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Más de 2.000 jóvenes de toda España participaron en el Fórum de Pastoral Juvenil
«Asumimos el reto de evangelizar a los jóvenes»
Más de 2.000 jóvenes de toda España participaron, el pasado fin de semana, en el Fórum de Pastoral Juvenil, organizado por los Escolapios; una ocasión para conocer nuevas formas de llegar a los alejados a la Iglesia, escuchar la voz de los jóvenes y tomar conciencia «de que la pastoral juvenil no es cuestión de métodos, sino de estar enamorado de Jesucristo»

«Hay jóvenes que parecen cadáveres andantes y viejos prematuros», afirmó el cardenal arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela. Pero no, no lo decía de su auditorio, los casi 2.000 jóvenes que se reunieron el pasado fin de semana en Madrid, en el Fórum de Pastoral Juvenil organizado por los padres Escolapios en colaboración con diócesis, grupos y Congregaciones. Una multitud implicada, de un modo u otro, en la vida de la Iglesia, y que por eso conocían de primera mano la realidad a la que aludía el cardenal Rouco durante la inauguración del Encuentro. Porque el Fórum tuvo, precisamente, su iniciativa clave en una cincuentena de itinerarios, donde los participantes conocieron distintas iniciativas para poder acercar el Evangelio a los más jóvenes y a los alejados. Iniciativas, claro, que como señaló el cardenal, sólo surten efecto «cuando a los jóvenes se les da a conocer a Jesucristo, cuando lo conocen y lo conocen bien, no sólo intelectualmente -que es importante-, sino también con el corazón».
No sólo métodos
Acaso por eso, la idea clave del fin de semana fue que el Fórum no era sólo un catálogo de iniciativas, sino el primer paso hacia una nueva forma de trabajar con jóvenes en la Iglesia, basada en la comunión y la creación de redes, y que se desarrollará a partir de ahora en el post-Fórum. Para lograrlo, abundaron las llamadas a la comunión en la diversidad dentro de la Iglesia, conociendo los distintos carismas y dejando los prejuicios. Monseñor José Ignacio Munilla, obispo de Palencia y responsable del Departamento de Pastoral de Juventud de la Conferencia Episcopal Española, en declaraciones a Alfa y Omega, afirmó que «tenemos que creer que es posible la comunión entre nosotros. La Iglesia es muy rica en carismas, pero a veces eso conlleva dificultades de comunión. Tenemos que demostrar que la Iglesia carismática y la Iglesia ministerial no son dos cosas distintas, sino dos rostros de la misma Iglesia que no se contraponen. Es importante estar en comunión entre nosotros, en torno al Papa, en torno a nuestros obispos. Tenemos que ponernos en marcha; asumimos el reto de evangelizar a los jóvenes, porque Cristo sigue siendo necesario para ellos».
En opinión de monseñor Munilla, «los jóvenes piden a la Iglesia autenticidad y valores transparentes, porque están hartos de valores falseados, hipocresías y palabras huecas que no se traducen en nada. El joven pide radicalidad evangélica a la Iglesia, y la Iglesia pide lo mismo a los jóvenes. Sería un error pensar que la Pastoral juvenil es cuestión de métodos, cuando lo principal es estar más enamorados de Jesucristo y de la Iglesia».
Todo en el Fórum estaba pensado para fomentar la escucha a los jóvenes, incluso a los alejados -algunos participaron en el espacio Tomamos la palabra-, y crear un ambiente de cercanía y diálogo. La tradicional mesa de los coloquios fue sustituida por un decorado más propio de plató de televisión y los espacios abiertos del Palacio Municipal de Congresos de Madrid se llenaron de rincones donde charlar y muros de cartón donde expresarse libremente. También fueron protagonistas las artes plásticas, el humor, la expresión corporal y las actuaciones musicales. La más original de estas últimas fue la improvisada al piano por monseñor François Lapierre, obispo de Saint Hyancinthe, Québec (Canadá), quien, además, constató cómo «trabajar con los jóvenes es ver la realidad», pero «también el futuro: ver en ellos futuros santos».
Las JMJ, una apuesta
En el horizonte del post-Forum está, aunque no fuera ésa la intención en el momento de convocarlo, la Jornada Mundial de la Juventud que se celebrará en Madrid en agosto de 2011. El padre Gregorio Roldán, Delegado diocesano de Infancia y Juventud, la presentó como «una apuesta pastoral, espiritual, de misión en la calle, para la Iglesia en Madrid y en España», que «supone poner a Jesucristo en el centro de la vida de los jóvenes». Ya se han dado, en la diócesis, los primeros pasos para poner en marcha la preparación de la JMJ: monseñor César Franco, obispo auxiliar de Madrid, será quien coordine los trabajos. Y para ir calentando el ambiente, el cardenal Rouco invitó a los jóvenes del Fórum a participar en la preparación de la JMJ, así como en la Vigilia de la Virgen de la Almudena, que se celebró el sábado por la tarde en la catedral. «Que haya movida, movida santa y buena», concluyó el cardenal Rouco.
María Martínez y J. A. Méndez
El sonido de Dios
Kairoi, Migueli, Assisi, Ain Karem... no están en ese 82% de la industria cultural juvenil controlada por cuatro grandes empresas, pero ofrecen buenos instrumentos de evangelización con música y letra. Como reza la canción ganadora del concurso de música del Fórum PJ, Tú eres el DJ de mi vida. El Fórum también contó con la presencia de Marco Brusati, autor de Emmanuel, el himno de la JMJ de Roma 2000, y que además dirige Hope Music School, centro que ha formado a más de 1.000 jóvenes para las profesiones del espectáculo.
Nuevas ideas
«Nos hace falta un traductor», se dijeron los fundadores de Factoría CM, al preguntarse por qué el mensaje de la Iglesia no llega a los jóvenes. Hoy son un grupo de diez personas que, desde distintas realidades eclesiales, intentan dar forma a nuevas ideas para anunciar el Evangelio. Por ejemplo, consiguieron que, durante una semana, 3.000 universitarios sevillanos participaran en la Semana de la chapa, llevando en la ropa un signo de su deseo de dejarse quemar por Dios. Una iniciativa al alcance de todos.
Acción con vistas
La fe se fortalece dándola y, además, es una experiencia que cambia la vida. Lo saben los jóvenes de pastoral penitenciaria de la diócesis de Salamanca y los de Osma-Soria, que se van en verano a Ecuador. La responsabilidad también puede ofrecer una salida a jóvenes en riesgo de marginación. Muchos de los niños que participan en el programa Juego de niños, de los Sagrados Corazones, en varias ciudades de Andalucía, se convierten después en monitores, a los que se invita a integrarse en un grupo de fe y convertirse así en referente para otros niños.
Dar el campanazo
Hace dos semanas, Joaquín decidió entrar al seminario. Su vida de fe ha crecido en la Asociación de Campaneros de Onteniente (Valencia), la mitad de cuyos miembros son menores de 25 años. Atraen tanto a jóvenes que tienen una vida de fe como a alejados interesados por el patrimonio artístico. Y, aunque no hacen un anuncio explícito, sus miembros van conociendo y formándose sobre la liturgia y su sentido. El arte es un gran camino para ofrecer la fe y expresar esa experiencia, como expuso la Compañía de María en su taller Arte, humanismo y espiritualidad.
Fe en movimiento
400 jóvenes de la Universidad de Extremadura participaron en 2007 del taller de danza del grupo Adelante. Muchos de ellos se acercaron a decirles que su danza, con la que este grupo que surgió de la oración quiere anunciar a Cristo, les había transmitido una alegría especial. En un mundo donde lo sensible tiene cada vez más importancia, están empezando a surgir experiencias de anuncio y expresión de la fe a través de la expresión corporal. Otras son CORS (de los salesianos), o Las manos, lugar de encuentro, que se ha puesto en marcha en un colegio de la Compañía de Jesús.
5 pistas para la comunión
El broche de oro del Fórum lo puso monseñor Munilla en su homilía de la Eucaristía de clausura. En ella, el prelado propuso cinco pistas para la comunión, imprescindible en el apostolado con jóvenes:
* Lectura integral, no sesgada, de la Biblia: «Porque si sólo leo los pasajes que coinciden con mi forma de pensar, no descubro al Dios que me ha hecho a mí, sino al Dios que me he hecho yo».
* Fidelidad al magisterio y a la tradición de la Iglesia: «Nos quieren colar lecturas de la Iglesia con lenguajes que no son del Evangelio: Iglesia jerárquica por un lado, Iglesia caritativa por otro... No nos pueden colar ese gol, ni meterlo nosotros en propia puerta. Somos la misma Iglesia».
* Amar todos los carismas: «La Iglesia es apostólica y carismática. Es clave conocer y amar todos los carismas en particular, y no sólo en general, porque, si no, nos encontramos con hermanos de la Iglesia y torcemos el gesto porque no los conocemos ni los amamos».
* Comunión de personas: «La Iglesia se compone de personas y hemos de amar a quien nos ha puesto el Señor al lado, aunque no nos caiga del todo bien».
* Con María y la Eucaristía: «Sin la Madre, hay desmadre. El mayor disgusto para una madre es ver enfrentados a sus hijos. No hay comunión sin María: ella nos quiere unidos en red (en el Rosario). Además, hay un lugar donde se hace comunión, no sólo donde se invoca: la Eucaristía».
Cristo en el ocio
La copa SEPAJU de fútbol y voleibol lleva dos años disputándose en la diócesis de Toledo. No se trata de una simple alternativa de ocio: los encuentros deportivos (repartidos en todas las zonas de la diócesis) giran alrededor de la Eucaristía, y en ellos se ofrecen talleres sobre la Iglesia. En estos dos años de vida, han llegado a 2.500 jóvenes, además de a sus familiares y amigos, muchos de ellos alejados. Salesianos, Didania, Scouts, la Fundación Pere Tarres, o las Semanas de cine espiritual también evangelizan el tiempo libre de los jóvenes.
© 2006. Alfa y Omega, Semanario católico de información. Fundación San Agustín, Arzobispado de Madrid