Alfa y Omega > Nº 612 > Cartas
¡Querido misionero!

Soy profesor de Religión en el IES Manuel Azaña, de Getafe. Por el Domund, hemos hecho en clase ejercicios de concienciación sobre las personas que han entregado su vida para llevar a Cristo a los más necesitados. Ésta carta la escribió un alumno a un misionero: «Soy Lukas S., tengo 13 años, vivo con mi familia en Getafe y soy de Polonia. Sé que en muchos países la gente es pobre y enferma, pero también sé que tú les ayudas. Estoy impresionado por lo que haces, y quiero darte las gracias, porque mucha gente, gracias a tu labor, ha conocido a Jesucristo y tiene algo de comer y beber, ropa y calzado. Seguro que lo que haces es muy difícil, y tienes que ir a otra parte del mundo, dejando tu casa. Pero luego, muchas personas a las que ayudaste estarán contentas. Imagino que te gusta ayudar y que lo haces con ganas, y espero que atiendas a mucha más gente, porque te necesitan y van a estar agradecidos, porque es muy importante servir a los que más lo necesitan. Un abrazo muy fuerte».
Manuel Velo Martínez
Getafe
Valencia, un buen ejemplo
No logro entender cómo siendo España el país de la UE que adopta a más niños del extranjero, sea uno de los que mayor número de abortos realiza. Por ello, me ha sorprendido la iniciativa del programa Más vida, en Valencia, que ayuda a las mujeres gestantes en riesgo de exclusión, que con frecuencia se ven abocadas al aborto. Algunas de estas iniciativas ya existen en nuestro país, pero casi siempre promovidas y gestionadas por iniciativas religiosas. En cambio, la iniciativa y los que facilitan los medios de este programa son Consejerías de la Generalidad valenciana. Otra peculiaridad es que participan centenares de familias de acogida -con las que convivirán madres e hijos, cuando nazcan-, dispuestas a adoptar si las madres no pueden hacerse cargo de los niños. Ojalá otras Comunidades sigan el ejemplo.
José Pauner Sala
Antella (Valencia)
La religión en adolescentes
Dicen que la práctica religiosa de los niños cae en picado cuando cumplen los 13 años. Es la época de la rebeldía y el comienzo de la soberbia intelectual. Se rechazan las normas ajenas y se crean otras propias. El permisivismo de los padres deja a sus hijos sin defensas, sin considerar que escogen un camino incierto, porque todo es nada cuando no se tiene a Dios. Afirmaba Marcel Nault que, durante sus 30 años de sacerdocio, pocas veces oyó predicar a algún obispo sobre uno de los dogmas que más conversiones ha generado: el infierno. En cambio, en una ocasión, fue recriminado por hacerlo, porque asustaba a la gente. Pero él contestó: «Monseñor, usted predica para complacer al hombre, en lugar de predicar para complacer a Cristo y salvar almas del infierno. Es pecado de omisión negarse a hablar sobre este dogma». Y añadió que algunos condenados habían sido obligados por Dios a hablar sobre ese lugar. Ellos dijeron: «Podríamos soportar estar en el infierno por mil años. Podríamos soportar estar por un millón de años, si supiéramos que un día dejaríamos el infierno».
Pili S. Montalbán
Barcelona
Ayudas denegadas
Soy un padre de familia, que paga todos sus impuestos. Tengo dos maravillosos hijos de 7 y 2 años. Mi mujer trabajaba hasta que, al tener al pequeño, tuvo que ocuparse de él. Tras 2 años, y por la crisis en que nos encontramos, mi mujer pidió la ayuda familiar. Gano al mes 1.300 euros, y el Estado nos niega esa ayuda. ¿Cómo nos la niegan, cuando antes dan dinero y prometen más, en busca de votos? No soy de ningún partido, ni creo que jamás lo sea, pues lo único que he aprendido es a cuidar de mí y de los míos, y a los que dicen cuidar de su pueblo, les diría que no hablen por mí, ni que se gasten nuestro dinero, pues algún día nos hará falta.
Mario Santana Rodríguez
Málaga
Una joya de documentos
Muchas gracias por facilitarnos las intervenciones de Benedicto XVI en Francia. Y ahora, a aprender. También los sacerdotes; y luego, a transmitirlo a los fieles. ¡Qué cosas nos dijo en las Vísperas en Notre Dame!: «No tengáis miedo de dedicar mucho tiempo a la lectura, a la meditación de la Escritura y al rezo del Oficio divino». Sin eso, difícilmente podremos animar a los fieles. Y hay que hacerlo. Y abrirles los ojos sobre su responsabilidad respecto de temas candentes en la sociedad. Como ciudadanos, votantes y pagadores de impuestos, hay que ver si nos deja indiferentes el que se impida llegar a la vida a más de cien mil españoles cada año, única salida que se deja a muchas mujeres, a las que no se dan alternativas. Y la eutanasia y el suicidio asistido (o impuesto, que el ideario nazi nos acecha). O el paro, del que no quieren que hablemos. Hay que interrogarse sobre éstos y otros problemas como ciudadanos, como votantes y como pagadores de impuestos. Del voto y sus consecuencias, cada uno es responsable. Me lo recuerdo cada domingo.
Severiano Talavero Tovar
Casar de Cáceres
Las cartas dirigidas a esta sección deberán ir firmadas y con DNI, y tener una extensión máxima de 20 líneas.
Alfa y Omega se reserva el derecho de resumir su contenido
© 2006. Alfa y Omega, Semanario católico de información. Fundación San Agustín, Arzobispado de Madrid