Alfa y Omega > Nº 159 > Iglesia en Madrid
Una nueva propuesta de la Delegación de Liturgia ante el Jubileo del año 2000
El sacramento de la Penitencia

Celebrar la penitencia acogiéndonos a la misericordia de Dios Padre es experimentar la fuerza del perdón divino y la reconciliación que Cristo ha realizado por medio del Espíritu Santo que ha sido comunicado a la Iglesia. Y esto se hace más urgente en la perspectiva del tercer milenio y el gran Jubileo del año 2000. El cristiano siempre tiene la confianza de alcanzar el perdón de Dios. Asi escribe el Delegado de Liturgia de la archidiócesis de Madrid, don Andrés Pardo, en la presentación del material preparado por su Delegación con el fin de enriquecer y promover la práctica del sacramento de la Penitencia.
Se trata de una carpeta compuesta por varios cuadernillos, bajo el epígrafe de Subsidia Litúrgica, aplicando así uno de los mandatos del Plan Diocesano de Pastoral, en este último año preparatorio del gran Jubileo del 2000, dedicado al Padre rico en misericordia, así como al sacramento de la Reconciliación.
En el primer fascículo se presenta la Carta pastoral del cardenal arzobispo de Madrid Hacia la casa del Padre: Cuaresma y sacramento de la reconciliación, a la que se añade un guión de ayuda para la reflexión personal y por grupos sobre la Carta.
Los siguientes fascículos son una espléndida ayuda para la práctica del sacramento de la Confesión:
* La reconciliación de un solo penitente. Posibilidades y dificultades de la confesión individual. Un ejemplo de celebración.
* La reconciliación de muchos penitentes con confesión y absolución individual. Exigencias de las celebraciones comunitarias. Un modelo de celebración para la mañana del Jueves Santo.
* Para mejorar las celebraciones. Preces-examen de conciencia. Pistas para la satisfacción.
* Oraciones para pedir arrepentimiento, para alcanzar confianza, y de acción de gracias. Y, por último,
* Diferentes modelos de hojas para los fieles.
Completa estos materiales la publicación de la Exhortación apostólica de Juan Pablo II Reconciliación y Penitencia, en una carpeta de cuatro pequeños libros espléndidamente editados, la cual también está disponible para cuantos la deseen.
Alfa y Omega
Sucedió en Madrid
Pasó hace bien poco tiempo. Era de noche y un joven paseaba por Madrid.
Acabada la cena con un amigo, y tras despedirse, el joven fue arrollado en un paso de cebra de la calle Alfonso XI por un coche blanco que iba sin luces. Cayó al pavimento tras salir despedido contra una pared próxima. Permaneció en el suelo cerca de hora y media hasta que fue socorrido por un muchacho, que llamó a la policía desde un móvil para que los miembros del SAMUR se acercaran cuanto antes. El joven, que presentaba fractura de fémur, cadera desviada, desplazamiento de la mandíbula y magulladuras de distinto calibre por todo el cuerpo, fue conducido hasta el Hospital Clínico, donde se le practicó una cura superficial. Pero, al descubrir que el seguro médico no estaba domiciliado en el área perteneciente al hospital, se le envió a la clínica de la Concepción, en la que ocurrió el mismo problema burocrático. A todo esto, el joven había perdido mucha sangre y era imprescindible una operación de la cabeza del fémur. Al final, pudieron atenderle en La Paz, donde le realizaron la citada operación y lo ingresaron.
Es inaudito hasta qué punto podemos llegar los seres humanos a desconsiderar a la persona en beneficio de las estructuras que, aun siendo necesarias, tienen un carácter subordinado. El Insalud cuenta con una comprensible regulación de limitación de zona sólo para aquellos pacientes cuyo seguro médico pertenece al área donde se enclava el edificio hospitalario, pero esto no es óbice para que se llegue a la negligencia de denegar asistencia a un enfermo en situación grave, acto que roza la inmoralidad y la contravención de todo princio de humanidad.
Desde estas páginas, queremos hacer llegar nuestra indignación por la doble inmoralidad cometida el día del relato: la del cazador furtivo nocturno que abandonó al herido en plena calle, y la de algunos hospitales del Insalud que aplican de forma estricta el principio de delimitación de zona en detrimento de los pacientes.
© 2006. Alfa y Omega, Semanario católico de información. Fundación San Agustín, Arzobispado de Madrid