Alfa y Omega > Nº 631 > Cartas
Aborto

El 18 de febrero de 2009 fue un día triste para el fundamental derecho humano, sin el que los demás no tienen sentido: el derecho a la vida. La Comisión de Igualdad (¿?) del Congreso ha aprobado el dictamen en el que el Gobierno (¿?) se basará para convertir el aborto, de delito, a derecho de la mujer. El hombre no tiene intervención ni ningún derecho. ZP sancionará el dictamen como venido del pueblo, como una exigencia social a través de sus representantes. A partir de ahora, cualquier mujer podrá asesinar a su hijo, de forma libre y unilateral hasta las 20 o 24 semanas de gestación, aún no esta precisado. ¿Que el Tribunal Constitucional dijo en 1985 que una ley de plazos sería inconstitucional? No importa. Ahora tienen mayoría. Ellos son la voluntad popular. No se necesita consultar a la plebe en estos asuntillos. Con votar cada cuatro años ya tiene bastante. Al día siguiente ya harán ellos sus enjuagues y coaliciones para saltarse, si es necesario, la voluntad popular. Los católicos en España somos la gran mayoría. Pues bien, somos los más cobardes y temerosos. Tendrían que estar convocándose un día sí y otro también manifestaciones ante el Congreso, en Madrid, y ante las presidencias de las Comunidades Autónomas. Increíble. Pagaremos caras nuestras omisiones en asuntos de capital importancia, como el aborto, el matrimonio y la familia.
Fernando Ferrín Calamita
Murcia
En este sentido hemos recibido cartas de Margarita Fraga Iribarne (Madrid), José Morales (Gerona), Javier Palau (Castellón), María Ángeles Boluda (Alicante), Josefa Morales (Valladolid), Isabel Pinillo (Madrid), Ignacio Vicent (Castellón), Mariano García (Madrid), Juan Gutierrez (Madrid), Francisco Buendía (Valencia), Mariano Martínez (La Rioja), Enric Barrull (Gerona), Josefa Romo (Valladolid), Bernardo Perea (Sevilla), Ignacio Pagés (Barcelona), Pilar Pérez (Internet), Jesús Asensi (Valencia), Ana Parias (Sevilla), Francisco Martín (Badajoz), J. D. Mez (Gerona), Nieves Jiménez (Madrid), Manuel Villena (Granada), Irene Pérez (Madrid), Marina Galmés (Bilbao), Luis Aparicio (Madrid), Juan Candau (Sevilla)...
El becerro de oro
El becerro de oro al que hemos adorado, el dinero, el poder, la soberbia, el placer a cualquier precio, el egoísmo..., está desmoronándose a nuestros pies. Volvamos la cabeza hacia Dios. Hemos abandonado los principios morales, y la civilización se viene abajo. Es momento para replantearnos nuestro sistema de vida, los principios de la sociedad que estamos construyendo. ¿Cuándo vamos a reaccionar ante esta caída acelerada? Dios, con su divina misericordia, quiere acogernos de nuevo. Ha llegado el momento de mirarle a los ojos, y con la humildad de la lección aprendida, empezar a trabajar por un mundo distinto. Tenemos que recurrir a la Virgen, Estrella de la esperanza, para que nos ayude a cambiar el rumbo e iniciar una nueva etapa.
Nicolás Arroyo Fernández
Internet
No te cortes
Siempre he escuchado con estupor a los que dicen que no se arrepienten de nada. Antes de irse a dormir es bueno pedir perdón a Dios por las faltas cometidas, pues para que pueda perdonarnos, es necesario pedirle perdón. Nuestro Padre y Señor sabrá aceptar nuestras sinceras disculpas y nuestro sentido dolor por el mal que hemos hecho y el bien que hemos dejado de hacer. La soberbia de no arrepentirse es la mayor de las insensateces. Para la vida ordinaria es muy recomendable y siempre consolador el sacramento de la Confesión. Es fácil, indoloro y además gratis. No te cortes.
Mª Luisa García Ocaña
Torre del Mar (Málaga)
Cinco años del 11-M
Queridísimo hijo Vicente, ¡hace ya cinco años de aquel 11 de marzo! ¡Cinco años sin estar físicamente con nosotros! Aunque sigues estando, y siendo el centro en nuestras oraciones. En estas fechas llenas de recuerdos, y a pesar de que hablamos muchas veces, no quiero dejarte sin unas letras sobre lo que ha ocurrido este año. Estuvimos en Tierra Santa, con la peregrinación diocesana, y vivimos muy de cerca los misterios de la Cruz de Cristo. Esa Cruz que tanto rechazamos... Al venir, a mamá le detectaron un melanoma canceroso y vivimos otra vez la voluntad de Dios. La noticia nos dejó... ¡Somos humanos! Hicimos uso de la fe y esperanza en Él y, al estar unidos, nos hacemos fuertes ante el dolor, y más si lo comparamos con el de Cristo. Gracias a Él, el tratamiento responde. María y Fausto van a ser papás. Han confiado en Dios y en la intercesión de la Madre, Virgen de la Almudena, ¡y han sido escuchados! En estos cinco años, son muchos los seres queridos que nos han dejado y han pasado a disfrutar de la presencia de Dios, en la Casa del Padre. El último, nuestro querido Pablo Domínguez. Su muerte nos ha dejado desconcertados, como nos ocurrió con la tuya. Dejo de escribir, pero nunca en el recuerdo, con la fe y esperanza de saber que nos falta un año menos para juntarnos y vivir nuestra resurrección con Cristo. Besos, papá.
Fausto Marín
Diácono Permanente de la archidiócesis de Madrid
Carta de un enfermo
Yo quiero crecer, quiero colaborar y quiero vivir, con la Eucaristía. La comunión me da la fuerza necesaria para llevar la cruz. Sólo así soportaré el dolor, con la valiosa ayuda de la fe que he recibido. Mediante este Sacramento, superaré las pruebas y entraré en el misterio de mis dolores, aceptando la voluntad de Dios.
José María Díez
Madrid
Las cartas dirigidas a esta sección deberán ir firmadas y con DNI, y tener una extensión máxima de 20 líneas.
Alfa y Omega se reserva el derecho de resumir su contenido