Alfa y Omega > Nº 770 / 26-I-2012 > Testimonio
Crece el Fondo Nueva Evangelización, de la Conferencia Episcopal Española
Para evangelizar, se necesitan también bicicletas
En noviembre de 1997, la Conferencia Episcopal Española creó un fondo con el fin de subvencionar proyectos eminentemente pastorales y de evangelización que no encontraban otros medios de ayuda. A lo largo ya de 14 años, el Fondo Nueva Evangelización ha pasado, de 41, a más de 250 proyectos anuales


Proyecto de capilla de las Religiosas Adoratrices
en Andahuaylas, diócesis de Abancay (Perú)
Don Juan Francisco Martínez Sáez está, desde el pasado mes de junio, al frente de la Oficina del Fondo Nueva Evangelización, en sustitución de don Anastasio Gil, Director Nacional de las Obras Misionales Pontificias. Este sacerdote, de la Fraternidad Misionera Verbum Dei, explica que «el tipo de demandas que llegan tienen que ver, fundamentalmente, con la construcción de templos y salones para uso pastoral, material para la catequesis y la formación, la dotación de medios de transporte y becas para seminaristas y sacerdotes». El reto de la nueva evangelización, que tanto ha impulsado Benedicto XVI, hace que organismos con este acento cobren mayor relevancia.
«La realidad es que las necesidades que conlleva el anuncio de la fe son inmensas, y que las ayudas nunca colman todas las lagunas que existen», afirma el responsable del Fondo. «Lo que sí es cierto es que, para las comunidades de países pobres, poco cristianos o en situaciones difíciles, sentir que hay otras comunidades que se interesan por ellos, más allá del resultado material de las ayudas, es una buena noticia, la de la fraternidad cristiana universal».
Nuevos proyectos
En la última reunión del Comité Ejecutivo de la Conferencia Episcopal Española, se concedieron ayudas para 48 países, de las que casi la mitad se destinaron a Hispanoamérica. El resto irá a parar a países de África, Asia y Europa del Este. El clima, la orografía y los rasgos culturales de los países de destino condicionan las necesidades de cada lugar, explica Sáez: «Hay obispos que recurren a nosotros para poner en pie una nueva iglesia; hay quienes piden dinero con el que comprar bicicletas para los catequistas, o también lanchas, porque es zona de selva a la que sólo se llega por el río. Hay veces que lo que nos piden son materiales pedagógicos para profundizar en sus prioridades pastorales; en este sentido, hay mucha variedad. En algunas diócesis es la pastoral juvenil; en otras zonas, el gran reto es la reconciliación. Hay lugares de África e Iberoamérica donde urge combatir el mundo de las sectas y las supersticiones, y por desgracia hay muchos países en los que los cristianos viven la fe en un contexto hostil a su religión. Desde el Fondo, se toma el pulso bastante bien a la Iglesia universal».
En sus años de andadura, no ha habido grandes cambios, en cuanto al modo de trabajar; pero el contexto de crisis que atraviesa la economía también ha hecho mella en el Fondo. Don Juan Francisco explica que, hasta este año, y debido al aumento de la cantidad asignada por el Estado proveniente del IRPF, los obispos venían aumentando significativamente su aportación, aunque, por desgracia, debido a la crisis, esta tendencia se invertirá. También ha aumentado ligeramente la aportación de las diócesis, «lo cual es signo de la conciencia que se va tomando del papel del Fondo», afirma. Lo que sí ha disminuido es la aportación de las congregaciones religiosas y otras instituciones, ya que dependen más de los donativos. Pero, a pesar de la difícil coyuntura económica, las cuentas del Fondo están saneadas.
Quitar piedras del camino

Proyecto de capilla en Ponnomanda,
diócesis de Eluru (India)
Los obispos y los nuncios apostólicos de los países a los que se dirige la ayuda, junto con los miembros de organismos internacionales con los que se colabora, son los que proporcionan la información necesaria para poder hacer el seguimiento de los proyectos.
Cuando apenas quedan nueve meses para que comience el Año de la fe, conviene recordar el papel de instituciones cuya peculiaridad radica en quitar las piedras que encuentran en el camino muchos sacerdotes y religiosos al anunciar el Evangelio.
A don Juan Francisco Martínez Sáez no le falta entusiasmo en la labor que desempeña, y uno de los grandes retos que se plantea es, precisamente, que la gente conozca el Fondo Nueva Evangelización, «que es el compromiso con la esperanza de la Conferencia Episcopal y de las diócesis españolas, junto con otras instituciones religiosas y asociaciones, para mostrar la fraternidad cristiana con los más necesitados».
Amparo Latre
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