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Televisión
¡Lástima de alforjas para este viaje!


Uno de los fotogramas de la serie:
Procesión del Corpus en Polonia
Durante cuatro jueves a partir de hoy, el espacio televisivo Documanía (TV Digital) presenta el programa Iglesia y Sociedad, medio siglo de cambios, producido por la BBC, en asociación con ORF. Son cuatro programas de una hora de duración cada uno, y ofrecen al espectador un material tan extraordinariamente sugestivo e interesante, desde el punto de vista histórico-documental y fotográfico, como parcial y endeble desde el punto de vista -ciertamente mucho más importante- de su contenido. Es una verdadera lástima que la indudable, aunque en este caso deficiente, profesionalidad de la BBC haya sido puesta al servicio de un tratamiento tan parcial y sectario de lo que fue el Concilio Vaticano II, y de lo que es hoy la Iglesia católica. No falta ninguno de los contestatarios oficiales de dentro y de fuera de la Iglesia, desde el ya pintoresco profesor Küng, hasta el resentido Leonardo Boff. Es cierto que, en cada uno de los cuatro programas, se le conceden algunos segundos al cardenal Ratzinger, pero la presencia de las voces fieles a Roma es abrumadora y sospechosamente minoritaria frente a la de las voces críticas y resentidas, con lo que el espectador desinformado, o sencillamente desconocedor de la realidad, recibe una imagen de la Iglesia católica parcializada, tergiversada y manipulada.
Oir al cardenal Koenig decir, al menos en la traducción que se escucha: No somos una Iglesia romana, o al cardenal Hume: Así empezamos a cuestionar a la Iglesia, o al cardenal Cassidy: La Santa Sede no confiaba en el arzobispo Romero es tan insólito e increíble que obliga a pensar que son frases sacadas de su contexto, porque, evidentemente, de haberlas dicho tal cual, ellos estarían hoy en desacuerdo consigo mismos.
ítulo primero se titule Conspiraciones, y que se afirme que la confusión en la que se ve sumida hoy la Igleisa -¿pero qué confusión?- comenzó hace cuatro décadas con las conspiraciones de la política vaticana, o que haya que escuchar que se califique a las comunidades cristianas africanas de hoy de células locales de activistas católicos aún no revolucionarios, no es verdad, y es suficientemente ilustrativo de la intención con que está hecho este programa. Es justo, por si acaso, este aviso a los navegantes. ¡Lástima de alforjas para este viaje!
M. A. V.
Música: 159VIII Semana de Música Religiosa de Cuenca
«Habitados por la palabra»
Desde el pasado sábado hasta el próximo Domingo de Pascua, 4 de abril, está teniendo lugar en Cuenca la ya veterana Semana de Música Religiosa. Fundada por Antonio Iglesias, a quien se tributó un merecido homenaje el lunes, 29 de marzo, esta Semana se propuso, desde sus inicios, resaltar el papel de la música inspirada por la fe y los sentimientos religiosos en el desarrollo de la espiritualidad. La Semana, en un primer momento volcada exclusivamente en la música de inspiración cristiana, se ha abierto últimamente a otras músicas, inspiradas igualmente en la espiritualidad. El lema de este año, por ejemplo, propone el texto religioso como expresión de los sentimientos religiosos desde las distintas culturas y procedencias. Esta espléndida expresión musical está siendo retransmitida por RNE-2, a las 19«55 h.
El prólogo lo abrió, el sábado 27 de marzo, la interpretación de la Misa Cántabra, de Nobel Sámano, con textos de José Luis Hidalgo. El Domingo de Ramos, el grupo Il Fondamento, interpretó La Pasión según san Mateo, de J. S. Bach. El lunes 29, tuvo lugar, en la iglesia de San Miguel, el concierto homenaje a Antonio Iglesias, en el que se interpretó la Música callada, de F. Mompou, con Humberto Quagliata en el piano. El martes tuvo lugar un concierto que rescató una obra olvidada, el Oratorio sacro a la Pasión de Cristo nuestro Señor, del valenciano Antonio Teodoro Ortells, y considerada como el primer oratorio barroco español conocido; ayer, miércoles, interpretada por Música Reservata, de Barcelona, la obra del alemán Stockhausen, Stimmung; hoy, jueves, tendrá lugar en el Auditorio un espectáculo que recoge ejemplos de la música ortodoxa en torno a la Pascua entre los siglos XVIII al XX; mañana, viernes, junto a la interpretación de la Sinfonía de los salmos, de Stravinsky, se estrenará la obra Requiem pro nobis, encargada por la Semana al compositor jienense Valentín Ruiz.
El sábado, el Camino de Santiago se verá representado en un espectáculo músico-teatral, que recoge tradiciones litúrgicas y musicales de los siglos XI al XV. También ese día el Coro Nacional rendirá homenaje al gran polifonista andaluz del siglo de oro Francisco Guerrero, de cuya muerte se cumple este año el IV centenario. Por fin, la clausura tendrá lugar en la catedral, el domingo: se podrá escuchar una Misa de los jesuitas en Pekín, del siglo XVII, reconstruida a partir de los manuscritos que se han encontrado.
Un mosaico, pues, de distintos autores, países, épocas, culturas, que nos muestra cómo la palabra y la música han sido vehículo, a través de los tiempos, de la búsqueda espiritual por parte del hombre, y también de la manifestación de Dios a través de humildes mediaciones humanas.
Félix Castedo
© 2006. Alfa y Omega, Semanario católico de información. Fundación San Agustín, Arzobispado de Madrid