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Gentes

Enrique de Sendagorta
Enrique de Sendagorta, empresario naval
El fin de la empresa son los hombres, y para ello hay que ganar dinero, pero sin perder la visión humanista. Durante años, nos han dicho que el gran principio empresarial es la maximización de beneficios. Pero, si maximizas los beneficios, ¿a quién minimizas? ¿A la gente, al obrero? Tenemos que volver al humanismo.
Laura Campmany
Laura Campmany, columnista
Me cuesta entender que un Gobierno que se dice social y progesista promueva una ley del aborto que amplíe, refuerce y garantice el derecho de las mujeres a eliminar a sus hijos cuando les descompongan las agendas, cuando no formen parte de sus sueños, o cuando no entren en sus planes.
Cristina López Schlichting
Cristina López Schlichting, periodista
Muchas líderes del movimiento feminista han esgrimido su condición de mujeres para sustentar su lucha proabortista, lo que es una forma extraordinaria de manipular a las mujeres, pero hay una mayoría silenciosa de mujeres que no es partidaria de la muerte.
© 2006. Alfa y Omega, Semanario católico de información. Fundación San Agustín, Arzobispado de Madrid