Alfa y Omega > Nº 771 / 2-II-2012 > Testimonio
Campaña Taxis por la vida, en Sevilla y, desde hace unos días, también en Algeciras
Defensores de la vida, sobre ruedas
En la defensa de la vida, es mucho lo que puede aportar cada persona, desde sus propias circunstancias. Por ejemplo, a don Julián López, taxista y voluntario de Provida, de Mairena del Alcor, se le ocurrió que su taxi era un lugar estupendo para llevar publicidad a favor de la vida. Cinco años después, varias vidas se han salvado gracias a la campaña Taxis por la vida

Uno de los taxis de la nueva campaña de algeciras

Aborto no. Por lo que más quieres. Es el mensaje que llega a muchos sevillanos cuando quieren coger un taxi. La Asociación Provida de la localidad sevillana de Mairena del Alcor se encuentra en el ecuador de su quinta campaña Taxis a favor de la vida. En enero, han puesto en marcha una similar, con cinco taxis, en Algeciras. El objetivo de la campaña es dar a conocer la asociación y, sobre todo, llegar a mujeres que se estén planteando abortar. Y ha surtido efecto, puesto que «algunas chicas nos han llamado para pedir ayuda después de ver la publicidad», comenta don Julián López, el voluntario de Provida autor de la idea.

Don Juan María Acosta ha participado en la campaña desde su primera edición. Le parece una buena idea, porque «el taxi se mueve por todas partes» y, además, «es el confesionario de muchos. En el taxi se hablan cosas que no se hablan en ningún sitio». Además de los carteles, dentro del coche los taxistas llevan folletos de Provida, «por si alguien pide información. No intentamos comer el coco a nadie». Entre las personas que le han preguntado, recuerda algunas mujeres jóvenes a las que se les notaba el embarazo, y otras que «no se sabía si estaban embarazadas o no. Yo les explico lo que puedo, y luego les doy el folleto».

Don Julián propuso la campaña «durante un curso que hacemos cada año en Chipiona, en el que damos ideas para el año siguiente». Él mismo trabajaba como taxista -ahora está jubilado-, y «sabía que era una publicidad que se ve mucho». Contactó con muchos de los compañeros del gremio, a los que conocía tras 20 años de profesión, y así encontró a los 15 taxistas que participaron en la primera campaña. Entre ellos, estaba don Juan María, que ya era colaborador de Provida. Hoy son 32 los taxis que llevan la publicidad. «En la mayoría de los casos -apunta Juan María-, han sido los compañeros los que se han presentado voluntarios».

Para ellos, no es una campaña de publicidad más. «De hecho, por un anuncio así cobran 50 euros al mes, y a nosotros nos cobran 40. Con eso ya están colaborando». Este descuento que cita Julián permite a Provida, por el mismo precio que les costaría pagar sólo al taxista, elaborar también los tres anuncios que lleva cada coche. Además, varios taxistas se comprometen con el proyecto incluso después de que acabe la campaña, como Juan María: «Cuando se acaba la campaña, yo mantengo siempre la publicidad, sin cobrar, hasta que me surja otra. Y cuando se acaba la otra, vuelvo a la de Provida, haya campaña o no».

Me ha ayudado a implicarme

Tres de los taxistas de la campaña Taxis por la vida
en Sevilla

El apoyo a la campaña se nota también entre los usuarios de los taxis. Julián lo constata cuando, cada tres meses, se reúne con los taxistas para pagarles y recoger impresiones. «Hay de todo, pero más gente está a favor que en contra -afirma Juan María-. La gran mayoría de reacciones son felicitaciones; mucha gente te agradece que lleves la publicidad. Me he quedado sorprendido también porque hay bastante más gente de lo que yo pensaba que sabe de qué va el tema. Muchos saben, por ejemplo, que los piecitos son el símbolo de Provida». Eso sí, «también hay detractores. En una parada, una señorita me hizo un comentario que no voy a reproducir, y se negó a subirse». A pesar de todo, su experiencia es muy positiva. Tanto, que, aunque «ya era colaborador de Provida antes, llevar la campaña me ha servido para implicarme más. Ahora me siento más partícipe de esto».

M. M. L.
Se buscan padrinos

Ha sido el apoyo popular el que ha permitido que la campaña Taxis por la vida llegue a su quinta edición. «Al principio -explica don Julián López, promotor de la iniciativa-, poníamos nosotros todo el dinero. Luego, propusimos que se pudieran apadrinar los taxis», y ahora el 70% de lo que cuesta la campaña lo cubren los donativos. «Nos llega dinero de Estados Unidos, de México y de Perú. Incluso la Presidenta de Provida de Cuba nos ha mandado». Y, por supuesto, «también nos llega de muchos sitios de España». El otro 30% lo siguen poniendo ellos. Les parece una inversión que puede salvar vidas, y la mantienen con mucho esfuerzo. «La crisis es tan fuerte que a las mujeres que no son de Mairena intentamos remitirlas a otras entidades como Cáritas». Eso sí, «cuando vienen los días de acogida, no se van de vacío». Más información sobre cómo apadrinar un taxi: provida@providamairena.org

黄晓敏的个人博客
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