Alfa y Omega > Nº 771 / 2-II-2012 > La vida > Noticias
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Freno a la eutanasia en Europa
La reciente resolución de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa que afirma que la eutanasia debe estar siempre prohibida, es «de gran importancia en el contexto cultural jurídico europeo», ha afirmado a Radio Vaticano monseñor Aldo Giordano, Observador Permanente de la Santa Sede ante el Consejo de Europa.
«Tenemos la esperanza de que este texto sea tenido en cuenta a nivel europeo y a nivel nacional», en órganos legislativos y en los tribunales. Está pendiente, por ejemplo, una Sentencia del Tribunal europeo de Derechos Humanos sobre la prohibición del suicidio asistido en Alemania. En España, Profesionales por la
Ética pedirá la revisión de las leyes conocidas como de muerte digna de aragón y
Andalucía.
La Resolución 1859/2012 versa sobre los testamentos vitales. Recomienda a los países miembros que promuevan una legislación al respecto, y define una serie de principios orientados a evitar abusos. En su artículo 5, la Resolución afirma que «la eutanasia, en el sentido de la muerte intencionada, por acción u omisión, de un ser humano dependiente, supuestamente en su beneficio, siempre debe ser prohibida». En su artículo 7.8 afirma que, «en caso de duda, la decisión ha de ser siempre pro-vida y en favor de la prolongación de la vida».
Monseñor Giordano ha explicado que estos dos artículos se deben a enmiendas propuestas por parlamentarios de «diversos grupos políticos, especialmente del Grupo Popular, presidido por el parlamentario italiano Luca Volontè». El prelado ha añadido: «Está tomando la palabra una Europa que quiere recuperar con seriedad el sentido del misterio de la vida y también el misterio de la muerte». En octubre de 2010, esta misma Asamblea aprobó una Resolución en defensa de la libertad de conciencia de los médicos. Asimismo, en enero del año pasado, el Tribunal europeo de Derechos Humanos sentenció que no existe un derecho humano a morir que tenga su fundamento jurídico en la Convención Europea de Derechos Humanos.
La renovación litúrgica que quiere el Papa
La liberalización de la celebración de la Misa en latín, según el Misal de Juan XXIII, es «sólo un primer paso» en la reforma litúrgica que quiere impulsar Benedicto XVI, aunque «los tiempos todavía no están maduros» para nuevos avances, afirmó el pasado fin de semana, durante una conferencia en Friburgo (Alemania), el cardenal Kurt Koch, Presidente del Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos. El cardenal lamentó que, en particular en Alemania, se mezclen en este debate cuestiones de tipo ideológico, y confesó que «el Papa sufre ante acusaciones» como la de que pretende volver a antes del Concilio Vaticano II.
Compromiso contra los abusos sexuales
Para reafirmar el compromiso de la Iglesia en la protección de los niños y personas vulnerables de abusos sexuales, la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma acoge un simposio, del 6 al 9 de febrero, en el que participarán representantes de 110 Conferencias Episcopales y Superiores Generales de más de 30 Órdenes religiosas. Será inaugurado por el cardenal Levada, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, y contará con un testimonio de una víctima de abusos, además de expertos en psicología, Derecho canónico, pastoral...con el objetivo de desarrollar una mejor respuesta contra esta lacra.
Facultad de Derecho Canónico en la UCV
La Universidad Católica San Vicente Mártir, de Valencia, tendrá Facultad de Derecho Canónico, anunció, la pasada semana, el Secretario de la Congregación vaticana para la Educación Católica, monseñor Brugués. El Gran Canciller de la Universidad, el arzobispo monseñor Carlos Osoro, ha nombrado Decano de la nueva Facultad al sacerdote don Juan Damián Gandía.
Obras Completas del cardenal Herrera

El Presidente de la Asociación Católica de Propagandistas, don Carlos Romero, el obispo auxiliar de Madrid y Consiliario Nacional de la ACdP, monseñor Fidel Herráez , y el Director de las publicaciones, don José Luis Gutiérrez García, presentaron las colecciones Historia de la ACdP y las Obras Completas del cardenal Herrera Oria, en el Colegio Mayor San Pablo, en la fiesta de la Conversión de San Pablo. En su primera intervención pública como nuevo Consiliario, monseñor Herráez señaló que, en las obras que se presentaban, se encuentran las raíces y el fundamento de la Asociación Católica de Propagandistas, «que está en un presente que ha de recoger con fidelidad, sabiduría, creatividad y prudencia ese pasado, de cara a un futuro desde la propia identidad y carisma. Si no, el futuro lo harán otros; y todo ello, bajo el signo de la Cruz, que acaba en Resurrección». Con respecto a las Obras Completas del cardenal Herrera, don José Luis Gutiérrez (en la foto, durante su intervención) explicó que la iniciativa partió, en el año 1996, del entonces Presidente de la ACdP, don Rafael Alcalá-Santaella. Se publicaron en la Biblioteca de autores Cristianos (BAC) los nueve volúmenes, en los que han quedado recogidos todos los escritos -30.000 cartas había en el Archivo de Herrera Oria-, conferencias e intervenciones del Siervo de Dios en sus etapas de seglar y sacerdote, así como su predicación como obispo de Málaga y sus guiones homiléticos.
Cristo, el centro del Año de la fe

Benedicto XVI está preparando ya a toda la Iglesia para la celebración del Año de la fe, que comenzará el 11 de octubre de 2012, con motivo del 50 aniversario de la apertura del Concilio Vaticano II y los 20 años de la promulgación del Catecismo de la Iglesia católica. Ante los participantes en la Asamblea plenaria de la Congregación para la Doctrina de la Fe, celebrada en Roma el viernes pasado, señaló que el Año de la fe es un «momento propicio para volver a proponer a todos el don de la fe en Cristo resucitado, la luminosa enseñanza del Concilio Vaticano II y la valiosa síntesis doctrinal ofrecida por el Catecismo». Esta iniciativa del Papa viene a dar respuesta a la situación que se vive «en amplias zonas de la tierra, en las que la fe corre el peligro de apagarse como una llama que ya no encuentra alimento. Hoy estamos ante una profunda crisis de fe, una pérdida del sentido religioso, que es el mayor desafío para la Iglesia de hoy». Por este motivo, «la renovación de la fe debe ser la principal prioridad en el empeño de la Iglesia entera en nuestros días». El Papa espera que el Año de la fe «contribuya a hacer presente de nuevo a Dios en el mundo, y abrir a los hombres el acceso a la fe, para confiar en Dios, que nos ha amado hasta el final en Jesucristo crucificado y resucitado».
La fe no es un moralismo
El Papa ha denunciado también el indiferentismo en el que se mueve la mentalidad moderna, un fenómeno causado «por la opinión, cada vez más difundida, de que la verdad no es accesible al hombre, por lo que sería necesario limitarse a encontrar reglas capaces de mejorar el mundo. De este modo, la fe se sustituye por un moralismo sin fundamento profundo».
Pero la celebración del Año de la fe tiene también una dimensión ecuménica, una de las principales preocupaciones de este pontificado. Para el Papa, el centro del verdadero ecumenismo es precisamente la fe: «En la fe -señala Benedicto XVI-, el hombre encuentra la verdad que se revela en la Palabra de Dios. Sin la fe, todo el movimiento ecuménico quedaría reducido a una forma de contrato social al que adherirse por un interés común».
Asimismo, en los diálogos ecuménicos, «no podemos ignorar las grandes cuestiones morales acerca de la vida humana, la familia, la sexualidad, la bioética, la libertad, la justicia y la paz. Sería importante hablar de estos temas con una sola voz. Defendiendo los valores fundamentales de la gran tradición de la Iglesia defendemos el hombre, defendemos lo creado», señaló el Papa.
La vida del sacerdote, actividad y oración

En un encuentro con seminaristas procedentes de varias regiones de Italia, el Papa Benedicto XVI ha señalado cuál es el secreto de un ministerio fecundo, vivo y eficaz. El secreto es no descuidar la oración, y que ésta sea la que sostenga toda la actividad del presbítero: «El contexto cultural actual -ha señalado el Papa- exige una sólida preparación filosófica y teológica de los futuros presbíteros. Al mismo tiempo, el estudio debe tener una estrecha relación con la vida de oración. Es importante que el seminarista comprenda bien que, mientras se aplica al estudio, es en realidad un Sujeto el que lo interpela; es el Señor el que le ha hecho escuchar su voz invitándolo a gastar su vida en el servicio de Dios y de los hermanos. Así podrá realizarse -en el seminarista hoy, y en el presbítero mañana- la unidad de vida que encuentra su expresión en la caridad pastoral. Es indispensable, de hecho, la armoniosa integración entre el ministerio y sus múltiples actividades, y la vida espiritual del presbítero».