Alfa y Omega > Nº 760 / 17-XI-2011 > Desde la fe > Libros
Libros
Don de Dios, obra de la Trinidad
Nombre: La conversión cristiana. Estudios y perspectivas
Autor: Juan Alonso
Editorial: EUNSA

Portada del libro
¿Es la conversión una exigencia de la Iglesia en nuestro tiempo, de la presencia de la conciencia cristiana, de la predicación, de la catequesis? El debilitamiento de la noción de conversión no es un fenómeno que se da sólo en el ámbito de la misión ad gentes. La pérdida del protagonismo de esta categoría está ligada, entre otros factores, al reduccionismo en la propuesta de fe, que lo es previamente de la confesión de la fe. No podemos obviar el hecho de que existe una mayor sensibilidad ambiental respecto a los aspectos negativos de experiencias históricas concretas, muchas veces sometidas a un juicio no sólo histórico, sino ideológico. Tampoco podemos obviar el individualismo y la generalizada indiferencia que se transmutan en formas diversas de autorrealización. Así, la conversión se ha convertido en autorrealización personal y búsqueda de la autenticidad, en propuestas de cambio de estructuras sociopolíticas a través de la praxis, o, lo que es más letal, formas de conversiones implícitas o anónimas que se refieren a circulares auto-referencias. La conversión remite a la originalidad cristiana y a la radicalidad de la fe. La insistencia de Benedicto XVI en la categoría de conversión, uno de los temas recurrentes de su pontificado, no es casual. Partamos de su libro Introducción al cristianismo, en el que insistía en la relación entre fe y conversión, entendida ésta como un viraje de todo el hombre. Si el amor es el centro nuclear de la fe, cualquier realidad eclesial personal o institucional que se adentre en la nueva evangelización -tema intrínsecamente unido al de la conversión- no puede obviar la conferencia pronunciada por el cardenal Ratzinger en el Congreso de catequistas y profesores en Roma, con motivo del Año Jubilar 2000. Conversión significa, entre otras cosas, según el cardenal Ratzinger, «poner en tela de juicio el propio modo de vivir y el modo común de vivir, dejar entrar a Dios en los criterios de la propia vida, no juzgar ya simplemente según las opiniones corrientes».
Por estas razones, un libro como el del profesor de la Universidad de Navarra Juan Alonso era necesario, en un momento en el que las corrientes de la gracia de los recientes acontecimientos eclesiales deben ayudarnos a centrarnos en el que es «el concepto central de la postura exigida por Jesús», según el teólogo Pohlmann. Siete son los capítulos a través de los que el autor nos ayuda a profundizar en la teología de la conversión: La conversión en el A.T; La conversión, categoría fundamental de la revelación cristiana; Conversión y hombre nuevo; Conversión filosófica y conversión cristiana; La conversión en el panorama teológico contemporáneo; Persuadidos por la Palabra; e Itinerario hacia la fe. Los dos últimos se adentran en el diagnóstico actual y la propuesta sobre los nuevos ardores, métodos y expresiones, con la virtualidad de ofrecer una síntesis del Magisterio reciente, con especial insistencia en partir de la Exhortación apostólica de Pablo VI Evangelii nuntiandi. Como señalaría J. Ratzinger, «la conversión exige que la verdad, la fe y el amor lleguen a ser más importantes que nuestra vida biológica, que el bienestar, que el éxito, el prestigio y la tranquilidad de nuestra existencia».
José Francisco Serrano Oceja
Anatomía del relativismo
Nombre: La gran dictadura
Autor: José María Barrio
Editorial: Rialp

Portada del libro
No hay muchos autores con la lucidez necesaria para escribir que «el relativismo violenta a la razón y supone la muerte del pensar», y que «el relativismo es una forma de pereza mental que constituye la más grave amenaza para la cultura humana». Para entender mejor el aire que respira gran parte de nuestros contemporáneos, José María Barrio ha escrito La gran dictadura, un alarde de sentido común frente la apisonadora cultural del pensamiento único.
J.L.V.D-M.
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