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No es verdad

- Una de las más curiosas características de los medios de comunicación actuales -y, naturalmente, por extensión, del resto de la sociedad- es la sorprendente facilidad con que la inmensa mayoría de los periodistas caen en las trampas del lenguaje. En todos los ámbitos de la vida: unas veces llamando buena muerte (eutanasia) a lo que no lo es, o interrupción del embarazo al más cobarde crimen cometido a través de un aborto provocado; otras veces aplicando terminología militar a cuadrillas criminales terroristas; otras, en fin, la ocasión para caer en la trampa del lenguaje la proporciona esa ignominiosa vergüenza de Europa que está siendo la guerra en Yugoslavia. Y así se encuentra uno con que el señor Solana -el mismo que decía catorceavo en vez de decimocuarto cuando era ministro de Educación en España- nos sale hablando de catástrofe humanitaria, palabras que con notable papanatismo repiten todos los locutores, presentadores, y enviados especiales. ¿Puede una catástrofe ser alguna vez humanitaria? Probablemente lo que quiere decir es antihumana; pero, a este paso, de seguir así, va a resultar que hay misiles humanitarios, bombas humanitarias, éxodos humanitarios y hasta crímenes y guerras humanitarios.
Tampoco deja de ser llamativo que a lo que está haciendo la OTAN en Yugoslavia se le llame la solución civilizada. ¿Civilizada una guerra? Podrá ser inevitable, lo que ustedes quieran, menos civilizada. Por cierto, ¡qué sospechosa casualidad que Clinton desate el vendaval bélico de la OTAN justo cuando los quince Jefes de Gobierno de la Unión Europea están reunidos en Berlín -¡qué papelón!- y justo cuando Rusia no tiene más remedio que aguantar, y justo cuando el euro está bajando lógicamente, y justo cuando los fabricantes de armas se frotan las manos, y justo cuando ninguno de los quince europeos osa ni siquiera rechistar! ¿No les parecen a ustedes demasiadas casualidades juntas? ¿De verdad que no hay otro modo de hacer entrar en razón al impresentable dictador Milosevic? ¿Qué culpa tienen de toda esta barbarie el medio millón de prófugos albaneses kosovares, con los hijos y el hambre a cuestas por la nieve, y con los padres y hermanos asesinados? ¿Y los que defienden al tirano Milosevic, incluidos futbolistas millonarios que huyen de la quema, ya no se acuerdan de las fosas comunes y de los destierros masivos, y de las terroríficas bandas paramilitares y ultranacionalistas? Y una cosa más: o mucho arsenal tenía Milosevic, o los aviones de la OTAN no dan una. ¿Cuánto tiempo más necesitan para acertar, con su alucinante precisión tecnológica, en los objetivos con los que iban a acabar rápidamente? Una vez más, la única voz sensata, realista, y la única acción verdaderamente eficaz de cara a la paz, está siendo la del Papa.

- Cuando Alfa y Omega cerró su número anterior a éste, El País y otros diarios no habían publicado íntegra la carta dominical de monseñor García Gasco, arzobispo de Valencia, que habían criticado sin conocer el texto completo, citando frases entrecomilladas, que, como luego han podido comprobar, no existían en el texto. Ahora la han publicado íntegra y, nobleza obliga, justo es dejar también constancia de ello. ¿Volverán a las andadas?

- ¿Por qué Antena 3 emitió recientemente la estupenda película Pena de muerte tendenciosamente mutilada? ¿Por qué se suprimió de la versión original, que todos pudimos ver en las pantallas de cine, la escena en que, la noche de un ajusticiamiento, un grupo de católicos permanecen en las puertas del presidio para protestar por la ejecución rezando? ¡Qué cosas!, ¿verdad?

- ¿Alguien me puede explicar por qué los intereses económicos de algunos vendedores de prensa en los quioscos tienen que ser más respetados por la Administración que los inalienables e irrenunciables derechos de los menores de edad y de sus padres a que en esos quioscos no se les venda pornografía? ¿Y alguien me puede explicar también por qué regla de tres el dinero de los madrileños tiene que ser malgastado en programas de la televisión pública madrileña que son auténticas mamarrachadas, tipo Tómbola y otros mucho más intolerables que, encima, tratan de disfrazarse de debates culturales?
Gonzalo de Berceo
© 2006. Alfa y Omega, Semanario católico de información. Fundación San Agustín, Arzobispado de Madrid