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Politologías

Los ejes o fracturas en que puede agruparse a los ciudadanos de un país constituyen un modelo muy útil en los análisis politológicos. En naciones donde la sociedad civil está más desarrollada, grupos catalogables como liberales, conservadores, socialistas, católicos, protestantes... han contado no sólo con partidos afines, sino también con medios de comunicación, escuelas y universidades, hospitales propios, cajas de pensiones... Idealmente, al Estado le corresponde apoyar las iniciativas de la sociedad civil al servicio del bien común, mediante instrumentos como los conciertos sanitarios y educativos, o el cheque escolar y sanitario. La gran ventaja es que la coalición de fuerzas políticas dominante no puede dedicarse a imponer su ideología a los demás, desde la pretensión de que lo público es lo que diga yo. Precisamente esto último es lo que muchos sospechaban que ocurre, desde la Transición, en España. Pero no es frecuente encontrar explicaciones razonadas, como la que da, en su blog de Libertad Digital, Luis del Pino. El artículo se titula Los tres ejes, y analiza la actitud de los principales partidos políticos españoles frente a tres grandes cuestiones: economía, nación y moral. PSOE, IU, ERC y BNG sostienen postulados económicos estatistas. CiU, PNV, UPD y Ciudadanos pueden considerarse neutros, y sólo el PP es liberal. En cuanto al concepto de nación, todo el espectro político es federalista, frente a sólo dos partidos que defienden un modelo unitario (Ciudadanos y UPD), y un tercero, el PP, neutro.  En moral, sólo hay representadas dos opciones: la laicista y la neutral (PP, CiU, PNV y Ciudadanos).
El problema es éste: «En España existe un pujante movimiento de activismo conservador», que carece de representación parlamentaria. «Existe también un dinámico movimiento liberal», y un amplio porcentaje de la población en «radical oposición al nacionalismo». Pero «no hay ningún partido que aúne políticamente esas tres voluntades. Ni siquiera existe un partido que actúe de contrapeso al PSOE en dos de los tres ejes a la vez», lo cual explica la hegemonía incontestable de la que disfrutan los socialistas. Y explica también por qué España «sufrirá, ya está sufriendo, una deriva cada vez más acelerada hacia las posiciones que el PSOE defiende: una deriva simultánea hacia las posiciones estatistas, federalistas y laicistas».
Desde las páginas de ABC, César Alonso de los Ríos ha advertido de que la constelación de partidos actual en España tal vez no resista esta legislatura. La diferencia entre la calle y el Parlamento es demasiado grande. Según Del Pino, la orfandad es especialmente acusada entre los conservadores, que consideran que «la sociedad debe organizarse respetando una serie de normas de derecho natural, como la defensa de la vida». Una vuelta de tuerca más contra este sector es la arremetida diseñada por El País, que identifica neocon con teocon. Se deforman los conceptos hasta límites grotescos, y se les asocia una carga sentimental poderosamente negativa, para no perder tiempo en debates... Lo explica José Francisco Serrano, en Libertad Digital: «Vamos, que las parroquias esconden las semillas de la más despreciable ideología del presente, causante de todos los males, desde la invasión de Iraq, hasta la quiebra del sistema financiero». Serrano recuerda también que, desde ese diario, José María Lasalle, asesor de Mariano Rajoy, levantó «un acta de persecución dentro del partido de todo lo que no fuera pensamiento único al modo de los modernos». Conservadores y liberales tienen la puerta abierta...
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