Libros

 

Comprender el pasado
para entender el presente


Título: Historia de los españoles
Autor: José Luis Comellas y Luis Suárez Fernández
Editorial: Ariel


El olvido y, en muchas ocasiones, el desprecio de la Historia es síntoma de la incapacidad para comprender el presente y afrontar el futuro. Proliferan por nuestros predios historias que pudiéramos denominar adjetivas, construídas sobre supuestos de identidad que no van más allá de la pura ficción cultural, ideológica o nacionalista. Muestra de ello son muchas de las unidades didácticas que nuestros hijos tienen que aprehender –que no aprender– en los centros de enseñanza secundarios, en el etimológico sentido de la palabra. Si queremos que el conocimiento del pasado sea el baluarte de nuestra aceptación no incondicional del presente, y de nuestra preparación para el futuro, no nos queda más remedio que explorar lo que los hombres han dicho y han hecho con la humildad del neófito y con la pasión del discípulo.
Después de la caída de las reconstrucciones de la Historia, y de las omnipresentes en un tiempo –principalmente en la Universidad española– metodologías marxistas y estructuralistas del análisis y estudio del pasado, discurren nuestros investigadores, en estos momentos, por el devenir de la Historia, no sólo de los entes colectivos, de las instituciones, de los procesos, sino de las personas. Y, así, la editorial Ariel tiene, una vez más, el acierto de poner en nuestras manos, de presentar al amplio público de padres y educadores, una Historia de los españoles que lo es de España y de las Españas.
La sola rúbrica de este libro, de la mano de José Luis Comellas y Luis Suárez Fernández, es garantía de solidez científica, de seriedad metodológica, de nítida exposición selectiva de personas y procesos, y de certera comprensión e interpretación de venturas y desventuras. Hay libros, como éste que ahora reseñamos, que la sola transcripción de unas líneas ejemplifica todo su contenido. En el último párrafo del capítulo segundo, cumplida ya la exposición de las raíces antropológicas, sociológicas y culturales de los pueblos que habitaran la piel de toro hasta el período de la romanización, inclusive, se lee: «Rememorando ahora lo que hace más de un siglo escribiera Menéndez y Pelayo, debe establecerse la conclusión de que España es un producto romano: pero el Imperio proporcionó todas las estructuras institucionales, aquellas que aseguraban al cuerpo de la comunidad posibilidades de existencia. Faltaba el alma: ésa vino a proporcionarla el cristianismo».
La narración de la Historia es un canto a la libertad y a la verdad. El futuro depende de nuestra comprensión del presente. En este sentido, los autores de este delicioso volumen quieren concluir su recorrido con una afirmación que debemos tener en cuenta acerca de los problemas de la España de esta época: «Todos ellos, como hemos podido observar, tienen raíces y causas históricas. De ahí que uno de los deberes que se nos deben exigir a los españoles es conocer mejor, con sencillez y espíritu de comprensión, el rico y apasionante contenido de nuestro pasado: sin él seríamos incapaces de conocernos y comprendernos a nosotros mismos».

José Francisco Serrano