Alfa y Omega > Nº 598 > Cartas
Ropajes de solidaridad

Sabe la izquierda española vestirse con ropajes de solidaridad, aunque sean prestados, y vivir como la burguesía que tanto deplora. Acabo de saber que Ana Belén, una cantante de las que apoyaron a ZP en las últimas elecciones, ha recibido la no despreciable cifra de 57.000 euros por un concierto ofrecido en Toledo. Hasta ahí, nada nuevo bajo el sol. Pero buceando en la noticia, nos cuentan que, ¡oh sorpresa!, el dinero que Ana Belén ha recibido procede de una partida que el Ayuntamiento había destinado como ayuda al Tercer Mundo. No acuso ni critico a la artista por cobrar esos 57.000 euros, porque estoy segura de que de haber sabido la procedencia de ese dinero, habría rehusado a la paga, que para eso es solidaria y de izquierdas... Lo que sí es de esperar es que Ana Belén exija una aclaración al alcalde socialista, Emiliano García-Page, por usar un dinero destinado a los pobres para financiar su actuación. Y, puestos a presumir de solidarios, sería un detalle que la artista abominara de ese dinero y lo restituyera a sus legítimos dueños. Aunque ya sabemos que una cosa es predicar, y otra, dar trigo...
Fina Millán-Hita
Barcelona
Una Custodia para Kenia
A través de esta carta transmito a todos los lectores una petición del padre Patrick, misionero de mi país, Kenia. Él tiene dos parroquias en barrios muy pobres, donde la gente es muy piadosa, pero con pocos recursos para mantener las necesidades parroquiales. Él nos pide que, si algún monasterio, comunidad o parroquia tiene dos custodias, por favor les ayuden enviándole una, para que sus feligreses puedan hacer la adoración del Santísimo Sacramento. Los interesados pueden ponerse en contacto con la Hermana Inés Mutuku, monasterio de la Presentación, Plaza Nou, 20, 43800, Valls (Tarragona), y en el teléfono 977 60 07 39.
Hermana Inés Mutuku
Valls (Tarragona)
Adolescentes y revistas
La afición a la lectura debería significar una aportación cultural, pero nada más lejos de la realidad. Cada semana, revistas varias pujan por abrirse campo entre las preferencias de las adolescentes sin que les aporten conocimientos más allá del sexo o cotilleos sobre sus actores favoritos. Un sinfín de experiencias subidas de tono dejan su huella, y no precisamente buena, entre sus lectoras. Nunca se habla de compromiso ni de responsabilidad, la afectividad no existe, es una relación cuerpo a cuerpo con un único fin: el placer. A medida que la sexualidad se distorsiona, crecen mujeres incapaces de asumir el matrimonio o de enfrentarse a un embarazo. Prohibidas deberían estar estas revistas que provocan un engaño al por mayor de lo que el sexo es en la persona: un vínculo emocional más allá de los que forman el matrimonio y ligado a una función casi sagrada: engendrar nuevas vidas.
Loles Bravo
Barcelona
Basta de odios
Soy hija de republicano, nacida y criada en el exilio, y veo con infinita tristeza que todos los errores que cometió la República, por la cual mi padre dio la vida, es lo que de nuevo está haciendo el Gobierno del señor Zapatero. Ataques a la Iglesia, sin razón; mínima protección a los más débiles económicamente; mentiras y formas de educar a nuestros hijos sin ninguna clase de formación, que no sea política y tendenciosa. Además de recordar a los que perdimos la guerra, cuando, al llegar la democracia, creíamos que la Guerra Civil había quedado olvidada, y que si unos sufrimos por una parte, los que ganaron también perdieron a seres queridos. Basta de odios, empecemos a construir un país decente y sin ataques inmerecidos que nos llevan a la ruina.
María de las Mercedes Seco Goñi
Madrid
Madre de familia
Hace cuatro años mi madre murió de cáncer de pulmón. «Qué regalo he tenido durante 25 años», dije en voz alta mientras besaba su cuerpo aún caliente pero ya sin alma. Una semana después de su muerte di a luz a una niña, Ángela, como mi madre. Hoy soy madre de familia, con tres hijos de cuatro, dos y un año. La familia es el mejor rincón del planeta para existir. Lo pienso como hija. Y como madre.
Julieta Romeo Granados
Madrid
Ataques a la Iglesia
No soy católico practicante, lo cual no quita para que sienta rabia y vergüenza al ver cómo una cadena de televisión insulta a millones de personas metiéndose con la Iglesia. Estos chiquilicuatres no tienen respeto a nada, pero gozan del beneplácito y regocijo de los elementos que nos están gobernando. Solicito a las empresas que se anuncian en esa cadena que dejen de hacerlo, y a los televidentes un boicot hacia ella. No sólo se meten contra la Iglesia y los católicos, sino que se ríen de todos, mientras ellos se forran.
Ángel Sánchez Duarte
Madrid
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