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Campaña de la Conferencia Episcopal Española, ante el Día de la Iglesia Diocesana
¿Por qué se pide la colaboración económica?
La Iglesia comenzó un nuevo camino el año pasado, tras el nuevo acuerdo de financiación con el Gobierno, y ahora sólo recibe lo que los españoles deciden, marcando la X en la Declaración de la Renta. No obstante, como explica don Juan José Beltrán, Secretario para el Sostenimiento Económico de la Iglesia, «la X es lo menos importante. Sólo supone de media el 25%, y en algunas diócesis, no llega ni al 10%»
Imagen de uno de los anuncios televisivos
de la Conferencia Episcopal
El Día de la Iglesia Diocesana de este año tiene como eje de la campaña la Jornada Mundial de la Juventud celebrada en Sydney este verano pasado y el mensaje principal está basado en el que el Santo Padre transmitió a los jóvenes: Tú eres testigo de la fe de tu Iglesia. ¡Participa! Y como una forma ineludible de participación es la contribución económica, el Secretariado para el Sostenimiento de la Iglesia, de la Conferencia Episcopal Española, ha preparado una serie de materiales para mostrar las acciones que realiza la Iglesia y la información sobre los ingresos y gastos de las diócesis.
En esta campaña, se quiere mostrar que la manera real de los cristianos de colaborar con la Iglesia es asumir la responsabilidad en la financiación de la Iglesia, apelando al compromiso de todos. «Un compromiso personal, un compromiso familiar de contribuir con una cantidad al sostenimiento de nuestra Iglesia diocesana y a través de una comunicación de bienes, a otras Iglesias necesitadas», explica don Juan José Beltrán. Desde el Sostenimiento de la Iglesia, se tiene claro que «la forma de colaborar debe ser el compromiso constante de cada uno. Con las colectas, no basta. Hay que ir por el camino de la contribución periódica en función de la generosidad y posibilidades de los fieles». Para ello se quiere crear una nueva cultura. No se trata de seguir pidiendo, cosa que -según don Juan José Beltrán- «hacemos mucho y mal», sino de «seguir concienciando a los fieles para seguir avanzando». Lo primero, entonces, es dar a conocer la actividad de la Iglesia y su trascendencia para el conjunto de la sociedad.
Es el reto que se ha planteado la Conferencia Episcopal Española, de forma muy especial ante el próximo Día de la Iglesia Diocesana. Se ha puesto en marcha una campaña en televisión y radio, protagonizada por personas que, día a día, dedican su vida a los demás en el seno de la Iglesia: un sacerdote, una religiosa y una catequista. Además, continúa abierto en Internet el portal web www.portantos.es, que ya ha recibido más de 130.000 visitas desde su lanzamiento. En este portal, se ofrecen «distintas posibilidades de colaborar económicamente con cada diócesis», explican los organizadores de la campaña.
Cartel de la campaña
sobre financiación de este año 2008
Estas campañas se realizan tras constatarse que «la gente, en general, no conoce la labor de la Iglesia ni su trascendencia económica y social, más allá de la administración de sacramentos», ni tampoco conoce a menudo cuál es la implicación de las diócesis en las distintas iniciativas apostólicas. A partir de ahí, se trata de responder a preguntas como: «¿Por qué colaborar con la Iglesia?; ¿A qué dedica la Iglesia los recursos económicos que recibe?; ¿Por qué la campaña de comunicación se dirige también a aquellos que no creen?; ¿Por qué se pide la colaboración económica?»
Hijos de la Iglesia
A nivel diocesano, en este Día de la Iglesia Diocesana, que se celebra el domingo, se distribuirán cartas del obispo de cada diócesis para informar sobre la celebración y sensibilizar a los feligreses sobre su participación activa en la vida de la Iglesia; información acerca de las acciones que realiza la Iglesia; información sobre los ingresos y los gastos de cada diócesis y un boletín de suscripciones para hacer efectiva la colaboración periódica.
El coordinador de campaña de la diócesis de Ciudad Real, don Enrique Galán Ruedas, explica, en la revista Nuestra Iglesia, en un número editado por la Conferencia Episcopal para la ocasión, que «no basta con ser buenos cristianos, sino que hay que ser también buenos hijos de la Iglesia, que la aman y la defienden, y se sienten agradecidos por todo lo que han recibido de ella».
Álvaro Real