Alfa y Omega > Nº 761 / 24-XI-2011 > Desde la fe > Gentes
Gentes

Jesús Esteban Talavera, Funcionario (en Buenanueva)
Yo no creo en la felicidad; creo en la resurrección. La felicidad no existe plenamente hasta que lleguemos a la vida eterna. He vivido mi enfermedad con Cristo y sin Cristo; sin Él, la enfermedad se vive a pelo, y eso es imposible. ¿En qué me apoyaría? ¿En mi nómina, en la salud física? Si me apoyo en la Roca firme, que es Cristo, todo tiene sentido. Dios me ha hecho como soy, y así me quiere. Si no fuera por mi debilidad, puede que no hubiera descubierto la Iglesia. A mi Padre lo he conocido en mi enfermedad.
Manuel Cruz, Periodista, (en Analisisdigital.com)
Este año se cumple el 75 aniversario del martirio de miles de españoles que dieron su vida por Cristo. Esto no significa que la Iglesia celebre la persecución o las torturas. El odio contra la fe ha sido, a lo largo de la Historia, una ocasión privilegiada para expresar un amor más grande, un amor que muere perdonando a los asesinos y sacando a la luz lo mejor del ser humano. La memoria de los mártires es un estímulo para seguir a Cristo hoy.
Javier Escrivá, director del Instituto de Ciencias para la Familia (en ABC Familia)
Las leyes no son inocuas; acaban construyendo una moralidad pública. Las formas legales a las que hemos asistido en los últimos años han ido vaciando el concepto de matrimonio hasta el punto de convertirlo en una caja vacía donde cualquier relación es posible. Pues bien, si todo es matrimonio, al final nada es matrimonio.
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