Alfa y Omega > Nº 764 / 15-XII-2011 > PequeAlfa
PequeAlfa
Texto: María Martínez López. Ilustraciones: Asun Silva
Triana, de 9 años; Clara, de 8; e Irina, de 6, son hermanas. En estos meses pasados, su familia -sus padres, su tía y ellas mismas- se ha implicado en un proyecto muy bonito para ayudar a todo el mundo a vivir mejor la Navidad. Entre todos, han grabado el disco A ti, niño (www.infinitomasuno.org). Por eso, hemos querido que nos cuenten esta idea, y cómo viven ellas el Nacimiento de Jesús. ¡Ah!, y, aunque todavía quedan unos días, ¡feliz Navidad a todos!

¿Qué es lo que más os gusta a vosotras de la Navidad?
Celebrar que Dios ha nacido. Antes, la gente era mala, pecaban mucho. A Dios no le gustaba cómo estaba el mundo y vino para arreglarlo, para ayudarnos a ser buenos y a creer en Dios. Él también nos enseñó a amarnos. Y está vivo ahora.
Además, nos gusta celebrar esto estando con la familia. Nos vamos a Madrid, y nos juntamos muchos, 44 ó 45 personas. Están todos nuestros primos, y este año nos acaba de nacer otra primita, que se llama Jimena. Otra cosa que nos gusta es poner el belén. En una especie de barra de bar que hay en casa, ponemos el belén de muchas figuras. Luego hay otro, con menos figuras, que sólo tenemos desde hace unos meses. Además, hay uno de barro que hizo Triana en el colegio, y todavía no sabemos dónde va.

¿Cómo os imagináis a Jesús de pequeño?
De bebé, sería muy guapo, pequeñito como cualquier bebé, y un poco gordito. De mayor, ya sería más flaquito, con el pelo largo y marrón (Irina lo prefiere corto), y los ojos marrones. Era pobre, pero muy cariñoso. Tenía muchos amigos y todo el mundo le querría. Jesús ayudaba a san José siendo carpintero, y a la Virgen lavando platos y cosas así. Se hizo un niño pobre porque era humilde, no quería aparecer de repente muy rico, en un palacio. Es bueno y no quiere que le tengamos miedo.

¿Por qué creéis que hay gente que está triste o enfadada en Navidad?
También cuando nació Jesús pasó algo así, con Herodes. Cuando los Reyes Magos pasaron de camino, los invitó a cenar, y le dijeron que iba a nacer un bebé que sería rey. Cuando se fueron los Reyes, dijo: «Quiero que matéis ese niño, y que no haya ningún rey más que yo. Y, como no sé quién es, quiero que matéis a todos los niños de menos de dos años». A lo mejor esas personas no creen en Dios, porque sus padres no se lo han explicado bien. O quizá creen que Dios quiere castigarlos si hacen algo malo.<

¿Creéis que se puede hacer algo para ayudarles a entender la Navidad?
En realidad, hemos hecho el disco de villancicos porque hay gente que no cree en Dios. Si escuchan las canciones y lo que decimos, quizá les ayudará a aprender qué es la Navidad, y que realmente Jesús es Dios. Así, se quedarán más alegres.

¿Cómo lo habéis hecho?
La idea se le ocurrió a nuestra madre. Ella, desde pequeña, cantaba con su hermana gemela, y había hecho ya algún disco. Ahora quería hacer éste para Dios. Cuando nos lo dijo, pensamos: ¡Fenomenal, qué bien! Nosotras le decíamos a mi madre y a mi tía cuando alguna canción no nos gustaba mucho. El villancico favorito de Clara es Blanca Navidad. A Triana los que más le gustan son Petit Papa Noel, que es en francés, y Away in a manger, en inglés. A Irina le gustan todos. También hay dos en rumano, porque mi madre es rumana. Asta seara dice: «Esta noche es la gran noche en la que Dios ha llegado», y Steaua care straluce: «La estrella que brilla es el Hijo del Señor, una gran noticia Él nos da».
En el disco, también hay unas clases, que grabamos con mi padre. Él nos hacía preguntas y nos pidió que le dijéramos las cosas que sabíamos sobre Dios y sobre Jesús. Al principio, nos daba un poco de corte, pero se nos pasó en seguida. En realidad, la mayoría de cosas que sabemos sobre Dios las sabemos por él.
La Navidad se acerca. Hay que intensificar los preparativos, y el Papa quiere ayudaros. El domingo pasado, visitó una parroquia de Roma y, allí, explicó a los niños que, para la Navidad, hay que prepararse «no sólo con los regalos, sino con nuestro corazón. Cristo, el Señor, está cerca de nosotros, entra en nuestra vida y nos da luz y alegría». Ese domingo se leía en Misa una carta de san Pablo que pide «rezad sin cesar», y Benedicto XVI explicó que eso «significa que no tenemos que perder el contacto con Dios en nuestro corazón. Si este contacto está, hay alegría. Os deseo a todos la alegría de la Navidad, y toda la alegría de la presencia de Jesucristo Niño, que es Dios en nuestro corazón».
Ese mismo día, en la Plaza de San Pedro, el Papa bendijo las figuritas del Niño Jesús que le llevaron los niños de Roma, y que luego van a poner en sus casas. Esta bendición de los Niños Jesús es una costumbre en Roma antes de Navidad.
En Madrid tenemos otra: los sembradores de estrellas, niños que saldrán a la calle, este sábado, para felicitar la Navidad a la gente y transmitirles la alegría de esta fiesta. Algunos de vosotros seréis sembradores con vuestras parroquias, pero también habrá un gran acto para los niños de todo Madrid. Será a las 10.30 en la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús (calle López de Hoyos, 73).
A finales de septiembre pasado, Nohra Valentina Muñoz, una niña colombiana de 10 años, iba con su madre al colegio cuando, de repente, unos encapuchados salieron de la nada y la secuestraron. En algunas zonas de Colombia, tienen mucha fuerza las guerrillas, grupos terroristas que luchan contra el Gobierno y que secuestran a gente y la tienen presa en la selva. A Nohra la secuestraron por ser hija del alcalde de su pueblo, pero hubo tantas protestas por que hubieran secuestrado a una niña, que después de 18 días la liberaron.
Durante su secuestro, el Papa estuvo rezando por ella y pidió que la liberaran. Cuando volvió a casa sana y salva, Benedicto XVI encargó al embajador de Colombia ante la Santa Sede que la visitara para llevarle unos regalos y una invitación muy especial: a participar en una Misa que celebró, el lunes pasado, en el Vaticano, con motivo de la fiesta de la Virgen de Guadalupe, Patrona de América, y de los 200 años desde que varios países de Hispanoamérica se independizaron de España. Nohra estuvo en la Misa como representante de los niños que sufren por las guerrillas: aquellos cuyos padres han sido asesinados, los que han tenido que huir o a los que obligan a ser soldados.
En el anterior Pequealfa, repasamos la vida de la Virgen, con la ayuda de un libro para niños hecho con textos del Papa. Pero Benedicto XVI no se ha olvidado de san José, a quien Dios eligió como marido para María y guardián y cuidador de Jesús. Es uno de los santos favoritos del Papa, cuyo nombre de bautismo es José, en alemán Joseph. Por eso habla de él en el libro Mis santos (Ediciones Encuentro). En este libro, el Papa dice que «José es el hombre que ha dado a Dios la mayor prueba de confianza, incluso ante un anuncio tan sorprendente» como que María iba a tener un hijo por obra de Dios. «Sólo Dios podía dar a José la fuerza para confiar en el ángel. A san José se le representa a menudo con el bastón de caminante que utilizó durante la huida a Egipto. En algunos casos, el bastón que lleva en la mano está seco, pero ha florecido milagrosamente» por su unión con María. En la Biblia, san José no habla, porque lo importante de él es que se fió totalmente de Dios. Dice el Papa: «El silencio de san José no manifiesta un vacío interior, sino, al contrario, la plenitud de fe que lleva en su corazón y que guía todos sus pensamientos y todos sus actos».
El libro Mis santos es el segundo Premio de nuestro concurso de Navidad. Ya nos están llegando investigaciones sobre cómo se celebra la Navidad en otros países, así que ¡daos prisa, sólo queda una semana! Recordad que tienen que llegar antes del 22 de diciembre. Los ganadores recibirán la colección de DVD Los Guardahistorias, sobre la historia de los primeros cristianos. Para participar en el concurso, mandad vuestros trabajos a Pequealfa (c/ Pasa, 3 / 28005 - Madrid) o, por correo electrónico, a pequealfa@planalfa.es
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