Alfa y Omega > Nº 764 / 15-XII-2011 > La vida > Noticias
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Serafín Esparza vive para siempre
Alfa y Omega está de duelo profundo: en vísperas de la Navidad, al calor del Día de la Madre -que para los mayores siempre fue la fiesta de la Inmaculada-, Dios, nuestro Padre, se lo ha llevado para siempre con Él. Trabajaba en la gestión económica de Alfa y Omega desde nuestros comienzos, con la misma irreprochable profesionalidad, honradez, generosidad y entrega con la que desde hacía más de medio siglo había trabajado al servicio de la Editorial Católica. Trabajador incansable desde los 14 años, amigo leal, católico español sin tacha, toda su vida fue un incansable servicio a los demás: a María, su querida esposa, con la que ya se habrá encontrado en el cielo, a sus hijos, nuestros entrañables amigos Óscar y Marimar, a su nieta Ruth..., a los que desde estas líneas hacemos llegar nuestra condolencia plena. Alfa y Omega ha perdido a un compañero de callada espiritualidad, humilde, entregado, eficaz, a un ser humano de excepcional calidad. Dios nuestro Señor ya le habrá acogido en su infinita misericordia y nuestra Madre, la Virgen, de la que Serafín hablaba con ternura de niño, ya le habrá acogido en su regazo maternal.
Deja un hueco irreemplazable entre nosotros. Personas como Serafín ya casi no quedan en nuestro mundo. Descanse en paz y viva para siempre en la Luz eterna de la que, durante más de setenta años, supo ser reflejo sencillo y cabal, contagioso, discreto y verdadero.
Día Mundial contra la persecución de los cristianos
Más de 200 millones de cristianos sufren persecución, recordó el arzobispo Dominique Mamberti, Secretario para las Relaciones con los Estados, en el encuentro, celebrado la pasada semana en Lituania, de ministros de Exteriores de los países miembros de la OSCE (países europeos, antigua URSS, EE.UU. y Canadá). El representante vaticano reconoció los esfuerzos realizados por esta organización en la defensa de la libertad religiosa, pero sugirió «la celebración de un día internacional contra la persecución de los cristianos», como «signo importante de la voluntad de los Gobiernos para afrontar este serio asunto» (existen Jornadas internacionales similares contra la islamofobia y el antisemitismo). En el encuentro, se abordó, entre otros asuntos, la situación de los cristianos y de las minorías judías tras las llamadas primaveras árabes. Massimo Introvigne, representante de la OSCE para la lucha contra el racismo, la xenofobia y la discriminación de los cristianos y otros creyentes, pidió una convención internacional para proteger los lugares de culto, iniciativa que apoyan diversos Gobiernos. «La experiencia demuestra -dijo- que destruir iglesias significa querer matar el alma de las comunidades cristianas, y quienes tratan de matar el alma no tienen respeto por la vida».
Decepción en la Cumbre del Clima
La Cumbre del Clima finalizó, el domingo, en Durban, con un acuerdo decepcionante, según Cáritas Española y Manos Unidas, que enviaron a representantes a la ciudad sudafricana. Tras más de dos semanas de negociaciones, los 190 países participantes no llegaron a ninguna conclusión para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, sino que remiten a un hipotético acuerdo a concretar en 2015, que entraría en vigor en 2020. Manos Unidas califica de «grave irresponsabilidad política, falta de ética y de solidaridad con los más pobres del planeta y con las generaciones futuras», la actuación de los principales países emisores -China, Estados Unidos e India, entre otros-, que no han ratificado el Protocolo de Kioto, acuerdo que en teoría expira en 2012, pero que se prolongará por un período de tiempo aún por definir.
Muere el cardenal Foley
El Papa ha recordado, «con gratitud», la labor del cardenal John Patrick Foley, fallecido el domingo, a los 76 años, a causa de una leucemia. Benedicto XVI subraya su servicio como Presidente del Consejo Pontificio de las Comunicaciones Sociales, entre 1984 y 2007, año en que fue creado cardenal. También resalta «su labor en favor de las comunidades cristianas en Tierra Santa», como Gran Maestre de la Orden del Santo Sepulcro, desde 2007 hasta febrero pasado, cuando dimitió por enfermedad. El Papa reza «para que su compromiso por la presencia de la Iglesia en los medios de comunicación lleve a otros a emprender ese apostolado tan esencial».
El PP se retracta de su apuesta pro vida en Baleares
El PP balear da marcha atrás en su apuesta pro vida. Tras anunciar que retirará de los presupuestos la financiación del aborto, la Consejera de Salud, Bienestar Social y Familia, doña Carmen Castro, ha asegurado que su Gobierno seguirá haciéndose cargo del coste de todos los abortos. Otro Gobierno regional del PP, el de La Rioja, ha contribuido a echar por tierra las expectativas de quienes pensaron que esta formación tendría una mayor sensibilidad en estos temas. En sus negociaciones con el País Vasco, La Rioja pretende, a cambio de la atención a pacientes de la Rioja alavesa, que la comunidad vecina practique los abortos que no se realizan en la Rioja, por la negativa de los médicos a participar en estas prácticas. No obstante, el Presidente del Foro Español de la Familia, don Benigno Blanco, ha manifestado su esperanza de que «puedan tener buena acogida por el PP» reivindicaciones como la derogación de la ley del aborto, la del matrimonio homosexual y la de la asignatura Educación para la ciudadanía. Así lo dijo durante la presentación, en Gijón, de su libro Familias: los debates que no tuvimos.
La Inmaculada, esperanza del pueblo de Dios
La Inmaculada Concepción de la Virgen tiene consecuencias para los hombres, y se resumen con la palabra esperanza. Así lo explicó el Papa en la solemnidad de la Inmaculada: «La expresión llena de gracia -afirmó antes del rezo del Ángelus- indica la obra maravillosa del amor de Dios, que quiso devolvernos la vida y la libertad, perdidas con el pecado, mediante su Hijo Unigénito encarnado, muerto y resucitado. Por esto, desde el siglo II, tanto en Oriente como en Occidente, la Iglesia invoca y celebra a la Virgen que, con su , acercó el cielo a la tierra». Pero «también a nosotros se nos ha otorgado la plenitud de la gracia» por medio «de la Iglesia, en el día del Bautismo», y «debemos hacer[la] resplandecer en nuestra vida», añadió. Al saludar en inglés, Benedicto XVI afirmó también: «María es un gran signo de esperanza para la Iglesia y para el mundo, un signo de las maravillas que la gracia de Dios puede realizar en nosotros, sus criaturas».
Esa misma tarde, el Santo Padre se desplazó hasta la Plaza de España de Roma para presidir la tradicional ofrenda floral a la Virgen. Le recibieron el alcalde de Roma, Gianni Alemanno; la embajadora de España ante la Santa Sede, doña Maria Jesús Figa; y los cardenales españoles Antonio Cañizares y Julián Herranz. A raíz del texto del Apocalipsis que se leyó, en el que san Juan describe la visión de una mujer, el Papa explicó su doble significado: «Sobre todo, esta mujer representa a María». Como llena de gracia, está «vestida de sol», refleja la luz divina; «tiene bajo sus pies la luna, símbolo de la muerte y de la mortalidad», porque, «asociada a la victoria de Jesucristo», también «está libre de toda sombra de muerte»; y luce una corona de doce estrellas, las doce tribus de Israel, que «significa que la Virgen María está en el centro del pueblo de Dios, de toda la comunión de los santos». Este signo enlaza con el otro significado de la mujer: la Iglesia. «Está encinta, en el sentido de que lleva en su seno a Cristo y lo debe alumbrar para el mundo». Por ello, «encuentra la oposición de un feroz adversario». Pero -añadió el Papa- «en cada época la Iglesia es sostenida por la luz y la fuerza de Dios, que la nutre en el desierto con el pan de su Palabra y de la santa Eucaristía». La Iglesia «sufre tribulación, pero resulta vencedora». Sólo puede y debe temer «el pecado de sus miembros». Por esto, «el pueblo de Dios, peregrino en el tiempo, se dirige a su Madre celeste y solicita su ayuda» para que lo acompañe y «sostenga la esperanza».
Los tres deseos del Papa para Navidad
En la Víspera de la fiesta de la Inmaculada, el Papa expresó tres deseos ante la cercanía de la Navidad, al encender a distancia el árbol de Navidad de Gubbio (Italia), el más grande del mundo. El primero «es que nuestra mirada no se detenga sólo en el horizonte de este mundo, en las cosas materiales, sino que sea de alguna forma como este árbol, que tienda hacia arriba, que se dirija hacia Dios. El segundo deseo es que nos recuerde que necesitamos una luz -el Niño- que ilumine el camino de nuestra vida y nos dé esperanza, especialmente en esta época en que sentimos tanto el peso de las dificultades. El último deseo es que cada uno de nosotros aporte algo de luz en los ambientes en que vive». Al visitar, el domingo, la parroquia romana de Santa María de las Gracias, Benedicto XVI subrayó que «preparar la Navidad no es sólo comprar y realizar otros preparativos, sino que es también mantener el contacto con el Señor». Este contacto no es «un peso añadido a los otros, sino que es la fuerza que nos ayuda a hacer todo lo necesario». También añadió que, «en este mundo, con tantas tinieblas, estamos todos llamados a ser testigos de la luz. Ésta es precisamente la misión» del Adviento. Pero sólo puede transmitir alegría quien la lleva dentro: «Aquel que ha encontrado a Cristo en su vida experimenta en el corazón una serenidad y una alegría que nadie, ni ninguna situación, puede arrebatarle», afirmó el Papa poco después, antes del rezo del Ángelus y de bendecir las imágenes del Niño Jesús que llevaron a la Plaza de San Pedro los niños del Centro de Oratorios Romanos.
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