Alfa y Omega > Nº 184 > La foto
«Destruir es más fácil que construir»

«Volved. Volved. Cuantos más mejor, y lo antes que podáis»: fue lo primero que dijo monseñor Carlos Felipe Ximénes Belo, obispo de Dili y Premio Nobel de la Paz, nada más regresar a Timor, tras el forzado exilio al que se vió sometido. El pueblo timorense, que ve en él a un hombre de esperanza (se puede comprobar en la foto), le tributó un emotivo y calurosísimo recibimiento. La casa del obispo, como el resto de la ciudad de Dili, está destruida. También las iglesias, como puede verse en la foto impresionante en la que una mujer llora y otra acaricia la imagen de la Virgen profanada. Profanados también han sido los derechos de tantos seres humanos que sufren las consecuencias de la violencia. Ahora se trata de reconstruir, en un primer momento bajo la administración transitoria de las Naciones Unidas, una sociedad civil y civilizada basada en la ley. Monseñor Belo ha dicho que lo importante es no mirar atrás sino al futuro, y estar con la gente, y hablar y rezar con ella, para recuperar la esperanza y la confianza.