Desde la fe
 

Son maestros, empleados de Banca, industriales, mecánicos...
220 diáconos permanentes

Hace ya 25 años que se establecía en España el diaconado permanente, instaurado por el Concilio Vaticano II. Después de unos años de reflexión y de estudio, en el año 1978, el arzobispo de Barcelona ordenaba al primer diácono permanente de España. Un diácono permanente es un hombre que puede estar casado, puede pertenecer a una Orden religiosa o al clero secular, y cuya acción pastoral se centra: en Cáritas, donde pueden ser encargados parroquiales, o delegados diocesanos; en la Liturgia, donde puede asistir al presbítero o al obispo en la misa, proclamar el Evangelio, dar la comunión y el viático a los enfermos, presidir las exequias, asistir como delegado del párroco al sacramento del Matrimonio, administrar el Bautismo, presidir la Liturgia de las Horas; y en otros muchos servicios de la Iglesia.
25 años sirviendo a la Iglesia. El diaconado en España 1978-2003 es el lema del Encuentro que se acaba de celebrar en Alcalá de Henares y que ha reunido a muchos de los 220 diáconos permanentes que hay en España, para reflexionar sobre la historia y la labor de estos hombres: profesores, empleados de banca, trabajadores en la industria, etc., que comparten, junto con los presbíteros y los obispos, el sacramento del Orden.
Don Ricardo Rovira es un diácono casado y padre de familia, que, desde su pueblo de Castellón, La Vall d'Uxó, lleva a cabo, junto con su trabajo como maestro en un colegio, su labor como diácono en una parroquia. Así nos explica su vocación y su ministerio:


¿Cómo nació su vocación al diaconado?
Ya desde pequeñito fui monaguillo, y desde siempre he servido a la Iglesia, pero desde los 13, 14 años me sentí llamado al diaconado, y desde que oí que en el Vaticano II se implantaría el diaconado permanente para las personas casadas, ya empecé a decir que sería diácono permanente. La verdad es que mi padre, los párrocos de la Iglesia, siempre me preguntaban si no querría ser presbítero, pero yo veía claro lo de ser diácono permanente.

¿Cuáles fueron los pasos que tuvo que seguir para ser diácono?
A partir de 1986 empecé los estudios, y estuve estudiando hasta 1990. Fui ordenado diácono el 24 de junio de 1990, junto con dos compañeros más de Castellón. Después, continué los estudios en el instituto internacional de Teología a Distancia. De ahí surgió mi vocación: siempre de un servicio a la Iglesia. En las parroquias en las que he estado, incluso antes de ser diácono, siempre he trabajado desde las catequesis, los coros, ayuda a los sacerdotes. He fundado tres grupos de scouts católicos...

¿Cómo lo vivió su familia, y las personas cercanas?
La gente, al principio, se extrañaba de nuestra tarea, pero ya llevamos 13 años de servicio en esta diócesis y las cosas se han normalizado. Además, el hecho de estar casado hace que la gente te sienta muchas veces más cercano, más en medio del pueblo; te ven con un trato muy directo con la gente, y compartiendo muchas inquietudes y muchos problemas con las mismas familias. Estamos muy cerca del pueblo, y te preguntan, se te acercan para pedirte favores... El párroco siempre tendrá un grado más en los sacramentos, y la gente no puede evitar verle como «un grado más», a nosotros nos ve como muy cerca de ellos, y nos sentimos muy queridos.

A. Llamas Palacios


Ricardo Rovira proclamando el Evangelio en una celebración

Los diáconos, en cifras

25 años después de haber sido instaurado en España, actualmente son 36 las diócesis que ya han establecido el Diaconado Permanente, lo que significa el 57,1% de las diócesis españolas.
En España hay 220 diáconos permanentes, más 65 aspirantes al diaconado. Del total, 10 pertenecen a Congregaciones religiosas. En las diócesis de Bilbao, Pamplona y Túy-Vigo no hay en la actualidad ningún diácono permanente, pero hay 5, 2 y 6 aspirantes respectivamente. Además, las diócesis de Oviedo, Calahorra, Teruel, Solsona, Zamora y Lugo han instaurado el diaconado, aunque no hay ningún aspirante ni ordenado.
Las diócesis con más diáconos de España son Barcelona, con 52 y 12 aspirantes, y Sevilla, con 38 y 11 aspirantes.
Los diáconos permanentes en España tienen un promedio de 55 años, y desarrollan su trabajo en diferentes campos. La mayoría de ellos son profesores; algunos de ellos, catedráticos; pero también hay diáconos permanentes en el sector de la Banca y de la industria, en talleres y en fábricas.


Requisitos necesarios

Pueden ser candidatos al diaconado permanente hombres casados, mayores de 35 años, con cinco años, al menos, de matrimonio estable, que han dado testimonio cristiano en la educación de los hijos y en la vida familiar. También pueden serlo miembros de Institutos seculares o religiosos, mayores de 25 años, viviendo el celibato.
Su formación se desarrolla en tres etapas: comienzan con una etapa introductoria, para discernir y reflexionar sobre el significado de la vocación diaconal; después, tres años de preparación teológica, pastoral, espiritual y comunitaria; y, finalmente, una tercera etapa de inserción pastoral, recibiendo los ministerios laicales de lector y acólito.

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