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CARTAS
MÚSICA POR LA QUE SENTIMOS PASIÓN CADA DÍA

Les escribo en referencia a una opinión escrita en su sección de Alfa y Omega Gentes, del día 5 de octubre, en la que don Ismael Fernández, musicólogo y director de coro, expresa sus ideas acerca de la tecnología musical del momento. Entiendo su amor y vocación por la música gregoriana y respeto que la intente fomentar desde esas líneas que se publicaron, pero les escribo en referencia a lo que él llamó música de acampadas. He de decirle que me sentí dañada, porque ese tipo de música es por la que yo, y muchos jóvenes, sentimos verdadera pasión cada día. Para nosotros es algo más que música de campamento, con ella nos acercamos a Dios y sentimos mucho más de lo que cualquier persona podría imaginar. Cientos de jóvenes se acercan a la misa de mi parroquia cada domingo, porque les encanta el coro; es una manera de atracción y de conocer a gente con los mismos ideales. ¿Por qué a muchos les es tan difícil entender que nosotros podemos orar con las letras de una canción moderna y con ritmo?

Sé que, comparada con este señor, no soy nadie, puesto que no tengo nociones de música, sino simplemente oído. Y quizá mi opinión no interesa, pero sólo sé que, por mis manos, han pasado cantidad de jóvenes que han logrado llegar a comunicarse con Dios a través de esas canciones de campamento de gente tan espiritual como cualquier autor de una canción gregoriana. Nico,Brotes de OIivo, Glenda, Gen Verde, Gen Rosso, Kairoi... son muchos de los autores que nos enseñan a amar y a vivir nuestra religión de una forma muy actual, les invito a escucharles.

Eva Fresnillo Poza. Madrid

PODRÁN CASARSE Y ADOPTAR NIÑOS

Leo en los periódicos: El Parlamento de Holanda aprueba una ley que permite a los homosexuales casarse y adoptar niños. Olvida el Parlamento holandés que el fin de la adopción no está tanto en dar un hijo a unos padres que no lo tienen, como en dar, a los niños que carecen de ellos, unos padres idóneos. Y que los homosexuales no lo son salta a la vista: ¿desde cuándo, en una pareja gay-dos varones-, podrá uno de ellos aportar a un niño los valores de una madre o, en una pareja de lesbianas-dos mujeres-, aportar una de ellas los valores de un padre?

Perdónenme que lo repita, pero es que es aleccionador: hace algunos años tuve la oportunidad de asistir en Madrid a un Congreso sobre La evolución del papel de los niños en la vida familiar. Uno de los aspectos más interesantes del mismo fue la participación en los debates de niños y niñas de diferentes razas, edades y países. Pues bien: resultó muy significativa la respuesta que dieron a la pregunta que se les hizo sobre si, en caso de haber sido adoptados, hubieran preferido que sus padres fuesen un varón y una mujer o dos personas del mismo sexo. Al principio no comprendieron la pregunta-¿Tener por padres a dos hombres? ¿Tener por padres a dos mujeres?-, pero, aclarada la cuestión, todos coincidieron: hubieran deseado tener por padres a un hombre y a una mujer, no a dos personas del mismo sexo. El sentido común de aquellos pequeños le estaba dando una gran lección a los parlamentarios holandeses, que se han equivocado ahora como se equivocaron al legalizar la eutanasia.

Porque las parejas homosexuales-y decimos esto con todo el respeto por sus personas- ni deben ser equiparadas al matrimonio, pues con ello desvalorizaríamos la familia, ni deben recibir en adopción el bien más precioso que nuestra sociedad posee: los niños.

Luis Riesgo Ménguez. Madrid

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ANTOS Y CIENTÍFICOS

En la entrevista que hizo recientemente ABC a Luis Racionero, al ganar el premio Espasa de ensayo con su libro El progreso decadente, sugiere el citado escritor que una de las soluciones para el rearme moral del sigloXXI sería la armonización de ciencia y religión.

Pienso que en este terreno una aportación valiosísima es la Fides etratio de Juan Pablo II que abre, en mi opinión, perspectivas enormes para conciliar y armonizar fe cristiana y razón: La fe y la razón-sostiene la encíclica- son como las dos alas con las cuales el espíritu humano se eleva hacia la contemplación de la verdad. Ni la sola fe (fideísmo), ni la sola razón (racionalismo, cientificismo). No son caminos paralelos sino que pueden y deben encontrarse, según se expone en elCatecismo de la Iglesia católica (n. 159): La investigación metódica en todas las disciplinas, si se procede de un modo realmente científico y según las normas morales, nunca estará realmente en oposición con la fe, porque las realidades profanas y las realidades de fe tienen su origen en el mismo Dios. Por eso mismo, estoy de acuerdo con Luis Racionero en que la fundamentación de la moral puede venir de los santos y científicos, puntualizando por mi parte que los científicos pueden y deben ser santos.

Rafael Campoamor. Alicante