revista Stern, al hilo de las anunciadas movilizaciones anti-Papa y del escarnio en las televisiones. «¿Qué temen de este hombre?», se preguntaba Paul Badde, en el Die Welt. Hay que derribar El último prejuicio, el prejuicio anticatólico, pedía el Frankfurter Allegemeine.
El Papa habló en el Bundestag y todo cambió… Der Spiegel -que recibió a Benedicto XVI con un artículo de portada donde le llamaba incorregible-, tituló en Internet: El huésped sorpresa. Incluso Der Tagesspiegel sintió el deber moral de reconocer al menos una Victoria papal a los puntos en Berlín. El histórico periódico del oeste de Berlín, la antaño mitad libre, hacía un breve paréntesis en su campaña de acoso y derribo. Su línea editorial contrasta con la del tradicional diario de la antigua capital comunista, al otro lado de la Puerta de Brandenburgo. El Berliner Zeitung no es fan del Papa, pero le respeta. Y, el viernes, comentó que, frente a quienes le tienen «por fundamentalista y apocalíptico», sus palabras en el Bundestag exponen «valores que deberían obligar a cualquier demócrata convencido e ilustrado: la dignidad inviolable de cada persona».
Pero hay Visita más allá del discurso en el Parlamento. Mathias Matussek, en Der Spiegel -semanario capaz de lo mejor y lo peor- explicaba que las vehementes críticas contra el Papa tienen una simple explicación: «Este hombre ha permanecido fiel a sí mismo», y, «en lugar de hablar de reformas eclesiales» -las reformas que algunos piden, con el deseo oculto de hacer irreconocible la Iglesia-, habla de «Dios, cuya presencia brilla en la razón, en la belleza, en los santos y en cada uno de nosotros».
«Histórica y profética» visita, concluía, el martes, un editorial del Tagespost, firmado por Markus Reder. El Papa ha puesto en el centro a Jesucristo, y tal vez «eso suene perfectamente normal». Y añade: «Pero en esta situación de máxima inseguridad, desgarramiento interno y rápida pérdida de fe, esta normalidad no es tal». En la situación presente, «las palabras del Papa tienen no sólo alcance histórico, sino una dimensión profética». Y «sí, esta Visita ha sido un gran éxito. Un éxito, en el que sólo unos pocos confiaban. Pero este éxito es frágil». Muchos, también dentro de la Iglesia, van a intentar «dar la vuelta a los mensajes del Papa, hasta hacerlos irreconocibles». Benedicto XVI ha logrado una gran victoria para la auténtica renovación de la Iglesia en Alemania, pero la guerra no ha terminado.
R.B.