Alfa y Omega > Nº 159 > España
Herrera Oria, un santo de nuestro tiempo
Busto de Herrera Oria, seglar
Ha sido presentado el libro De periodista a cardenal, de José María García Escudero. Una esperada biografía del cardenal Ángel Herrera Oria, tantas veces olvidado, o minusvalorada su influencia, entre los católicos y la sociedad española. El acto, organizado por la Asociación Católica de Propagandistas, el CEU y la Fundación Pablo VI, fue presidido por el Presidente de la ACdP, don Alfonso Coronel de Palma, y don Ángel Berna por parte de la Fundación PabloVI.
Con esta biografía, García Escudero paga la deuda que teníamos con Herrera Oria: el laico clarividente, el forjador de mentes y conciencias, el sacerdote y el obispo de vida fecunda y fecundadora, dijo don Joaquín Luis Ortega, director de la Biblioteca de Autores Cristianos. El cardenal -añadió- no tenía, hasta ahora, la biografía neta, documentada, completa y autorizada a la que su excepcional vida le hacía acreedor. García Escudero ya había escrito otros dos libros dedicados a Herrera Oria, pero con esta biografía nos devuelve al cardenal en toda su talla histórica, humana y religiosa.
En la presentación en el Salón de Grados de la Universidad San Pablo CEU, García Escudero comentó que el hecho de que la presentación del libro se produjese en una Universidad coincide con la constante preocupación de Herrera que fue la Universidad. El cardenal afirmaba que, quien domine las cumbres, será dueño de la sociedad entera; el día en que tengamos hecho el apostolado de la Universidad, habremos hecho el de la escuela, y el del instituto, y el de la prensa, y el de la calle... No olvidemos que Herrera trabajó constantemente por la Universidad católica, y, conociéndole, se puede asegurar que la hubiésemos tenido si no hubiese sobrevenido la guerra civil. Inspirado directamente en él, los Propagandistas crearon el CEU, que después se convertiría en Universidad. Medio siglo después, el CEU cuenta con 28.000 alumnos, frente a los 75 con los que empezó. Con 2.000 profesores, frente a los 12 iniciales. Y su oferta actual de 16 carreras universitarias, se reducía al inicio a la carrera de Derecho.
Antes de él -escribió Lain Entralgo- nuestro catolicismo estaba empapado de una situación histórica en la cual los católicos no habían sabido entender y aceptar la realidad, de ordinario, llamada mundo moderno.
Principios básicos
Presidencia del acto de presnetación del libro
en el Salón de Grados de al Univeridad San Pablo CEU
En el libro se exponen los principios a los que fundamentalmente obedece cada una de las muchas empresas de este padre de la España católica renovada: aceptación del mundo moderno; repudio del integrismo y aceptación del juego propio de las sociedades democráticas (camino hacia el que procuró evolucionar dentro de las situaciones dictatoriales que le tocó vivir); formación de minorías, una atención preferente al problema de los problemas, el social; y, por último, una atención a los medios más adecuados para influir en las sociedades contemporáneas, en su época: la prensa. Si las dos primeras partes se centran en la vida del Herrera seglar y del que fue luego sacerdote, obispo y cardenal, el título de la tercera parte es Su santidad.
Don José Tomás Raga Gil, Rector de la Universidad San Pablo CEU, advirtió que personas como Herrera Oria, sobre todo las que florecen en el mundo por su dimensión espiritual y por sus obras de mensaje de conversión, corren el peligro de que la Humanidad les abstraiga de la realidad de su propio quehacer y se acabe provocando una cierta mistificación, sacándoles de tiempo y de lugar. Insistió en que don Ángel, vivió en un lugar y en un tiempo, y dedicó los esfuerzos como ser humano, como hijo que se sentía llamado al Padre. Un don Ángel que no regateó esfuerzos, que no buscó privilegios ni situaciones, dádivas o soluciones placenteras, sino que fue capaz de vivir en un mundo moderno. Éste es el que nos ha mostrado García Escudero.
El autor de De periodista a cardenal nos revela aspectos desconocidos u olvidados de Herrera Oria, de quien la Iglesia no se había olvidado. Y de esto da fe el proceso iniciado para su canonización. Configuró el pensar, el sentir y el hacer de varias generaciones de católicos españoles. Como afirmó el señor Coronel de Palma, Herrera Oria fue capaz de vivir y tomar los retos del mundo moderno, asumiéndolos y testimoniando la fuerza del Evangelio, a través de su acción. Para el futuro era necesario conocer al Ángel Herrera de carne y hueso, vivo por siempre entre nosotros.
Antes de finalizar el acto fue descubierto un busto de Ángel Herrera Oria seglar, bronce realizado por el escultor Santiago de Santiago, quien pronunció unas palabras, al igual que don Juan Herrera, sobrino del cardenal.
«Herrera Oria fue capaz de vivir y tomar los retos del mundo moderno, asumiéndolos y testimoniando la fuerza del Evangelio, a través de su acción»
Benjamín R. Manzanares