RetrocesoA&ONº 264/14-VI-2001SumarioLa vidaContinuar

Confesiones on line, no
Internet es objeto de un específico documento vaticano que lo describe como un maravilloso instrumento para la difusión del Evangelio. Es un documento optimista y esperanzador, que considera Internet, como a todos los demás medios de comunicación, instrumentos adecuados para el bien, o para el mal, depende de cómo se usen. La comunidad internacional debe evitar que Internet se convierta en una red exclusiva para los países ricos y desarrollados. Entre las tentaciones que señala el documento, están la invasión de la privacidad, la difusión de material pornográfico y la creación de adicción, a la que están muy predispuestos los jóvenes de hoy, a la búsqueda de una distracción sin fin.

Monseñor John Foley, Presidente del Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales, hablando de este documento, ha señalado que pone en guardia también contra determinados posibles usos equivocados de Internet. Por ejemplo, la confesión on line. La confesión por Internet, como por teléfono, videoteléfono y cualquier otro sistema de comunicación a distancia, no es válida. Es indispensable el encuentro personal del penitente con el sacerdote para que el sacramento sea válido. Entre las indudables ventajas de Internet para la evangelización, está el hecho de que, en las sociedades que no permiten la presencia de sacerdotes, religiosos y misioneros, Internet puede ofrecer, a quien busca espiritualidad, posibilidades de inspiración, de información y de diálogo.