Alfa y Omega > Nº 611 > Desde la fe
Auge de las iniciativas para rezar la Corona mariana por la paz, la familia y España
«Un Rosario tiene más poder que un informe de la ONU»
Veinticuatro horas, durante los siete días de la semana, en torno a un abortorio, mientras se reza el Rosario; convocatorias por la paz que reúnen a un millón de niños rezando la Corona mariana; cadenas de oración por España en las que se meditan los cinco misterios; emails que dan la vuelta al mundo para rogar por la familia amarrados a sus diez cuentas... Las iniciativas de laicos que se encomiendan a la tradicional oración mariana se multiplican, gracias a Internet y a una creciente devoción por el Rosario


Una joven madrileña, de la parroquia
de San Germán, reza el Rosario
frente al centro abortista Dator
Una adivinanza: ¿qué tienen en común santo Domingo de Guzmán, el padre Pío de Pieltrecina, 55 Papas, un millón de niños de todo el mundo y el párroco de la iglesia madrileña de San Germán? No se entretenga el lector buscando similitudes: la respuesta es la devoción por el Rosario. La misma que comparten cada vez más católicos, que encomiendan sus acciones de apostolado, e incluso sus iniciativas civiles, al rezo de la Corona mariana. Como muestra, basta darse una vuelta por Internet, o por ciertas parroquias, para comprobar que las convocatorias de oración por la paz, por España, por la familia o por la vida se multiplican en los últimos tiempos, bajo el amparo del Salterio de la Virgen.
Una de esas iniciativas es la que la pasada semana acometió la parroquia madrileña de San Germán: organizar, durante una semana, las 24 horas del día, un rezo en cadena del Rosario, alrededor del centro abortista Dator. El párroco de San Germán, don Enrique González, asegura que «la iniciativa -que partió de la Milicia de Santa María- nos parece la forma más efectiva de frenar esta sangría. Mientras unos plantean políticas para salvar el mundo, nosotros no nos olvidamos de pedir lo más importante a Quien puede hacer algo. Ojalá que haya más parroquias que hagan lo mismo, porque la única forma de que las embarazadas no entren a abortar es que haya gente rezando por ellas, y que otras madres vayan por sus alrededores a jugar con sus hijos». Cosa nada descabellada si se tiene en cuenta que, según se expresa en un email que circula por Internet para animar al rezo de la Corona, «un Rosario tiene más poder que una informe de la ONU».
La iniciativa de la parroquia de San Germán tiene su analogía en cientos de campañas similares que, desde hace años, y con notable éxito entre los fieles, promueven los católicos de Estados Unidos. Pero, ¿por qué encomendar a la Virgen la defensa de la vida? «Porque Ella es Madre -dice don Enrique- e intercede ante Dios. Vamos con retraso en la defensa de la vida; no hemos orado tanto como deberíamos. Y eso que en la Evangelium vitae, Juan Pablo II ya advirtió de que es urgente una gran oración por la vida, que abarque el mundo entero».
Un arma poderosa ante cualquier problema
Precisamente el fallecido Pontífice fue uno de los más firmes defensores de esta oración mariana. Igual que otros 54 Papas que, a lo largo de la Historia (y desde que, en el siglo XIII, santo Domingo de Guzmán recibió la inspiración de la Virgen para componer la Corona), han motivado entre los fieles la devoción por el Rosario. Uno de esos laicos devotos del Salterio de la Virgen es don Ignacio Méndez Sanz, Presidente de la Cofradía del Rosario y promotor de Con María, oramos por España, una campaña que encomienda al rezo del Rosario la situación de nuestro país. «Ésta oración tiene una fuerza especial. Si en Fátima y Lourdes la Virgen se apareció con un rosario en las manos, será por algo. Y según está España, nos parece un momento crucial para encomendarnos a María», afirma. «Rogamos por la educación, la conversión de los políticos, la familia, la paz, el buen uso de los medios... Sor Lucía de Fátima dijo que el Rosario es el arma de combate de las batallas espirituales de los últimos tiempos, y por eso le encomendamos los problemas de España; esta oración es un arma poderosa contra cualquier problema», asegura. En efecto, sor Lucía afirmó que «no hay problema, por difícil que sea, temporal o espiritual, se refiera a la vida personal de cada uno, a la vida de nuestras familias o del mundo entero, que no podamos resolver con el rezo del Rosario. Con él nos salvaremos, nos santificaremos, consolaremos a nuestro Señor y obtendremos la salvación de muchas almas. Por eso, el demonio hará lo posible para distraernos: nos pondrá multitud de pretextos, cansancio y ocupaciones para que no recemos el Rosario».
Unos reparos que no tienen los fieles de Orantes por la Paz, que el pasado sábado convocaron un rezo del Rosario en la parroquia de San Ildefonso, de Madrid, para rogar por la paz en el mundo. O como el millón de niños que se han dado cita el día 17, por todo el mundo, para rogar a la Virgen por la paz y la protección de las familias. A fin de cuentas, como escribió Pío XI en su encíclica Ingravescentibus malis, de 1937, «nuestro siglo, en su soberbia, se mofa del Rosario y lo rechaza; en cambio, una innumerable muchedumbre de hombres santos de toda edad y condición lo han estimado siempre, lo han rezado con gran devoción y, en todo momento, lo han usado como arma poderosísima para ahuyentar a los demonios, conservar íntegra la vida y adquirir más fácilmente la virtud».
José Antonio Méndez
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