Sobre el pretendido matrimonio entre homosexuales
Lo que no puede ser,
no puede ser

Ante la sorprendente urgencia del Gobierno en querer legalizar el llamado matrimonio de homosexuales, conviene reflexionar con detenimiento en múltiples aspectos que ayuden a formarse un juicio razonable y objetivo sobre esta trascendente decisión, y que se vea claramente que sería muy perjudicial para la familia y para la sociedad. Conviene hacerlo desde la observación de la realidad y el sentido común, que son patrimonio de toda persona, creyente o no. No se trata de un asunto confesional, sino previo, más básico y elemental, de configuración de la familia y de la sociedad. Escribe el doctor Moya, sacerdote y médico especialista, autor de muchos estudios sobre el tema

Matrimonio e hijos ficticios
Con el proyecto sobre matrimonio homosexual, el Gobierno inicia la ceremonia de la confusión, en la que nadie sabe quién es quién; así, habrá casos en los que concurrirán dos maridos, y, en otros, ninguno, y lo propio sucederá con la mujer.
Consideraciones de un jurista
Jurídicamente inviable
Por más vueltas que uno le dé al Programa del PSOE (206 páginas en la versión que dejó colgada en Internet), las reformas constitucionales que preveía el partido que alcanzó el poder tenían por objeto, tan sólo, el Senado, la inclusión de las denominaciones concretas de las 17 Comunidades Autónomas y las ciudades de Ceuta y Melilla ..
Richard Cohen, autor de Comprender y sanar la homosexualidad (ed.LibrosLibres)
«Yo sé que el cambio es posible»

¿Cómo describiría la homosexualidad? ¿Es una enfermedad?
Las atracciones hacia las personas del mismo sexo son siempre el resultado de dos cosas: heridas que permanecen sin sanar desde la infancia; y necesidades de amor insatisfechas.