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El primer libro que, con documentación rigurosa y fiable, desvela la trama de las sedaciones irregulares que tuvieron lugar en el madrileño hospital Severo Ochoa, de Leganés, acaba de ser editado por LibrosLibres. Su autora es Cristina Losada, periodista, que, desde la izquierda disidente, ha hecho un largo recorrido vital hasta la disidencia de la izquierda, en la que ahora está comprometida. Morfina roja es el resultado de una minuciosa investigación sobre los hechos acaecidos durante el tiempo en el que el doctor Montes era responsable de Urgencias. Estas 250 páginas denuncian no sólo aquellas sedaciones terminales, sino también toda una política, promovida por el PSOE y por la izquierda radical, sobre la eutanasia en España. La autora constata cómo el laboratorio de alquimia política del PSOE ha sabido transformar un caso de denunciada mala práctica médica en una gran cruzada propagandística. «Nadie debía interferir en la creación del universo maniqueo que una izquierda afectada por un grave vacío ideológico -escribe- ha de reconstruir, una y otra vez, para asegurar su supervivencia. El partido socialista necesitaba, en 2008 más que nunca, aquel mundo de buenos y malos para salir airoso de la prueba de las urnas». En su ayuda acudieron los consabidos compañeros de viaje de la devota feligresía progre.

El profesor Javier Paredes, catedrático de Historia Contemporánea en la Universidad de Alcalá de Henares, compagina su tarea universitaria con su asidua colaboración con medios de comunicación, y aún le queda tiempo para escribir libros como éste, que edita Homo Legens, titulado Santos de pantalón corto. En 150 páginas, presenta el perfil biográfico de los niños oficialmente proclamados santos confesores, es decir, de los niños menores de 15 años que han sido declarados santos por confesar ejemplar, valiente y hasta heroícamente su fe, sin haber sido mártires. Puede que muchos piensen que a lo largo de la historia del cristianismo estos niños hayan sido muchos y probablemente hay muchos, pero los oficialmente declarados santos se pueden contar con los dedos de una mano: sólo hay un santo Domingo Savio, y tres Beatos, la hispanoamericana Laura Vicuña y los dos pastorcitos de Fátima: Francisco y Jacinta. Son más los santos de pantalón corto cuyo proceso de beatificación o canonización están en marcha y, a buen seguro, algunos no tardarán en subir a los altares. El profesor Paredes trabaja ya en esa documentación desde hace años, y prepara otro libro con nuevas biografías.
M.A.V.