Alfa y Omega > Nº 772 / 9-II-2012 > Desde la fe > No es verdad
No es verdad

Máximo, en ABC
177.470 parados más en enero: es decir, 177.470 familias más en la angustia y en la desesperación, a la búsqueda del bocadillo, como dice Máximo en la viñeta que ilustra este comentario. Resulta verdaderamente devastador y descorazonador: 238 parados más, cada hora de cada día, durante el pasado mes de enero. Y los responsables de esta auténtica tragedia nacional (en primer lugar, Zapatero, pero inmediatamente después Rubalcaba y también Chacón, que asimismo fue ministra del anterior Gobierno), reunidos en Congreso para ver qué hay de lo mío...
Tiene guasa -pero guasa sevillana- que los socialistas se hayan reunido en un hotel sevillano que se llama Renacimiento. Vamos, que ni buscado adrede. Hace muchos años que el PSOE tendría que haberse renovado, y así no habría tenido necesidad ni del ilusionismo letal de Zapatero ni de volver a Felipe González. Tiene guasa sevillana que el nuevo Secretario General del PSOE elija como nuevo Presidente del partido al Presidente de la Junta de Andalucía, señor Griñán, que acaba de decir eso tan luminoso de que «el Gobierno de la nación, en vez de preocuparse tanto por la asignatura de Educación para la ciudadanía y por la píldora del día después, debería preocuparse un poquito más de la creación de empleo». ¿A qué empleo se refiere?, ¿al que la Junta de Andalucía ha creado en los últimos 20 años a través de los famosos ERES? ¿Recuerdan ustedes la vieja anécdota parlamentaria del diputado que clamaba en las Cortes: «Tienen que preocuparse ustedes por el futuro de nuestros hijos», a lo que el interpelado replicó: «No se preocupe, al hijo de su Señoría ya lo hemos hecho Subsecretario»? Pues algo así ha ocurrido con el señor Griñán, en cuyo horizonte vital tal vez se perfilaban nubarrones, y ese perito en intrigas -así llama a Rubalcaba José García Abad- le brinda nada menos que en la presidencia del partido socialista. ¿No querías renacimiento? Toma tres tazas...
No sé si se han fijado ustedes en lo calladitos que están los ZP, bonos, las leyres y las aídos. ¿Por qué será? Y no sé si se han fijado ustedes que los que regían Televisión Española durante el Congreso de Sevilla son los mismos que los que la regían durante el zapaterismo ilustrado. Y , a este paso, lo serán también durante las próximas elecciones en Andalucía. Tampoco sé si se han fijado ustedes -por lo menos, todo lo que sería oportuno que se fijaran- en que, cuando los socialistas le ven de verdad las orejas al lobo -es lo que le ocurría a Rubalcaba, pocas horas antes de ser elegido, con una diferencia de tan sólo 22 votos-, les sale del alma el ataque a la Iglesia católica, que es donde de verdad les duele. ¿Han visto ustedes lo que tardó Rubalcaba -«a mí no me van a quebrar»-, y otro tanto cabría decir de Carmen Chacón, en amenazar con la revisión de los Acuerdos con la Santa Sede, lo que suscitó el mayor aplauso del Congreso en el hotel Renacimiento? Cuando no hay razones, ni programa, ni proyecto que ofrecer, recurren a los fantasmas y a los tópicos más rancios, mientras proclaman progresismo y renovación. La anunciada reforma, por tímida que sea, de la Ley del aborto, los tiene de los nervios. Un catedrático de Derecho Penal en la Universidad de Barcelona titula un artículo, el pasado lunes 6, naturalmente en El País: La contrarreforma del aborto (título de un editorial del diario). Y, sin que se le caiga la cara de vergüenza, escribe: «Lo que se enfrenta realmente es el derecho a la vida y la libertad de la mujer y el interés demográfico de la sociedad. O, dicho de otro modo: en el drama del aborto no es una liza entre dos derechos a la vida, sino entre los derechos de una persona, la mujer, y relevantes intereses sociales». ¿Cómo se puede ser catedrático de Derecho Penal y escribir tal cosa? ¿Cómo se puede pensar que el asesinato de un ser humano inocente e indefenso en el seno materno pueda ser un derecho? ¿Qué idea del Derecho tiene? Mientras a los solidarios creadores de opinión en El País y otras tertulias no les entre en la mollera -ellos la llaman coordenadas mentales- que asesinar a una criatura en el seno materno no es, ni puede ser, un derecho de nadie, sino el más salvaje de los delitos, la vida y la ley natural no se respetarán. De ETA hablaremos otro día; pero, por cierto, ¿cuántos años hacía que no teníamos un ministro del Interior?
Gonzalo de Berceo
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