Alfa y Omega > Nº 766 / 29-XII-2011 > Testimonio
Casa de Acogida Nuestra Señora de la Almudena: abrirá sus puertas en la próxima primavera
Una hermosa forma de acogida familiar compartida
Nace en Madrid una experiencia nueva de acogimiento familiar. Tres familias dejan sus casas y se trasladan a la Casa de Acogida Nuestra Señora de la Almudena. Allí abrirán sus puertas a niños en régimen de acogimiento temporal. La casa también contará con un espacio materno-infantil, que albergará temporalmente a adolescentes embarazadas y madres solteras en riesgo de exclusión social. Por último, habrá un Centro de día para menores en riesgo. El Papa bendijo la primera piedra durante su último Viaje a Madrid


Las tres familias que van a vivir en la Casa
de Acogida; a la izquierda de la foto, agachado,
nuestro crítico de cine Juan Orellana
Este proyecto comenzó años atrás, cuando tres matrimonios cristianos conocieron la asociación Familias para la Acogida, e iniciaron diversas experiencias de acogimiento de menores en el seno de sus familias. Todas eran ya familias numerosas de por sí, y para ellas fue una experiencia de bien, de crecimiento personal y familiar, y sobre todo fue una ocasión de aumentar la alegría y el agradecimiento por la fe. La sentencia evangélica: Todo lo que hacéis a uno de estos mis pequeños hermanos, a mí me lo hacéis revelaba su potencia: acogiendo a un niño, era el mismo Cristo el que entraba en casa, de una forma discreta y misteriosa, que interpela continuamente la libertad y la razón.
Tiempo después, estas familias conocieron en Italia la experiencia de Cometa, una casa junto al lago de Como, en la que vivían varios matrimonios y sus familias, y que en un determinado momento, empezaron a hacer experiencias de acogida, hasta que Cometa se convirtió en un auténtico espectáculo conmovedor con 24 niños en acogimiento. A partir de ese momento, los tres matrimonios españoles comenzaron un largo recorrido de verificación vocacional: se trataba de ver si el deseo de vivir una comunión mayor entre ellos era el signo de que Dios quería que esa comunión fuera el abono de un árbol mayor.
Dios empezó a mandar señales elocuentes, tanto en la vida personal de esas parejas, como en hechos materiales. El más llamativo, la cesión de un terreno en Madrid. Comienza entonces una hermosa historia, no exenta de fatigas, en la que se van dando pasos hasta llegar a la realidad que en la próxima primavera, si Dios quiere, abrirá sus puertas. Cada familia acogerá en su vivienda niños tutelados, que en su mayoría provendrán de residencias de menores.
Las familias y la casa

La casa en la actualidad, en obras
Juan Ramón es educador, y su mujer, Belén, trabaja en la Asociación Familias para la Acogida. Tienen cinco hijos biológicos. Eduardo es notario y, con su esposa, Estrella, tienen cinco hijos biológicos y un niño adoptado con síndrome de Down. Teresa y Juan son profesores y tienen tres hijos. Se trata de tres familias muy normales, con las dificultades de cualquier familia. El camino educativo en la fe, que desde hace muchos años están haciendo a través del carisma de Don Giussani, fundador de Comunión y Liberación, es el factor esencial que permite entender esta aventura tan vertiginosa que van a emprender, y que nada tiene que ver con sus capacidades, su generosidad o su altruismo.
El proyecto integral, asumido por la Fundación Internacional de Educación (FIE), agrupa varias realidades socioeducativas. El núcleo son las tres viviendas familiares, pero junto a ellas han surgido realidades diferentes. Por ejemplo, unos apartamentos anexos a la casa acogerán temporalmente a adolescentes y jóvenes embarazadas y madres solteras con problemas para salir adelante. En tercer lugar, hay un edificio que alberga el Centro de día, que acompañará a chavales en riesgo de exclusión social a través de programas de apoyo escolar, ocio y tiempo libre. Estos dos últimos proyectos contarán con el apoyo de diferentes técnicos y profesionales que intervendrán, sobre todo, en los casos más difíciles.
Cómo apoyar al proyecto
Esta iniciativa no cuenta con ningún apoyo económico público, ni lo sustenta ninguna institución religiosa. Su elevado coste está siendo sufragado por las donaciones de particulares, de empresarios privados y de fundaciones. Hay gente sin muchos recursos que mensualmente dan una cantidad pequeña, pero la suma de muchos pocos va haciendo posible esta obra, que aún no ha completado su financiación y sigue necesitando el apoyo de particulares.
La forma de colaborar y apoyar esta obra está explicada en la web http://estaestucasa.wordpress.com/ Esta implicación de personas y familias es una hermosa forma de participar, aunque sea indirectamente, de la experiencia de la acogida; una experiencia que dilata el corazón de la familia hasta abrazar el mundo entero.
Juan Orellana
© 2006. Alfa y Omega, Semanario católico de información. Fundación San Agustín, Arzobispado de Madrid