Alfa y Omega > Nº 598 > Desde la fe
Congreso Eucarístico Internacional de Québec
Un nuevo inicio para la Iglesia en Canadá
Ha comenzado en Québec el Congreso Eucarístico Internacional, que se celebra del 15 al 22 de junio. En la misa de clausura, Benedicto XVI pronunciará la homilía desde Roma, vía satélite

La Iglesia en Canadá quiere empezar una nueva página en su historia y volcarse en la reevangelización. Éste es precisamente el objetivo del acontecimiento, que tiene lugar de 15 al 22 de junio, convocado por Juan Pablo II, en 2004, al concluir el 48° Congreso Eucarístico Internacional celebrado en Guadalajara (México). Presentaron al Papa la sugerencia de convocar este encuentro eclesial los antiguos arzobispo y alcalde de la ciudad para celebrar los cuatrocientos años de su fundación, que tuvo lugar sobre dos cimientos: la lengua francesa y la religión católica.
Isabelle Thiberge, responsable de comunicación de la archidiócesis canadiense, reconoce: «No podríamos celebrar los cuatrocientos años de la fundación sin hablar de la fe católica, de la que se deriva todo lo que existe en nuestra sociedad. Nuestros sistema sanitario y educativo han sido edificados por nuestros hermanos en la fe». Pero si bien el francés sigue siendo la lengua de Quebec, algunos comienzan a preguntarse si la religión católica seguirá siendo el credo en el Canadá francófono.
Margaret Somerville, fundadora y directora de Centro para la Medicina, la Ética y el Derecho de la McGill University, aseguraba en una conferencia pronunciada hace unas semanas en Toronto que Quebec se ha convertido en la sociedad más secularizada del planeta. Por este motivo, el cardenal Marc Ouellet ha hecho de la preparación de este Congreso la prioridad desde que fue nombrado arzobispo de Quebec el 15 de noviembre de 2002. El tema escogido -La Eucaristía, don de Dios para la vida del mundo-, ha explicado a Alfa y Omega el propio cardenal, quiere «dar nueva vida a la conciencia de la raíces cristianas del país».
Jesús Colina. Roma
Próximo Sínodo de los Obispos
Ya se ha presentado, el pasado jueves, el documento de trabajo en el que se basará la XII Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, que se celebrará en Roma del 5 al 26 del próximo mes de octubre, sobre el tema La Palabra de Dios en la vida y en la misión de la Iglesia. Lo hizo el arzobispo monseñor Nicola Eterovic, Secretario General del Sínodo. Como explicó monseñor Eterovic, el objetivo de la Asamblea es, «sobre todo, de índole pastoral y misionera», pues uno de sus puntos de referencia, junto al anterior Sínodo sobre la Eucaristía, será el Año Paulino, que empieza a finales de junio. El recuerdo de san Pablo «no dejará de suscitar un renovado impulso misionero de la Iglesia», el centro del cual «sigue siendo la celebración de la Eucaristía dominical». El documento de trabajo está dividido en tres partes: El misterio de Dios que nos habla; La Palabra de Dios en la vida de la Iglesia; y La Palabra de Dios en la misión de la Iglesia.
Colonialismo eugenésico
El cardenal Renato Martino, Presidente del Consejo Pontificio de Justicia y Paz ha criticado que «Organizaciones No Gubernamentales y asociaciones representativas de una franja limitada de los países ricos pretendan imponer a los habitantes de los países pobres prácticas y estilos de vida propios de algunos sectores radicales de las sociedades avanzadas, sobre todo en el campo de la llamada salud reproductiva». La Santa Sede considera estos intentos -continuó- como «formas modernas de un colonialismo cultural y eugenésico inaceptable por parte de los países pobres». Lo afirmó la semana pasada en el centro cultural Fe y cultura, de la Universidad Católica de Sao Paolo, en Brasil, en una conferencia en la que iluminar la vida social de los hombres y de los pueblos con la luz del Evangelio es la labor principal de la doctrina social de la Iglesia, capaz de fundamentar la solidaridad y la esperanza, tan necesarias hoy.