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Tiempo de ángeles
Título: Los ángeles. Apuntes de la enseñanza de Santo Tomás
Autor: Jesús Sancho Bielsa
Editorial: EUNSA

Portada del libro
Acostumbrados nuestros lectores a la dura materia de la Historia, la política, la filosofía, la teología más central, ahora es tiempo de ángeles. Paradójicamente, se han llenado nuestras librerías de libros con títulos de ángeles y demonios, como si el renovado gnosticismo de época necesitara dónde asirse. Los ángeles no son el producto de una imaginación religiosa -revelación primitiva-, ni el diseño más o menos sofisticado de unos seres de ficción, en la literatura religiosa de creación. La afirmación de la existencia de los ángeles pertenece a la doctrina común y a la vida común del creyente. Por más que haya crisis de conciencia sobre la naturaleza, función y misión de los ángeles, no debemos olvidar que han jugado un papel muy relevante en la historia de la salvación, en la manifestación del poder de Dios y de su servicio al bien del hombre. Mientras la cultura secularizada se carga de motivos referidos a los ángeles, los cristianos hemos abandonado esta realidad, tan significativa para la vida y la pedagogía cristianas. La conciencia de la existencia de los ángeles, desde los primeros años de la catequesis, fue un aspecto fundamental de la conciencia de la trascendencia.
Afirma el autor algo que por evidente no parece asumido: para aceptar la existencia de los ángeles, como dato de la Revelación, hay que partir de una afirmación muy sencilla: creer en los ángeles no es un problema de ciencia, sino de creencia. La fe es un don de Dios, se recibe y se alcanza por la gracia, puesto que es un don sobrenatural, y se desarrolla con la oración, la palabra de Dios y los sacramentos. Éste es el contexto natural de la afirmación de la existencia de los ángeles y de su relación con la vida de los creyentes. El Catecismo de la Iglesia católica afirma: «La existencia de seres espirituales, no corporales, que la Sagrada Escritura llama habitualmente ángeles, es una verdad de fe. El testimonio de la Escritura es tan claro como la unanimidad de la Tradición». Los ángeles son los seres personales de naturaleza invisible creados por Dios, inteligentes y libres, que colaboran como mensajeros en el ejercicio de la Providencia, dentro de la historia de la salvación. El nombre de espíritu expresa el ser; el de ángel, el oficio, como diría san Agustín. El Papa Juan Pablo II dedicó, dentro de su extenso magisterio, en 1986, cinco catequesis a los ángeles, que resumió en una de ellas de la siguiente forma: «En las últimas catequesis hemos visto cómo la Iglesia, iluminada por la luz que proviene de la Sagrada Escritura, ha profesado a lo largo de los siglos la verdad sobre la existencia de los ángeles como seres puramente espirituales, creados por Dios».
El autor ha tenido el acierto de organizar su contenido como si de un tratado clásico de teología se tratara, partiendo del estudio de los ángeles en la Revelación, la naturaleza de los ángeles, lugar y tiempo en los ángeles, su perfección sobrenatural, la caída de los espíritus rebeldes, la custodia angélica y la devoción a los ángeles. Y no ha olvidado ni la liturgia, ni la literatura, ni la piedad a lo largo de la Historia. Desde Bernanos a Guardini, muchos creyentes nos han hablado de la presencia de los ángeles.
José Francisco Serrano Oceja
La responsabilidad ética
Título: Ética y experimentación con seres humanos
Autor: D. Rodríguez-Arias, G. Moutel y C. Hervé (eds.) W. Astudillo; C. Mendinueta; E. Astudillo
Editorial: Desclée de Brouwer

Portada del libro
El ritmo del progreso de la ciencia, especialmente en lo referido a la intervención en la vida, no va acompasado por una reflexión ética integral. Este libro supone un esfuerzo, desde la sola razón filosófica, de reflexión en orden a establecer unos criterios comunes, de mínimos, demasiados mínimos a veces, sobre la materia de la experimentación con seres humanos.
J. F. S.
© 2006. Alfa y Omega, Semanario católico de información. Fundación San Agustín, Arzobispado de Madrid