Alfa y Omega > Nº 771 / 2-II-2012 > La foto
  
Heroísmo casi silenciado
 
Se llamaba Javier López López; estaba casado y tenía 38 años; su madre todavía estrecha en su pecho la bandera de España que le entregaron, al acabar el funeral por su hijo. El pasado viernes se lanzó al mar, de madrugada, en la playa de Orzán, La Coruña, junto con otros dos compañeros policías (José Antonio y Rodrigo) para intentar rescatar a un muchacho eslovaco que irresponsablemente se había lanzado al mar, tras una fiesta. Sus dos compañeros no han aparecido todavía. Al cadáver de Javier, el ministro del Interior le impuso la Medalla de Oro al Mérito policial; pero, así y todo, el gesto heroico de dar la vida, en acto de servicio, por otro ser humano no ha sido apreciado y destacado en los medios de comunicación como se merece. Es muy triste que al capitán de la nave Costa Concordia, esta sociedad nuestra le haya dedicado mucha más atención que a la heroica hazaña de estos policías.
© 2006. Alfa y Omega, Semanario católico de información. Fundación San Agustín, Arzobispado de Madrid